LAS PR0VISIONES DE LA RESURRECCIÓN Y LA ASCENCIÓN (8):
LA RENOVACIÓN
Localidad de Teusaquillo
(4 de mayo 2007)
(Gino Iafrancesco V)
Vamos a dar continuidad a lo que hemos estado viendo en estos viernes sobre las provisiones de la resurrección; especialmente la parte de hoy está íntimamente entrelazada como continuidad del capítulo anterior que vimos sobre la regeneración. Vamos a orar.
Querido Padre: te damos gracias que por tu infinita bondad nos has concedido llegar hasta aquí; te rogamos Señor que podamos seguir recibiendo de tu compasión, el Espíritu que brote de tu compasión para que podamos levantarnos para Ti, levantarnos de todas nuestras caídas y fracasos, levantarnos Señor de nuestros hábitos, levantarnos de nuestro nivel para un nivel más elevados; no nos dejes estancados Señor, atráenos a Ti, que podamos en Espíritu superarnos a nosotros mismos, superar al mundo y al diablo, y la carne por medio del Espíritu Santo; te pedimos que a través de su sangre seas con nosotros, con tu Espíritu, que podamos leer tu palabra con verdadero aprecio, con el verdadero deseo de caminar en el Espíritu, que no seamos solamente oidores olvidadizos, sino personas que de todo corazón quieren tu socorro para caminar contigo; en el nombre del Señor Jesús, amén!
Entonces, hermanos, vamos a abrir de nuevo la palabra del Señor como la vez pasada, en la epístola que el apóstol Pablo le escribió a Tito, donde nos habíamos detenido en una primera expresión y ahora necesitamos pasar a la expresión siguiente. En el capítulo 3 de esta epístola de Pablo a Tito, habíamos leído desde los versos 4 hasta el 7; volvamos a leerlos para tener el contexto más inmediato y dar continuidad con la ayuda del Señor: "Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por", primero, "por su misericordia", segundo, "por el lavamiento de la regeneración" y tercero "y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna". Entonces nos habíamos detenido en este pasaje, viendo como la provisión completa del Señor tiene un desarrollo progresivo en la medida que vamos poniendo nuestro pie en ella, como los israelitas tenían que poner su pie en la tierra que el Señor les había dado; El ya les dio la tierra, pero ellos tenían que poner el pie y no ser negligentes en poner el pie en la tierra, para que la tierra efectivamente pudiera ser posesión de ellos; aunque Dios se la había dado, sólo cuando ellos la disfrutaran podían decir que efectivamente la tenían y habían aprovechado lo que Dios les había provisto, porque a veces la provisión inmensa y grande de Dios no la aprovechamos toda, a veces solamente aprovechamos un poco; por eso necesitamos ver los distintos niveles de la provisión de Dios, las provisiones de la cruz y las provisiones de la resurrección.
Habíamos visto que habla de una salvación y vemos que esta salvación, cuando dice aquí Pablo, como leímos, "nos salvó", no se refiere solamente al primer aspecto inicial de la salvación, al aspecto jurídico del perdón, lo cual está incluido, claro que sí, cuando dice: "nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia", entonces ahí está el perdón de Dios, ahí está la justificación por la fe, está el aspecto jurídico de la salvación; es decir que cambia nuestra posición jurídica y objetiva delante del justo juicio de Dios; pero el interés de Dios no es solamente cambiar nuestra posición objetiva exterior jurídicamente en su presencia; El también quiere cambiarnos a nosotros mismos; por eso la salvación de Dios tiene otros aspectos, por eso no se contentó Dios solamente con perdonarnos, sino que nos regeneró en el inicio de la regeneración; claro que ese inicio de la regeneración, o de la nueva vida de Dios, el Espíritu del Señor, la vida eterna, la naturaleza divina que viene de su vida, vienen a nuestro espíritu; pero eso es lo inicial; el objetivo de Dios es que de nuestro espíritu, la vida divina pase a nuestra alma y la vida divina pase también a nuestros cuerpos mortales, y la vida divina nos dé también un cuerpo glorioso de resurrección y nos edifique como un solo cuerpo glorioso para el Señor; todo eso es parte de la gran salvación de Dios; la salvación no es sólo el perdón y que no nos vamos para el infierno definitivamente; la salvación es que somos librados también de nosotros mismos, somos librados del mundo, somos librados de Satanás, somos establecidos, trasladados al reino de su amado Hijo y estamos en ese reino en el espíritu y también ese reino toma posesión de nuestra alma y nuestra alma toma posesión de la vida y del reino y también nuestro cuerpo, y también la naturaleza será libertada de la esclavitud de corrupción para que participe con nosotros y nosotros con la naturaleza en una tierra nueva y en un cielo nuevo; o sea, la gran salvación de Dios es grande, pero comienza, la regeneración comienza en nuestro espíritu; entonces esa era la parte siguiente del aspecto orgánico después del jurídico donde dice en segundo lugar, después del primero, "por su misericordia", el segundo "por el lavamiento de la regeneración"; o sea que la regeneración, el nuevo nacimiento, pone en nosotros la vida del Señor y la vida del Señor es una vida que fluye, la vida del Señor, como dijo el Señor Jesús, "el que a mi viene, de su interior correrán ríos de agua viva" y explica San Juan por el Espíritu Santo: esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en El; pero entonces la palabra clave en este contexto en el que estamos hablando es la palabra griega "ek", de su interior, o sea, "desde" su interior, el correr del fluir de los ríos del Espíritu, es desde el espíritu, pero es hacia el atrio también, pasando por el lugar santo; el fluir de Dios viene desde el lugar santísimo y la intención de Dios es que pase por el lugar santo, pase por el atrio y salga a las naciones; por eso no podremos morir en la consumación final del plan de Dios, de nuevo, porque aquí ya estudiamos Apocalipsis, una figura apocalíptica al final del capítulo 21 y en el 22, prácticamente comenzando el 22 vamos a llegar allí desde el verso 1, a lo que dice aquí: "Después me mostró un río limpio de agua de vida"; estas son las aguas vivas del Espíritu; ya había mostrado la gloria de Dios, había mostrado al Cordero en el trono del Padre y ahora muestra al Espíritu en el río: "me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal"; tal es la pureza que el Señor quiere dispensarnos, "que salía", y esa palabra es el dispensarse de Dios, "salía", salía del corazón de Dios, debajo de su trono hacia nosotros, "ek", "desde", "salía del trono de Dios y del Cordero".
Quiero llamarles la atención a este fluir desde el lugar más íntimo, desde el lugar central, desde la capital del universo, desde el trono de Dios; debajo del trono fluía el río de agua limpia, ese río venía hacia la ciudad, iba pasando por en medio de la calle de la ciudad, que es una sola calle que desciende como rampas a los alrededores de esa pirámide que es la Nueva Jerusalén; la Nueva Jerusalén es como una pirámide con alto, largo y ancho iguales; es exactamente una pirámide; aquí está el trono y desciende una calle y por en medio de la calle desciende el río y el árbol de la vida que es como una vid al lado y lado del río, va descendiendo también para alimentación y luego llega y el río sale de la ciudad hacia fuera; lo mismo para el Milenio de la misma manera.
Vamos a mirar primero estas figuras, porque las figuras exteriores nos ayudan a entender la experiencias interiores. Vamos al libro de Ezequiel, al capítulo 47; vamos a ver la figura ahora respecto del Milenio; aquella fue respecto de la Nueva Jerusalén; ahora, en el capítulo 47 de Ezequiel, donde la Sociedad Bíblica le llamó "Las aguas salutíferas", también como estas aguas que acabamos de leer en la Nueva Jerusalén, ahora en el Milenio "Me hizo volver luego a le entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa; o sea, salían era de la casa y pasaban por debajo del umbral, "hacia el oriente, porque la fachada de la casa estaba al oriente", porque el templo tenía la puerta en el oriente, porque nos orientamos por el oriente, "y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al sur del altar"; o sea que ustedes imagínense allá en Jerusalén, ustedes ven el Mar Muerto, subiendo del Mar Muerto una línea perpendicular hacia arriba al Río Jordán, subiendo un poquito donde desemboca el Río Jordán en el Mar Muerto, si usted toma hacia la izquierda, o sea hacia el mar occidental que es el Mediterráneo, el llamado el Gran Mar, entonces va subiendo, allá cerca de donde desemboca el Jordán, un poquito hacia donde está Jericó, y de Jericó se sube hacia Jerusalén y en Jerusalén está la casa de Dios; entonces el río, aunque realmente son dos ríos, pero aquí el primero está describiendo la parte que él vio, aunque él mencionó que había dos ríos, pero quien los describe es Zacarías, por cuanto Ezequiel está describiendo la parte oriental del río, el primer río que es descrito, desciende entonces desde Jerusalén y baja hacia el Arabá, baja hasta el nivel del mar muerto, porque cuando usted viene andando desde Jerusalén hasta Jericó, más o menos a mitad del camino, subiendo a la montaña es el mar occidental, el Mediterráneo, pero hacia el mar muerto sigue bajando unos 400 metros y llega por debajo del nivel del mar Mediterráneo; baja y sigue por todo el Arabá hasta descender al Mar Rojo que va a dar hacia el Océano Índico. Entonces el río desciende primero hacia el oriente hasta llegar al nivel del Arabá y limpia el Mar Muerto, va a vivificar el Mar Muerto, va a criar peces en el Mar Muerto, como lo vamos a ver ahora, y sigue bajando, bajando, y purifica el Océano Índico y el Pacífico. Y el otro río que dice Zacarías va hacia el Mar Occidental, o sea el Mediterráneo y purifica el Océano Atlántico, porque estos mares van a ser afectados en las copas de la ira; por lo tanto, en el Milenio necesitan ser purificados por los ríos que salen del trono, de la casa de Dios en Jerusalén; uno hacia el occidente y luego hacia el sur, y el otro hacia el oriente.
Vamos a leer primero la parte del oriente que está en el capítulo 47 de Ezequiel y dice al final del verso 2: "y vi que las aguas salían del lado derecho", o sea hacia el sur, como lo dice al final del verso 2, del lado derecho de la casa, al sur del altar. "Y me sacó por el camino de la puerta del norte, y me hizo dar la vuelta por el camino exterior, fuera de la puerta, al camino de la que mira al oriente"; entonces ya está imaginando que él salió de la ciudad y subió hacia el norte por fuera, por el camino de afuera, porque la ciudad está rodeada por un camino hasta hoy, y luego en vez de seguir al norte él vio desde el oriente, entonces dice acá: "y vi que las aguas salían del lado derecho", porque si usted está mirando al oriente, entonces el lado derecho es el sur, o sea que la diestra queda al sur; al norte queda la siniestra.
Verso 3: "Y salió el varón hacia el oriente, llevando un cordel en su mano; y midió mil codos, y me hizo pasar por las aguas hasta los tobillos. Midió otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta las rodillas. Midió luego otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta los lomos. Midió otros mil, y era ya un río que yo no podía pasar"; noten el fluir de Dios, cada vez es más fuerte, qué maravilla! "porque las aguas habían crecido de manera que el río no se podía pasar sino a nado". Lo que ahora es un desierto, después del Mar Muerto, es el desierto del Arabá, es como el fondo de un río anchísimo; va a ser este río, qué maravilla! Y luego dice: "Y me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre?" ; o sea, esto es para ver, por eso la pregunta: ¿Has visto? Esto es lo que Dios va a hacer. "Después me llevó, y me hizo volver por la ribera del río", él fue descendiendo, ahora va por la ribera, fue hasta la ribera occidental porque la ribera oriental es la de Moab y la ribera occidental es la de Israel; en esa ribera occidental, abajo donde comienza el Mar Muerto, allí está lo que era Sodoma y Gomorra; comienza a subir un poquito y allí está lo que era Zoar desde donde después más adelante Abraham miró hacia abajo y Lot fue bajando; sigue subiendo por el borde oriental del Mar Muerto y llegamos a lo que era Masada; sigue subiendo y ya cuando está por llegar al norte, está Engadí, hoy se le llama Enguedi, pero en la Biblia se le llama Engadí; después llegando al norte mismo del Mar Muerto está cerca el Qumram y en la desembocadura está Keila; entonces leo esto para que entendamos aquí lo que vamos a leer.
Verso 7: "Y volviendo yo", porque él vio hasta donde llegaban las aguas, el Señor le mostró hasta abajo, "vi que en la ribera del río había muchísimos árboles a uno y otro lado". Hoy es desierto, pero había muchísimos árboles; Dios le mostró la vida, eso es lo que hace el Señor, El introduce vida en el desierto, todo esto es para entender la figura de lo que quiere decir la renovación. "Y me dijo: Estas aguas salen a la región del oriente"; o sea, primero es desde Jerusalén al oriente hasta el pie del monte de los olivos, y entre el monte Moriah donde está Jerusalén y el monte de los olivos al oriente, está el valle de Cedrón o el arroyo de Cedrón; por ahí descienden las aguas que empiezan a dividirse, bajando, bajando hacia el Arabá; entonces dice aquí: "salen a la región del oriente, y descenderán al Arabá, y entrarán en el mar"; o sea, el mar muerto, y luego continúa por el Arabáhacia el mar Rojo al sur, sobre el Golfo de Akaba, donde está Eilat, donde era Ezión-Geber; allí desembocará el río para sanar las aguas; "y entrarán en el mar; y entradas en el mar, recibirán sanidad las aguas. Y toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos ríos...", ya él dijo que habían dos ríos, pero el segundo él no lo describe; él supo que habían dos, aquí menciona a los dos, pero no describe sino uno; el otro lo describe Zacarías, él describe los dos; pero aquí nos damos cuenta de que Ezequiel sabía que habían dos, pero está describiendo sólo uno, y dice: "vivirá" . "Toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos ríos, vivirá"; entonces, cuando habla de alma viviente, digamos los animalitos, viven; pero hablando ya espiritualmente, nuestras almas son renovadas, vivificadas, o sea, esto es figura de la renovación en el Espíritu Santo. Seguimos: "Y toda alma viviente que nadare por donde quiera que entraren estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces"; ahora lo que hay es como si fuera un charco salado, que es el Mar Muerto, donde no hay ni un pez; pero dice: "habrá muchísimos peces por haber entrado allá esta agua, y recibirán sanidad, y vivirá todo lo que entrare en este río". Que maravilla! "Y junto a él", o sea a la ribera del río, "estarán los pescadores"; ahora no hay pescadores, ahora procuran traer aguas por mangueras, y en un rinconcito del desierto, ahí donde está la montaña que sube y arriba del Arabá y a la subidita a la esquina de la montaña ahí está En-gadí donde se escondía David; y ahora hay como una especie de bases allí, con plantaciones, con agua que traen en mangueras; dice que desde ahí comenzarán los tendedores de redes de pescadores que van a pescar en ese río. Qué maravilla. Y dice: "desde En-gadi hasta En-eglaim", o sea, toda la ribera occidental desde arriba hasta abajo, desde la parte montañosa, esa montaña que va al sur, que va bajando y sigue bajando, son las montañas que son de Seir, se llaman los montes de Esaú; entonces todo eso va a ser vivificado y dice: "será su tendedero de redes, y por sus especies serán los peces tan numerosos como los peces del Mar Grande. Sus pantanos y sus lagunas no se sanearán; quedarán para salinas. Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará, porque sus aguas salen del santuario, y su fruto será para comer, y su hoja para medicina". ¿Se dan cuenta como ya en el Milenio comienza a anticiparse la Nueva Jerusalén? Lo que vimos en Apocalipsis es el cielo nuevo, la tierra nueva y la Nueva Jerusalén; lo que vemos en Ezequiel es el Milenio.
Ahora vamos a Zacarías para completar el cuadro y luego sí pasamos a la aplicación espiritual. Zacarías capítulo 14 versículo 8: "Acontecerá también en aquel día..."; si ustedes se dan cuenta por el capítulo, que es la introducción del Milenio, lo que aparece al comienzo del capítulo es la séptima taza, corresponde la séptima taza de la ira, la número siete y ya para el final establecer el Milenio; los reinos del mundo vinieron a ser del Señor. "Acontecerá también en aquel día que saldrán de Jerusalén aguas vivas, la mitad de ellas hacia el mar oriental"; o sea, éstas fueron las que vio Ezequiel; "y la otra mitad...", porque Ezequiel dijo que había dos ríos, pero él no describió el otro, sólo uno; aquí está el otro: "y la otra mitad hacia el mar occidental, en verano y en invierno", no importa la estación, haga frío o haga calor, siempre habrá aguas; entonces es una figura exterior de lo que también es una experiencia espiritual interior.
El hermano Watchman Nee interpretaba espiritual y físicamente la Nueva Jerusalén; el hermano Witness Lee interpretaba sólo espiritualmente; yo me inclino más a pensar como el hermano Watcham Nee, porque a lo espiritual Dios lo hace representar también en lo material; y las dos cosas existen, porque el hombre que Dios quiso que existiera no es sólo espíritu; es espíritu, alma y cuerpo; entonces este fluir del río de Dios es una figura del fluir del Espíritu; digamos que es la parte exterior que representa el fluir interior; entonces Jesús habló también de un río de aguas vivas interiores, porque El habló que el verdadero templo es el Señor Jesús. Acuérdense que ellos adoraban en aquel templo y la samaritana dijo: nuestros padres adoraron en este monte, pero ustedes los judíos dicen que en aquel templo; pero Jesús le dijo: Mujer, créeme, la hora viene cuando ni en este templo, ni en Jerusalén,adoraréis al Padre, porque Dios es Espíritu, y los que le adoran es necesario que le adoren en espíritu. Entonces El mostró que hay una realidad espiritual, y la exterior simboliza la interior; pero hay una realidad interior espiritual que se corresponde, lógico, con el ambiente exterior; porque nuestro ser será integral, e incluso con cuerpos glorificados que tendrán su propio medio; ¿amén?
Ahora vamos a ver otra tipología, para después pasar al Nuevo Testamento. Vamos al Libro de Crónicas, al Libro 2º de Crónicas, al capítulo 5, para ver otro tipo de tipología aquí en relación a este fluir del dispensarse de Dios en Espíritu a nuestro ser. En el capítulo 5 se describe el traslado del Arca por el Hijo de David al lugar santísimo en el templo; el hijo de David es Salomón, que es figura de Cristo; y una de las cosas tenía que hacer el hijo de David era construirle casa al Padre. Dios le había dicho a David: Mira David tú has derramado mucha sangre, tú no me edificarás casa, pero tu hijo que nacerá de ti, él me edificará casa; entonces Salomón le edificó casa, pero eso es apenas una figura de la edificación del cuerpo de Cristo por el verdadero Hijo de David que es el Señor Jesús, el Señor Jesús es el verdadero Hijo de David que edifica el cuerpo de Cristo que es el verdadero templo de Dios; pero aquella era la figura material de la realidad espiritual, que entonces nos sirve como sombra, como figura, como maqueta para discernir las cosas espiritual. Entonces en este capítulo 5 Salomón lidera la entronización del Arca en el lugar santísimo, que quiere decir la formación de Cristo en la iglesia, que es lo que lidera el Señor Jesús: que Él se forme en su iglesia; y en medio de todos los detalles, que son muchos y no tenemos tiempo de considerarlos en detalle hoy, vamos a detenernos un poquito desde el verso 7 y vamos a leer hasta el 9: "Y los sacerdotes..."; ahora todos nosotros somos sacerdotes y debemos colaborar con la entronización de Cristo. Dice así: "Y los sacerdotes metieron el arca del pacto de Jehová en su lugar"; o sea, el lugar del Señor es el lugar primero, el lugar central, el lugar de preeminencia; nunca debemos hacer nada que le quite a Él esa preeminencia; y cuando lo hacemos, debemos pedir perdón y desagraviar al Señor. Entonces luego dice aquí: "en el santuario de la casa"; ese es su lugar, ahí metieron el Arca, "en el lugar santísimo, bajo las alas de los querubines"; podríamos decir que esto se inicia con la regeneración. Cuando somos regenerados, el Señor viene a nuestro espíritu; pero miren el versículo 9, pero leamos desde el 8: "pues los querubines extendían alas sobre el lugar del arca"; los querubines son los guardianes que están los extremos porque Dios habla sobre el propiciatorio bajo las alas de los querubines, en el lugar santísimo; allí se declara Dios, allí es donde Dios nos habla, en el lugar más íntimo; "y los querubines cubrían por encima así el arca como sus barras". Estas barras son las barras del Arca; o sea que el Arca tenía que tener en sus extremos abajo, unas argollas por las cuales se pasaban las barras con las cuales los levitas cargaban elArca; el peso del Arca sobre los corazones de los levitas hacía que el Arca fuera llevada; o sea que esas barras nos hablan del desplazamiento del Arca, del mover del Espíritu, del mover, de la circulación de Dios; el Arca no era estática, el Arca debía circular, el Arca debía correr, el Arca debía presidir; de hecho, cuando iba a haber una guerra, ellos llevaban el Arca, y con sólo el Arca ya los enemigos salían disparados; o sea, el Arca no está para quedarse quieta, el Arca tiene que circular; y miren donde empieza la circulación, miren el verso 9, pongan atención al verso 9 que es muy significativo: "E hicieron salir las barras, de modo que se viesen las cabezas de las barras del arca delante del lugar santísimo"; o sea, en el lugar santo, "mas no se veían desde fuera, y allí están hasta hoy"; o sea, hasta cuando Samuel con Natán y Gad completaron este libro de Crónicas, este libro se llama "Las Crónicas de Samuel, Natán y Gad"; la historia que está en el libro de Samuel, los libros que se llaman de Samuel fueron escritos por Samuel, Natán y Gad; Reyes fue escrito por Jeremías y Baruc, y Crónicas fue escrito por Nehemías, pero basado en esas crónicas anteriores que vienen desde Samuel, se repiten otra vez en Crónicas; el testimonio cercano fue el de Samuel, y las crónicas de Samuel las completó Natán y las completó Gad; y luego, basados en otros testimonios de los profetas contemporáneos a los hechos, Jeremías, con Baruk, escribió el libro de Reyes; y luego, basado en esos testimonios, Nehemías volvió a contar la historia en Crónicas; o sea, el testimonio viene desde la época de Samuel y llega hasta Nehemías.
Dice aquí en el verso 9: "hicieron salir las barras"; o sea, las barras que representan la movilidad, la circulación, daban señal en el lugar santo, pero no se veían desde afuera porque había un velo; quiere decir que es como si las dos barras empujaran el velo un poquito y ese turupito que formaban las cabezas de las barras hacia fuera eran la señal de la presencia del Arca; esto es muy significativo, hermanos, esto todo es muy significativo, estas barras representan lo mismo que el río, porque el río representa el fluir, el dispensarse de Dios desde el lugar santísimo hacia el lugar santo, hacia el atrio, hacia el exterior; o sea, el fluir de Dios de adentro hacia fuera, es lo mismo, las dos barras representan la movilidad del Arca, el fluir del Arca, la circulación del Arca; y esas barras empujaban el velo de manera que señalaban al lugar santo la dirección del Arca, ¿me comprenden? ¿Qué dirección tenía el Arca? quiere decir que en nuestro espíritu nosotros recibimos la dirección hacia nuestra alma; por eso vamos a ver que hay un aspecto que es la regeneración inicial, que es para la regeneración total en la resurrección, y hay un aspecto que es la renovación que comienza en el espíritu, comienza en el lugar santísimo, pero tiene que pasar al alma. El objetivo de Dios es que lo que recibimos en el Señor y fluye en el espíritu, pase también al lugar santo; y por eso las barras mostraban la dirección del Arca en el lugar santísimo; no se veían, pero se discernía hacia donde se dirigía el arca; esa es una experiencia espiritual; nuestro espíritu es el que recibe la dirección, y la pasa ¿a quién? a nuestra alma; nuestra alma debe interpretar la dirección del Espíritu. A veces el Espíritu de Dios se mueve en nuestro espíritu y no sabemos que es lo que El nos está avisando, ¿por qué esa revolución?, ahí tenemos que orar hasta poder interpretar, para que el Espíritu alumbre los ojos de nuestro entendimiento, porque el entendimiento corresponde al nivel del alma y a veces no entendemos qué sucede en nuestro interior.
A veces las hermanas van a profetizar; al principio no saben cual es la frase que tienen que decir; está el mover del Espíritu en el espíritu hasta que el alma interpreta la primera frase, la segunda, la tercera, la cuarta, y así pasó del santísimo al santo; es la circulación, es como las barras mostrando como el Señor dirige de adentro hacia fuera.
Ahora vamos a ver eso en el Nuevo Testamento, porque primero vimos la tipología, porque la tipología está para ayudarnos. Pasemos a 1ª a los Corintios, vamos al capítulo 14, vamos a leerlo desde el versículo 9. Ya desde el capítulo 12, pasando hasta el 14, son capítulos de tratamiento de las manifestaciones carismáticas del Espíritu. La vez pasada hicimos mención de las diferentes manifestaciones del Espíritu; y en estos capítulos, la vez pasada nos detuvimos en el 12; hoy nos detendremos en el 14, en esta sección de 1ª a los Corintios, que es una carta para poner en orden las cosas prácticas de la iglesia en la localidad; el aspecto carismático está siendo puesto en orden aquí. Leamos desde el 9, verso 9 del capítulo 14; entonces dice así: "Así también vosotros, si por la lengua no diereis palabra bien comprensible, ¿cómo se entenderá lo que decías? Porque hablaréis al aire". Está hablando del don de lenguas; o sea, hay una oración en el espíritu, hay un gemir en el espíritu, que cuando colaboramos con él, como dice la palabra: Abre tu boca y yo la llenaré, te produce otras lenguas, y tú hablas por el Espíritu en otras lenguas, y hablas a Dios; pero si no se te entiende, ni tú entiendes, es como si hablaras al aire; entonces ¿qué hay que hacer? Miren lo que sigue diciendo: "Tantas clases de idiomas hay, seguramente, en el mundo, y ninguno de ellos carece de significado. Pero si yo ignoro el valor de las palabras (o sea, el significado, el sentido espiritual) seré como extranjero para el que habla, y el que habla será como extranjero para mi. Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia. Por lo cual, el que habla en lengua extraña (o sea que el Espíritu se manifiesta en su espíritu, hasta el punto que incluso le da otro idioma, ¿qué debe hacer?) pida en oración poder interpretarla"; o sea, ¿cuál es la dirección apostólica por el Espíritu Santo? Que no se quede el dispensarse de Dios solamente en nuestro espíritu, sino que intercedamos al Señor para que ese fluir pase a nuestra alma, pase a nuestro entendimiento, para poder interpretar con la mente, que tiene sede en el alma, para poder interpretar el movimiento del Espíritu en nuestro interior y pueda iluminar los ojos de nuestro entendimiento, de manera que podamos interpretar hacia donde nos conduce el Espíritu; interpretar, o sea, abrirle espacio al río que viene desde el lugar santísimo para que corra también hacia el alma, así como aquellas dos barras salen del santísimo e indican la dirección en el lugar santo; así también, cuando el Espíritu se mueve en nuestro interior y no sabemos de qué se trata, debemos parar, interceder hasta entender que es lo que está pasando, entender al Señor; no solamente quedarnos con aquella percepción que el espíritu percibe, pero a veces la mente está engrosada, es como una cañería que está tupida, que está trabada y hay que limpiarla para que pueda fluir de adentro hacia fuera el río y pueda llevarnos a nivel de los tobillos, después de las rodillas hasta los lomos y luego nadar en el río, ser llevados por el río. Entonces sigue diciendo acá: "El que habla en lengua extraña, pida en oración poder interpretarla". Dios quiere que nosotros le abramos espacio al fluir del Espíritu que viene desde el interior hacia el exterior; y sigue diciendo: "Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto. ¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento. Porque si bendices sólo con el espíritu, el que ocupa lugar de simple oyente, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de gracias? Pues no sabe lo que has dicho. Porque tú, a la verdad, bien das gracias; pero otro no es edificado. Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros; pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para enseñar también a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida". El hablaba en lengua desconocida, en privado, pero en la iglesia lo importante es edificar; o sea que el fluir del Espíritu, el fluir de la vida es para edificar, para eso es la vida, para edificación, ¿amén? Entonces aquí en este pasaje nos damos cuenta del querer de Dios; el querer de Dios es que el dispensarse de Dios, el Padre en plenitud, que vino plenamente en el Hijo, la plenitud de la Deidad corporalmente, como se sintió movido nuestro hermano Manolito a leer de la plenitud de la Deidad en el Hijo, ahora el Padre y el Hijo vienen a hacer morada en nosotros; pero vienen primeramente a nuestro espíritu, pero no quieren quedarse atrapados en nuestro espíritu, así como el germen de trigo no quiere quedarse atrapado en las cáscaras duras del grano de trigo. Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, no da fruto, pero si se abre, se pudre el grano de trigo, se abre la puerta, se rasga el velo, se muere el grano de trigo, la vida empieza a florecer y empieza a salir la plantita. Así nosotros hemos recibido al Señor, pero nadie ve la plantita porque nosotros con nuestra personalidad fuerte la tenemos encerrada; entonces hay que abrir espacio para que las riquezas que recibimos del Espíritu pasen a través de la brecha que abre la cruz, el velo que se rasga entre el santísimo y el santo, ¿para qué? para que pueda haber una circulación de Dios, de adentro hacia fuera. Dice: "oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento"; y si no logro interpretar, voy a orar hasta poder interpretar; o sea que las cosas pasen de adentro hacia fuera; eso es lo que Jesús dijo: El que a mi viene, de su interior correrán ríos de agua viva y eso dijo el Espíritu que recibiríamos los que creyésemos; pero dice: "de", "ek", o sea, desde el interior, es decir, del espíritu.
Ahora llegamos a una palabra nueva, que es la palabra "renovación", que tiene que ver con el paso del Espíritu de Dios desde nuestro espíritu a nuestra alma; esa es la renovación; la regeneración comienza cuando la vida divina que estaba sólo en Dios, que vino a nosotros en Cristo, y el que tiene a Cristo tiene la vida, y El sopló su Espíritu para entrar en nosotros; entonces cuando la vida divina, el Espíritu de Dios, vino a nuestro espíritu, se hizo un solo espíritu con nosotros, ahí nacimos de nuevo, del Espíritu, esa es la regeneración, o sea, el comienzo de la regeneración; fuimos regenerados en espíritu con el objetivo de que también nuestra alma, y nuestro cuerpo definitivamente en el día de la resurrección, también participen de la vida nueva de Dios; entonces por eso Jesús habla también de la regeneración como la resurrección, pero comienza en el espíritu, y tiene que pasar por el alma. Cuando comienza en el espíritu, esa es la regeneración en cuanto a nuevo nacimiento, la primera parte de la regeneración; pero cuando del espíritu pasa hacia el alma, eso se llama "renovación"; o sea que la renovación es cuando el correr del río ya pasó para el lugar santísimo; ahí es donde brota y pasa para el lugar santo, para nuestra alma, o sea para nuestra mente, para nuestro entendimiento, para nuestros sentimientos, para nuestra voluntad; ahí es cuando somos renovados, pero claro que la renovación comienza en el espíritu y vamos a ver eso en el Salmo 51, inicialmente; vamos allí y vamos a ver el comienzo de la renovación por el Espíritu Santo en nuestro espíritu.
Vamos a leer por lo menos la primera parte de este Salmo que nos ayuda mucho porque David pecó, el título que está en letras chiquitas, que está debajo del título de las Sociedades Bíblicas, es parte del texto sagrad; a veces los hermanos van a leer un Salmo y se olvidan de leer esa letra chiquita, pueden olvidarse de leer el título; por ejemplo, las Sociedades Bíblicas dicen: "Arrepentimiento y plegaria pidiendo purificación"; bueno, eso fueron las Sociedades Bíblicas, pero el texto sagrado, el texto masorético, el texto hebreo, no lo pone en letras más chiquitas, sino en letras iguales al resto del texto, eso es inspirado también; no se salte las letritas porque esas letritas lo ubican a usted en el contexto. Y dice allí: "Al músico principal. Salmo de Vida, cuando después que se llegó a Betsabé, vino a él, Natán el profeta"; o sea, David pecó, envió a la muerte a un hombre de una manera solapada, lo puso en lo más difícil de la batalla para quedarse con su esposa, después que adulteró con ella; ese fue un pecado grave de David; él pecó y en esa ocasión cuando Natán lo reprendió y él se arrepintió, ahí fue cuando escribió este Salmo. Si usted no lee ese pedacito, no va a entender mejor el Salmo; entonces ahí dice: "Ten piedad de mi, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad (o sea, él sabía que eso es maldad) y límpiame de mi pecado"; le pone los puntos a las íes; él no dice: era que yo era debilito, no, él le llama maldad y le llama pecado. Hay que ponerle los puntos a las ies; esos arrepentimientos así a groso modo no son verdaderos; hay que confesar las cosas como son y pedir perdón, para alcanzar entonces así misericordia. "Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, (no sólo contra Urías) contra ti sólo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos, para que seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio". Reconoce que él pecó, para honrar la palabra de Dios; la palabra de Dios le llama a eso pecado y Dios es justo en sus juicios y David no va a insistir en lo de él, sino que va a aceptar el paradigma de Dios y no va estar en el propio. "He aquí, en maldad he sido formado"; esto fue lo que vio Pablo en Romanos 7, "en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre"; como quien dice, heredé la naturaleza pecaminosa y he aquí que se manifestó en lo que yo soy y en lo que he hecho. "He aquí, tu amas la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría. Purifícame". Aquí en el título de las Sociedades Bíblicas se refiere sólo al principio que es el aspecto jurídico; pero la oración de David va más allá del aspecto jurídico de la purificación; miren: "Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve. Hazme oír gozo y alegría (porque estaba bien abatido) y se recrearán los huesos que has abatido." Ahí es vivificado el cuerpo mortal, aún los huesos, ¿se dan cuenta? ese es el atrio. "Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades. Crea en mí", allí está, ya llegó, pasando de afuera para dentro. Cuando habla de los huesos abatidos está hablando del atrio, pero ahora va pasando al santo y al santísimo, habla del corazón y por fin llega al espíritu, entonces dice: "Crea en mi,. Oh Dios, un corazón limpio, y renueva (noten que la renovación comienza en el espíritu) un espíritu recto dentro de mi"; ese mi, es el alma, pero dentro de su alma está su espíritu. Cuando dice: renueva un espíritu recto dentro de mi, quiere decir que la renovación comienza por el espíritu, porque primero la regeneración es la base de la renovación; si Cristo no resucita, no viene el Espíritu; si no viene el Espíritu no comienza la regeneración, y mucho menos la renovación. Primero el Padre salió a nosotros en el Hijo, y el Padre y el Hijo vinieron a nosotros por su Espíritu, y su Espíritu vino a nuestro espíritu, nos hizo nacer de nuevo, y ahí comenzó la regeneración; ahí fuimos regenerados en el espíritu rumbo a la regeneración total de la resurrección, pero comenzó en el espíritu; pero ahora del espíritu tiene que fluir la renovación y dice: renueva un espíritu recto dentro de mí; esa rectitud es la función de la conciencia en el espíritu; o sea que la renovación comienza por la conciencia. Si la persona no tiene conciencia de lo que está mal, si sus paradigmas no son los mismos del Señor, el Señor le dice malo y yo le digo bueno, y a lo que El le dice bueno, yo le digo malo, entonces vamos en direcciones distintas. Arrepentirse es tomar la dirección del Señor y ver las cosas como El las ve y poner los puntos en las ies como el Espíritu los pone; ahí hay un verdadero arrepentimiento, si no, no. Entonces ¿ven donde la renovación comenzó? En el espíritu, renueva un espíritu recto, pero dice, dentro de mi, porque desde ahí es por debe pasar, tiene que pasar. Ahora miremos como el fluir pasa del espíritu a la mente.
Vamos a la epístola a los Efesios capítulo 4, vamos a leer desde el verso 22 hasta el 25; ya en el 26 es el desglose de la esencia que está aquí; capítulo 4, versos 22 hasta el 25: "En cuanto a la pasada manera de vivir", o sea, en lo natural, en la carne, "despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme los deseos engañosos"; o sea, nuestro viejo hombre fue crucificado y por tanto en virtud de esa crucifixión con Cristo, en su nombre podemos despojarnos, nos toca despojarnos, "y renovaos;, ahora viene la renovación, ¿ven? "renovaos en el espíritu de vuestra mente", renovación tiene que ver con el paso de la vida del santo al santísimo, el río fluyendo, las barras saliendo hacia el lugar santo, la circulación de Dios, "renovaos en el espíritu de vuestra mente"; no es solamente en el espíritu, dice: un espíritu recto me sustente dentro de mi; o sea, desde dentro, tiene que circular al alma de David; y aquí dice: el espíritu de vuestra mente; o sea que la vida del espíritu tiene que pasar a nuestra mente, como leíamos: oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; o sea que la mente, como se dice en Romanos 8, tiene que ser puesta en el Espíritu para que la mente de Cristo llega a ser poseída por nosotros; por eso dice la Escritura que tenemos la mente de Cristo; pero ¿quién pone en nuestra mente, que es vieja y sucia, la de Cristo? ¿Quién renueva nuestra mente? El Espíritu; no hay que dejar la mente en lo exterior, sino poner la mente en el interior, en el mover de Dios en tu interior. Entonces ¿ustedes ven la relación del alma con el espíritu y del espíritu con el alma? Dice: el espíritu de vuestra mente; o sea que la vida divina que llega a nuestro espíritu tiene que pasar y permear, renovar, nuestra mente, renovarla, para que nuestra mente ahora no esté en lo natural, sino que sea una mente alumbrada, una mente iluminada porque el Señor nos da la vida; pues dice la Biblia que en Él estaba la luz de la vida; o sea que la vida tiene luz, la vida tiene luz y alumbra los ojos de nuestro entendimiento, de manera que nuestra mente llega a tener un espíritu, llega a expresar el Espíritu de Dios que vino a nuestro espíritu y circuló a nuestra mente. Por eso dice: renovaos en el espíritu de vuestra mente; o sea, la mente es la que tiene que ser renovada, pero ¿cómo? Por el Espíritu y no el espíritu seco, solo, sino el Espíritu de Dios, de Cristo, con las riquezas de Cristo, con todos los elementos de la Santa Unción viniendo a nuestro espíritu y ahí buscando espacio para circular de adentro hacia fuera, para ser renovados en el espíritu de nuestra mente; o sea que la renovación tiene que ver también con la mente; la renovación es el fluir del Espíritu al alma y en el alma está la mente y están también las emociones, y también la voluntad. Primero usted piensa, y segundo, lo que usted piense, usted lo siente; por eso dice la Escritura, hablando de Nabal, aquel esposo de Abigail, que era un insensato, dice: porque según es el pensamiento en su corazón, tal es él; o sea, la persona se convierte en lo que piensa. Si usted se pone a pensar porquerías, usted inmediatamente va a quedar demasiado caliente y si se pone a pensar en lo que hizo fulano y en lo que hizo sutano, inmediatamente va a tener rabia, y después, cuando de la mente pasa a las emociones, ahora el alma toma una decisión con su voluntad, errada, se da cuenta que lo malo circula y también lo bueno; depende de donde esté puesta la mente, si en la carne o en el Espíritu, ¿se da cuenta? Entonces la renovación tiene que ver con el fluir de Dios, del Espíritu en nuestro espíritu, hacia nuestra alma; de esto también habla 2ª a los Corintios capítulo 4 verso 16; ahí está el aspecto de la renovación en el espíritu para pasar al alma.
Vamos a 2ª a los Corintios 4:16; dice así: "Por tanto, no desmayamos, antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva..."; la renovación del hombre interior; o sea que la renovación comienza en el espíritu, el hombre interior es el espíritu, "se renueva de día en día", renueva un espíritu recto dentro de mi, pero del espíritu ¿a dónde pasa? A la mente, al alma; entonces vamos a ver eso en Romanos capítulo 12 donde vuelve a hablar de la renovación, que es la base de la transformación, que es otra de las provisiones de la resurrección, pero ven dónde comienza, resucita, asciende, va al Espíritu, nos trae su vida, su naturaleza divina con la ley del Espíritu dentro de El y viene a nuestro espíritu e inicia la regeneración, y luego inicia también la renovación, que es para que la vida pase del espíritu al alma, circule desde debajo del trono por el río hacia el santo, hacia el atrio y hacia las naciones, amén?
Vamos al capítulo 12 verso 2 de la epístola de Pablo a los Romanos: "No os conforméis a este siglo"; miren, hay que ser inconformistas al statu quo, hermanos; si nosotros somos manejados por el ambiente, si somos manejados por el statu quo, vamos a deshonrar, vamos a agraviar al Señor, porque dice la Escritura que el temor del hombre pone lazo; entonces nosotros nos sometemos al ambiente, ¿qué va a decir el mundo? ¿Qué va a decir el anticristo?, pero el mundo dirá de él: ¿quién como la bestia?¿ Quién podrá luchar contra ella? Dicen que hay que acomodarse a los tiempos, y así van a adorar al dragón y a la bestia. Si desde el principio no nos animamos, como los salmones, a nadar contra la corriente, hermanos, el diablo va a hacer de las suyas; él sabe, él conoce nuestras debilidades, él sabe en que medio nos coloca para que deshonremos al Señor; y tan pronto lo deshonramos, ¿usted cree que el diablo va a sentir que somos de él? no, se va a burlar de nosotros, nos va a escarnecer; no piense que contemporizando con el mundo usted se va a salvar. "No os conforméis a este siglo, sino transformaos...", aquí viene la transformación. La palabra aquí: "transformaos" en esta traducción está en una voz activa del verbo, pero en el idioma griego está en voz pasiva, "sed transformados"; no transformaos vosotros solos, eso es voz activa; "ser transformados" es voz pasiva; en el original griego está en voz pasiva: "sed transformados por medio de la renovación de vuestro entendimiento"; entonces ahora vemos la renovación relacionada con el entendimiento, o sea con el ámbito del alma, ahora ya pasó el circular de vida, del espíritu pasó al alma, pasó al alma, ¿se dan cuenta? El Señor dijo que quitaría el corazón de piedra y nos daría un corazón de carne; y el corazón es una combinación del alma con la conciencia del espíritu, porque el corazón es la puerta de la vida; por eso dice la Escrirura: Hijo, sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón porque de él mana la vida (esa es la circulación), o sea, mana del espíritu a la mente, de la mente a la emociones, de las emociones a la voluntad y de la voluntad a los hechos; entonces fíjense en qué río nos está dirigiendo, qué soplo está moviendo nuestras velas, ¿el mundo, el espíritu de este mundo, o el Espíritu del Señor? El Espíritu del Señor ya vino a nuestro espíritu, ya se hizo uno con nuestro espíritu, nuestro espíritu es nuevo porque ya nacimos de nuevo, ya somos nuevas criaturas y tenemos la vida divina; tenemos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo en el espíritu, pero ahora tiene que circular, el Arca tiene que ser cargada, pero los ríos tienen que fluir de dentro hacia fuera, tienen que saturarnos y ¿dónde está esa vida? Está en nuestro espíritu y el velo tiene que ser rasgado porque Dios a través del velo rasgado llegó a nosotros para abrazarnos y llevarnos a nacer otra vez, Él vino a nuestro hueco oscuro de muerte y nos dio vida cuando estábamos muertos y ahora nos resucitó y nos ascendió y nos sentó junto con El en lugares celestiales; el Señor abrió, extendió la mano y nos metió, ¿amén? Vino a este mundo que está perdido, muertos estábamos y nos dio vida y nos resucitó, nos sentó con Él, nos introdujo de nuevo detrás del velo, pero el velo tuvo que ser rasgado y el velo fue la muerte de Cristo y es nuestra muerte juntamente con Cristo, morir a nosotros mismos para que la vida de Dios pueda pasar a nuestra alma, a nuestra mente, para que el Espíritu de Cristo sea el Espíritu que opera, te inspira y se expresa, también en nuestra mente. Nuestros pensamientos sean de la mente de Cristo, no los naturales, y nuestros sentimientos también, y nuestras decisiones juntamente con Cristo; entonces ahí va el Señor formándose, va circulando de adentro hacia fuera. Entonces ahí dice: "sed transformados"; está en voz pasiva en el griego "por medio de la renovación", Entonces, para que pueda haber transformación tiene que haber primero renovación, para que pueda haber renovación tiene que haber primero regeneración o nuevo nacimiento y para eso tiene que haber Espíritu y tiene que haber resurrección, son las provisiones de la resurrección, ¿se dan cuenta? Cristo resucitó, ascendió y obtuvo la promesa y envió al Espíritu con todas las riquezas a nuestro espíritu y nos hizo nacer de nuevo, pero el objetivo es regenerar todo nuestro ser hasta la resurrección, entonces tiene que recorrer todo el camino de adentro hacia fuera, pasar del espíritu, circular, comenzar la renovación en el espíritu y pasar al alma. Ya cuando habla de renovación del entendimiento, ya estamos en el lugar santo. Oraré con el espíritu, cantaré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento, cantaré también con el entendimiento; si no logro interpretar al Espíritu intercedo para poder interpretar, o sea, abrir espacio en nuestra alma, abrir espacio en nuestros pensamientos, en nuestros sentimientos, en nuestras decisiones, para que habite Cristo por la fe, ahora también en el alma, ¿se dan cuenta? comenzando en el espíritu, ahí comienza la renovación, en el espíritu, pero circula hacia el alma; después eso tiene que seguir circulando. Después de la renovación viene la transformación, es decir, sigue circulando hacia el cuerpo hasta la resurrección plena y no sólo en lo individual, porque este Espíritu nos sumerge en un solo cuerpo, porque el cuerpo de Cristo es la espiga que brotó de la resurrección del grano único, o sea, el cuerpo es provisión de la resurrección también.
En la cruz se acabaron las diferencias de judío, de griego, de bárbaro, de escita, de hombre, de mujer, eso se acabó; pero ahora en la resurrección Cristo es el todo y en todos, eso es provisión de la resurrección, pero vamos por etapas, y la etapa de hoy es la renovación, o sea, recibir el Espíritu de Dios desde nuestro espíritu en todos los rincones de nuestra alma. Para nacer de nuevo basta un segundo, pero para ser renovados necesitamos toda la vida, porque tiene que haber grietas para el fluir a través de las grietas; y esas grietas se llaman desgastar el hombre exterior; el hombre exterior se va desgastando ¿para qué? para que no te apoyes más en ti mismo ni en tu propia prudencia, ni en tu propia fuerza, ni naturalidad, ni nada heredado de Adán, sino que con lo que Dios te dio a través de Cristo, le haces lugar a Cristo en todo; ya no piensas solo, piensas con Cristo, ya no sientes solo, sientes con Cristo, que haya el mismo sentir que hubo en Cristo, el mismo pensar, el mismo hablar para que no haya entre vosotros divisiones ; ahí nos damos cuenta de que pasamos ya al ámbito del alma, el río divino comenzó a fluir hacia el alma y tiene que fluir a diestra y a siniestra, al oriente y al occidente, llenar los mares y sanarlo todo, amén; pero eso es desde adentro para fuera, ponga atención al fluir desde adentro hacia fuera. Gracias hermanos.
(Pedimos disculpas por publicar mientras tanto la trascripción en bruto, sin corrección del autor, por cierrtas dificultades técnicas momentáneas. En breve, Dios mediante, se hará la revisión; pero el tema es urgente).
La paz del
Señor Jesús sea con los hermanos. Es una alegría ver los rostros
de varios que hace unos días no nos vemos; con algunos, más de varios
días; y es la primera reunión unida que el Señor nos concede en este
año, que pinta como muy profético. El Señor nos ayude este
año a estar juntos y a estar en su presencia y a seguirle de cerca.
Hagamos
una oración antes de que estudiemos y miremos algo de la palabra del
Señor:
Querido Padre,
en el precioso nombre del Señor Jesús, te agradecemos, porque es la
única base por la cual podemos estar delante de ti, porque tú has
sido inmensamente bondadoso y por la obra del Señor Jesús no estamos
muertos. El ha muerto por nosotros y también en otro sentido también
nosotros estamos muertos pero a la vez vivos, resucitados para ti y
sentados por ti en los lugares celestiales; es algo que has hecho
con nosotros no en base a nuestros méritos sino en base a tu amor y
a tu fidelidad; a tu amor a tu Hijo y a tu amor a nosotros que
nos diste a tu Hijo, nos uniste a tu Hijo para recibirnos como a tu
propio Hijo siendo El santo y nosotros pecadores. Señor te damos gracias
por tu amor infinito y profundo, que es difícil para nosotros
comprenderlo. Ayúdanos a verlo cada vez más con nuestro espíritu
y ayúdanos Señor a vivir en santo temor y a tomar fuerzas de
ti para vencernos a nosotros mismos y a la serpiente, en el precioso
nombre del Señor Jesús. Ahora te pedimos Señor, que con tu Santo
Espíritu, tú mismo puedas hablarnos, tú mismo puedas dirigirnos a
tu propia palabra y darnos la capacidad espiritual, la competencia que
viene del cielo, para recibir tu palabra con luz, con espíritu y con
vida que no la producimos nosotros sino tu gracia. Que podamos ser iluminados,
esclarecidos, fortalecidos, encaminados, que tengamos los ojos
abiertos y las lámparas encendidas y las vasijas también llenas de
aceite en estos días, ayúdanos Señor, te lo pedimos a ti y este es
nuestro deseo, sabemos que no hay nada en nosotros a lo cual acudir
para esto, pero también creemos que a pesar de nuestra absoluta inutilidad,
podemos acudir a ti porque tú nos has traído, tú nos has llamado,
nos has llamado de los muertos a la vida, y es tu voz, tu palabra la
que hemos oído y por eso ahora vivimos por medio de la fe que tu palabra
misma nos ha dado, en el nombre del Señor Jesús. Amén.
Con un grupo
mas pequeño de hermanos, aquí en la localidad de Teusaquillo,
estuvimos revisando algunas porciones de la palabra del Señor,
relativas a la coyuntura actual, relativas a las señales de los tiempos
que nos ha tocado vivir y es bueno que seamos de parte de Dios, unidos
con la palabra del Señor para que podamos interpretar esas señales
de los tiempos desde los paradigmas de Dios; porque estamos constantemente
bombardeados por miles de voces y miles de paradigmas que quieren ganarse
nuestras simpatías o incluso sembrarnos antipatías. Entonces nosotros
necesitamos aprender a conocer las cosas, no según el hombre natural
como la mayoría de las personas interpreta las circunstancias
y su propia vida y los tiempos; necesitamos como dice allí en la carta
que Pablo escribió a los corintios, la segunda, la llamada
segunda, que dice que de aquí en adelante, es decir a partir
de que hemos recibido al Señor y las cosas viejas pasaron y nacimos
de nuevo y somos nuevas criaturas, dice que ya no conocemos
así las cosas según la mente natural según el hombre natural sino
según el espíritu, debemos aprender a no confiar en nuestra propia
prudencia, ni tampoco en la del mundo, sino en la del Señor. Debemos
aprender a no confiar en nuestra propia prudencia, como dice el Señor:
hijomío no te apoyes en tu propia prudencia, que es
a lo cual el ser humano esta acostumbrado, sino fíate del Señor
en todos tus caminos y el enderezará tus veredas. O sea que nuestra
propia prudencia nos lleva por veredas torcidas, el Señor enderezará
nuestras veredas si aprendemos a desconfiar de nosotros mismos. Pienso
que muchas de las cosas que Dios permite que nos acontezcan son precisamente
para conducirnos a desconfiar de nosotros mismos como le tuvo que pasar
a Pedro, que estaba tan seguro de sí mismo, que el Señor tuvo que
permitir una caída para trasladar su confianza de él al Señor, que
no confiara más en él mismo, en lo que él sentía, en lo que
él pensaba, que eso es completamente indigno de confianza, lo que nosotros
pensamos y sentimos. A veces somos tan idólatras con nosotros mismos
que estamos tan seguros porque nosotros pensamos o sentimos que las
cosas son de una manera, que después el Señor tiene que sorprendernos
y quedarnos asombrados de que también nosotros nos podíamos equivocar,
que los falibles no eran solamente los demás sino también yo, también
yo soy falible; entonces por eso necesitamos ponerle atención a las
razones de Dios, ponerle atención a la palabra del Señor porque nosotros
solo conocemos un poquito, a veces no conocemos bien las cosas, no conocemos
cada punto desde su inicio y todo su desarrollo y necesitamos que Dios
nos ayude. Necesitamos recibir de Dios, luz de la palabra de Dios y
por eso hay que llegar a la palabra del Señor queriendo ser aprendido,
aprender del Señor; que El nos enseñe, no venir solamente a buscar
lo que nosotros quisiéramos, sino, dejar que el Señor nos hable y
seguramente que a veces encontraremos cosas que no entendemos muy bien
y hay que detenerse y hay que preguntárselas de todo corazón al Señor
y confiar que de alguna manera y en su momento el Señor nos responderá
esas preguntas y nos ayudará y así iremos seguros de la mano del Señor
porque los seres humanos están engañados por miles de demonios por
causa de confiar en su propia prudencia, en sus propios sentimientos,
por poner la esperanza en carne. Millones y millones de personas están
engañadas en la tierra por no seguir al Señor sino a sí mismos y
a otros hombres pero no al Señor Jesucristo, entonces digo esto
para que nuestros paradigmas provengan de la palabra del Señor; un
paradigma es una cosmovisión por medio de la cual interpretamos el
mundo, interpretamos la historia, interpretamos nuestras circunstancias,
el pasado, el presente y el futuro, eso se llama un paradigma, y
hay a fin de cuentas, dos paradigmas principales. Paradigma que proviene
de Dios mismo, que es la voz de Dios, la palabra revelada por Dios que
es la verdadera luz y están las otras voces que son multifacéticas
pero que en el fondo se identifican allá detrás de todos los velos,
porque Satanás no tiene un solo velo sino muchos, como en la masonería,
hay que ir pasando de velo en velo hasta satanizarse; entonces a través
de esos muchos velos y muchas voces en el fondo se esconde un mismo
diablo que quiere sustituir a Dios por sí mismo y que le vendió a
la humanidad el mismo cuento, seréis como dioses sabiendo el bien
y el mal, como quien dice andando por ustedes mismos sin necesidad
de Dios y Dios no forzó al hombre, ahí estaban los dos árboles que
representan esos dos paradigmas: el de la vida, que representa la vida
en comunión y dependencia de Dios, una vida realista sabiendo que nosotros
no somos dios y que Dios es fiel y que podemos confiar en El y vivir
por El, pero como El no nos obliga entonces ahí está el otro árbol
que representa esa vida que no confía en Dios, sino que se confía
en sí misma y que en el fondo participa de los mismos deseos del diablo,
que son hacerse a sí mismo Dios, sacar a Dios y ese es el problema:
sacar a Dios de la vida, sacar a Dios de las cosas humanas, sacar a
Dios incluso de la religión, incluso en el ámbito de la religión
Satanás quiere usurparle a Dios la adoración, cuánto más en los
otros u otras áreas subsidiarias, en el área de la administración
sacar a Dios, en el área del comercio sacar a Dios, en el área de
la economía sacar a Dios, en el área de la política sacar a Dios,
en el área de la ciencia sacar a Dios, en el área del arte sacar a
Dios, pero cuando tú piensas que Dios hay que tenerlo solamente
en el ámbito privado de las creencias particulares y que no tiene por
qué afectar las demás áreas, ahí ya estamos enredados y bien apretados
por la serpiente. Ustedes recuerdan 1Co.15:28 donde dice una frase que
se las voy a decir de memoria: “Pero luego
que todas las cosas le estén sujetas,
o sometidas al Hijo de Dios, al Señor Jesús bajo sus pies entonces
también el Hijo mismo se sujetará y también sujetará todas las
cosas al que le sujetó a él…”
porque quien le está sujetando todo a El es el Padre, Hijo:
siéntate a mi diestra, hasta que
yo ponga bajo tus pies todos tus enemigos
y ese es el significado de la historia. Qué es al fin de cuentas el
asunto que está aconteciendo en la historia, cuál es el quid de la
cuestión? Pues ese: el Padre le dijo al Hijo: Hijo, siéntate a mi
diestra hasta que yo ponga todas las cosas, todas, inclusive el comercio,
la política, la ciencia, la agricultura, la economía, el arte, la
filosofía, la religión, lo espiritual, lo intelectual, lo biológico,
lo material, todas las cosas por estrado de tus pies; Hijo: en
ti yo tengo contentamiento y a ti voy a confiarte todo, no voy a crear
sin ti sino contigo, no me voy a revelar sin ti sino a través de ti,
no voy a crear, no solo planear sino crear nada sin ti sino contigo,
y en ti y para ti. Y también voy a redimir por medio de ti y también
voy a juzgar por medio de ti y voy a reinar por medio de ti, todo se
lo confió el Padre al Hijo. Le agradó al Padre que en el Hijo habitase
toda plenitud porque el Padre conoce al Hijo; antes nadie conocía al
Hijo sino solo el Padre, ahora el Padre nos ha venido dando a conocer
al Hijo, y el Hijo nos ha venido dando a conocer al Padre y hemos empezado
a conocer a Dios por medio de la relación del Padre con el Hijo en
el Espíritu que es el Espíritu conjunto, el único Espíritu pero
que es del Padre y del Hijo; no necesitan ser dos espíritus es un solo
Espíritu que proviene de la relación de amor eterno entre el Padre
y el Hijo y es ese Espíritu el que determina el único paradigma verdadero,
la verdad, que proviene del Padre y del Hijo por el Espíritu. Entonces
Dios está demostrando por qué es que le dio al Hijo el primer lugar
y la preeminencia en todas las cosas, porque le dio también oportunidad
a todas las demás criaturas, además su Hijo El lo hizo también una
criatura, aunque su Hijo no es una criatura, El estaba con el Padre
como parte de la Trinidad, sin embargo, la persona segunda de la Trinidad,
el Verbo de Dios, su propia razón su propia imagen, su propia palabra,
su propia expresión y resplandor pleno, decidió el Padre con el Hijo
y el Espíritu, que se hiciera como una criatura, se hiciera un
hombre y en serio, no de mentiritas, no como decían los gnósticos
… que la encarnación fue apenas solo una apariencia, no! El vino
en carne y como un hombre verdadero para ser probado de verdad como
cualquiera de nosotros es probado. Dios no necesitaba que el Hijo fuera
probado pero nosotros sí necesitábamos conocer al Hijo y solo por
medio de las pruebas del Hijo es que lo vamos conociendo y va apareciendo
el contraste entre el Hijo y el enemigo. Por qué Dios le confió al
Hijo y no a Lucero, no a Lucifer las cosas? Bueno, Dios le dio oportunidad
a cada uno de hacer sus cosas y cada uno salió con la suya y
por ahí Satanás también salió con la de él y no es que lo puso
por allá en un rincón oprimiéndolo por allá como el
ultimo angelito, no; lo puso en medio de los querubines, un querubín
protector cerca del trono, en medio de las piedras de fuego se paseaba,
dirigía la alabanza, los loores a Dios, lleno de sabiduría y de hermosura;
pero él no siendo, pretendió hacerse Dios, pero como ya había Dios,
además ese era el modelo que él quería, entonces se rebeló contra
Dios y el Señor siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a
Dios como cosa a qué aferrarse sino que se despojó. El enemigo usurpó
y el Señor no usurpó sino que se despojó, siendo, se sometió hasta
lo último, hasta la copa más amarga sin escandalizarse de su
Padre y confió todas las cosas que el Padre le había dado, se las
confió de nuevo al Padre otra vez, así como Dios le pidió que eso
hiciera Abraham. Dios le dio a Abraham a Isaac pero se lo pidió para
que Abraham participara de la naturaleza de su Hijo y Abraham le dio
a Isaac y claro Dios se lo devolvió; pero una cosa es tener a Isaac
devuelto y otra cosa es tener a Isaac sin que se nos sea pedido; Dios
le pidió todo a Abraham como le pidió todo a su Hijo. Dios ya sabía
eso; Dios desde la eternidad conocía a su Hijo y tenía contentamiento
en su Hijo, pero El empezó a explicarle a la creación por qué es
su Hijo el Señor, por qué su Hijo es el rey de los reyes y el Señor
de los señores y la cabeza de todas las cosas. No de balde fue probado
en todo, como todos somos probados y al final de la prueba entonces
dijo Dios: bueno, quién es digno de abrir el libro? en ese libro estaba
el secreto, el proceso, cómo el Señor conduciría todas las cosas
bajo su gobierno, para expresar su reino, todas las etapas. Quién es
digno de abrir el libro, desatar sus siete sellos? y hubo un buen tiempo
a ver, pero hasta el propio Satanás se quedó callado, ni tampoco nadie
en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra fue hallado digno
de abrir el libro y desatar sus sellos. Es después de un silencio prudencial
y después del llanto incluso de Juan; entonces el cielo a través de
aquel anciano de los veinticuatro, uno de los que ocupan aquellos veinticuatro
tronos, porque allí en Colosenses se nos describe que hay un mundo
invisible y un mundo visible y entre las criaturas del mundo invisible,
las primeras que se mencionan son los tronos y después los principados
y dominios y potestades y huestes, pero los primeros que son mencionadas
del mundo invisible, las criaturas más antiguas y que por eso son llamados
ancianos, porque ellos conocen toda la historia del mundo invisible,
porque fueron como decir los primeros en ser creados, después Dios
creó otras cosas y la gente del mundo invisible vio la creación del
visible. Ahí en Job nos declara cómo los hijos de Dios, que se refiere
al mundo angelical, veían cómo Dios trazaba las medidas de la tierra
y cómo colocaba justamente la tierra en el punto de beneficio de toda
la ecuación macroeconómica para que hubiera vida y para que estuviéramos
nosotros. Fue una explosión dicen los científicos, de alta bienaventuranza,
explotó tan bien que aparecimos aquí en esa explosión. Eso no fue
un bing-bang, fue un fiat, sea! sea esto! Las cosas explotaron fue
para esto, no explotaron, Dios habló y de la palabra de Dios salió
el universo; pero Dios lo hacía todo para el Hijo y después de las
pruebas de su Hijo y en la medida que nosotros mismos vamos siendo probados,
ahí poco a poco vamos conociendo al Hijo de Dios y vamos conociendo
las razones de Dios, por qué Dios ama a su Hijo, por qué Dios todo
se lo da al Hijo y el Hijo otra vez se lo devuelve todo al Padre y por
qué Dios quiere que su Hijo sea nuestra vida: porque nos ama tanto
y quiere tenernos como a su Hijo. Entonces el paradigma de Dios, la
simiente de la mujer, la línea del hijo varón que es Cristo, ese es
el paradigma por medio del cual nosotros debemos interpretar el todo,
todas las cosas, la historia, las circunstancias, el presente, el futuro,
las tendencias las prognosis, o sea pronósticos; los hombres hacen
pronósticos o prognosis, pronósticos, pero Dios profetiza; profetiza
y las cosas acontecen tal como Dios las dijo. Entonces hermanos debemos
aprender a ser sabios y el comienzo de la sabiduría es el temor de
Dios, cuando usted se sienta o se crea más sabio que Dios y que puede
pensar y sentir distinto a la palabra revelada por Dios tenga miedo
de usted mismo porque está cometiendo la mayor burrada, la mayor necedad.
Dios renueve nuestro entendimiento y ponga en nuestro pensamiento
los paradigmas de Dios; que tengamos la mente de Cristo, el sentir de
Cristo, y estemos en el Espíritu de Cristo y por medio del equilibrio
y la naturaleza del Espíritu de Cristo, podamos conducirnos y juzgar,
examinar todas las cosas las coyunturas y los tiempos y sus señales,
las señales de los tiempos.
Estamos en
el 2009 y nos tocó empezar con guerra, ya en Colombia viene una guerra
de hace rato, pero, todas las guerras son con un propósito. Quién
fue el que dijo al caballo rojo erkou, venga y vaya, eso es lo
que quiere decir, acércate, es la palabra acércate, muy parecida a
la palabra erkou, acércate, erkou que ha sido traducida ven o anda;
fue el Señor. Fue el Señor el que le dijo y el que le dio la espada
al caballero del caballo rojo, porque El había enviado antes
otro jinete, el caballo blanco que era el que estaba destinado a vencer.
El Señor ascendió como un cordero recién inmolado; como nadie era
digno de abrir el libro, no se encontró a ninguno -cuando dice no se
encontró quiere decir que se buscó- imagínese como si se hubiera
hecho un repaso minucioso de la vida de cada una de las criaturas y
no se halló ninguno digno de abrir el libro, y cuando hasta uno de
los propios apóstoles, el propio Juan estaba llorando, aquel anciano
le dijo: No llores Juan, el león de la tribu de Judá ha vencido para
abrir el libro y desatar sus sellos y cuando se volteó a ver quién
era ese león, era el cordero, era su amigo, su primo Jesús; porque
Jesús era primo porque Salomé la madre de Juan era hermana de María
como lo dicen los evangelios y se asombró que su primo había vencido,
aleluya, el león era el cordero y hasta aquellos ancianos nobles se
quitaron sus coronas, se las ponían a los pies y le fue dada
honra como lo había ya previsto Daniel. Daniel en el capítulo siete,
dice que el Hijo del hombre llegó en una nube al Anciano de días;
ahí no está hablando de la segunda venida de Cristo en las nubes a
la tierra, sino que cuando El murió, El se presentó, estaba recién
inmolado, al tercer día El resucitó. No pasaron sino cuarenta días,
El estuvo aquí en la tierra enseñándoles y ascendió y una nube le
cubrió; así El va a venir en la nube pero porque se fue en la nube
pues esa nube lo cubrió y El continúa en la nube y dice Daniel que
él vio al Hijo del hombre viniendo en una nube pero no viniendo del
cielo a la tierra sino viniendo en la nube al Anciano de días o sea
al Padre, a la diestra del Padre y le fue dado dominio, le fue dada
toda potestad en los cielos y en la tierra, todas las cosas para que
El las reúna, El las encabece, El las ponga en orden porque El es
el único que está en orden con Dios, El es el único que puede
poner en orden todo lo que hay en los cielos porque en los cielos fue
que comenzó el desorden, no en la tierra. Lucero estaba en el cielo,
allá comenzó el desorden y el Hijo vino a reconciliar, o sea, a poner
en orden todas las cosas en los cielos y en la tierra. Los que
se reconcilian vuelven y entran y los que se revelan se van al lago
de fuego; es la hora del juicio; ahora, antes es la hora de la aprobación,
la prueba; incluso el Hijo fue probado y por eso El hablaba de
sus pruebas y le decía a sus discípulos: vosotros que habéis estado
conmigo en mis pruebas. El fue probado y El fue aprobado y por eso El
resucitó. Dios dio testimonio dos veces tanto de su vida privada cuando
terminó su ministerio y de su vida oculta antes del ministerio público,
cuando recién se acercaba a bautizarse, no porque El tuviera
que ser perdonado pero El tenía que asumir el pecado por nosotros,
entonces tenía que bautizarse, aunque El dijo quien de vosotros me
redarguye de pecado, nadie lo podía reargüir de pecado, sin embargo
dijo: Juan, Juan sabía pero, soy yo Juan, yo Juan soy el que necesito
ser bautizado por ti, tú vienes a mí; Juan, conviene que cumplamos
toda justicia. Si El no asumía nuestro lugar, si El no moría por nuestros
pecados y por eso, eso fue lo que El anticipó cuando vino a bautizarse.
Se bautizó y sin embargo en el bautismo, como para que nadie entendiera
mal, el Padre dijo: este es mi Hijo amado en
el cual tengo contentamiento, a El
oíd. Después su vida pública también fue probada cuando
ya era la hora de ir a Jerusalén a morir allá en el monte de la transfiguración,
volvió ahora Dios a dar testimonio acerca de su Hijo, porque Dios es
un Dios que da testimonio de las personas. Dice Jesús que el que venciere,
confesará su nombre delante de su Padre y delante de los ángeles.
Dios da testimonio de las personas y por eso nosotros no debemos
confiar en nuestra propia prudencia y juicio que siempre solamente mira
las apariencias y sus elementos de juicios son muy incompletos y muy
distorsionados por muchas clases de prejuicios que tenemos y de
ignorancias y por eso no podemos confiar en nuestra propia prudencia
sino confiar en el Señor para aprender a juzgar no según las apariencias
y según la carne sino según el Espíritu. Y así como al Hijo
solo se le puede conocer por el Espíritu, a las demás personas y a
las circunstancias y las señales de los tiempos solo se pueden conocer
según el Espíritu y la voz del Espíritu es la palabra de Dios; esa
espada es la voz del Espíritu y la palabra de Dios es la que Dios ha
hablado, los hombres por providencia de Dios la han conservado y nos
han llegado las sagradas escrituras. Las escrituras no pueden
ser quebrantadas, ni una jota ni una tilde dejará de cumplirse. Todo
lo debemos examinar desde las escrituras y debemos aprender a despojarnos
de nuestra soberbia, de nuestra pretensión, de nuestra ceguera y comenzar
a ser sabios por medio de la reverencia a la palabra de Dios. Hay gente
que se cree tan grande, tan sabia, que piensa que puede decir algo distinto
a Dios y hay millones de locos en toda la tierra hablando necedades.
Guárdenos el Señor, nosotros también hablamos necedades por mucho
tiempo, pero el Señor nos ha ido corrigiendo, ha ido cerrando nuestra
boca, ha venido apretando nuestras tuercas sueltas, porque teníamos
las tuercas flojas, para pensar conforme a la mente de Cristo y sentir
conforme al sentir de Cristo. Es necio llamarse cristiano y pensar
distinto a Cristo. Si somos cristianos tenemos que pensar como pensaba
Cristo, hablar como hablaba Cristo, andar como andaba Cristo, en eso
se conocerá si somos cristianos. Dice: El que dice que le
conoce debe andar como el anduvo
¡Ay! ¡ay! Dios tenga misericordia y perdone nuestras muchas necedades
y nos conceda tiempo de arrepentirnos o sea cambiar de rumbo,
porque arrepentimiento tiene que ver con paradigma. La palabra arrepentimiento
significa en el griego metanoia que quiere decir cambio
de nous o sea de entendimiento o sea de cosmovisión, de manera
de ver las cosas; eso es el arrepentimiento, tiene que ver mucho con
los paradigmas por los cuales juzgamos las cosas, a los demás y a nosotros
mismos y a los acontecimientos. Entonces hay que arrepentirse; arrepentirse
significa no confiar más en nuestra manera de ver y hacer las cosas
sino decirle: Dios yo confío en ti, en nadie más puedo confiar, ni
en mi mismo, enséñame tú, enséñame tú, dame sabiduría, hazme
más sabio que mis enemigos, déjame entenderte y Dios decía por Jeremías:
El hombre no se gloríe en ninguna otra cosa, ni en esto ni en aquello
ni en aquello, en una sola cosa yo le voy a permitir gloriarse
al hombre: En entenderme y conocerme. Gloriarse no en nosotros, que
nos tocó la gracia, por gracia nos dio el perdón y sobreabundó la
gracia también dándonos a conocer el misterio de su voluntad que también
es por gracia. La gracia de Dios nos va quitando todas esas nubes que
teníamos en la mente porque ese montón de demonios parece que llena
la mente como de algodones de oscuridad, la gente es tan loca que blasfema
contra Dios, dice que no hay Dios, pero sí hay Dios, pero no lo quieren,
por eso lo blasfeman y porque si no hubiera Dios para que va a protestar
contra Dios y para que le va a echar la culpa a Dios y para que va
a decir ¡Ah! Pero por qué Dios termina! Ah, esa pregunta la
hacen pero no quieren oír la respuesta como Pilato que le preguntó
a Jesús, y qué es la verdad? pero no se quedó para escuchar, salió
inmediatamente y tuvo que confesar, antes que Jesús le contestara,
él ya se daba cuenta: no encuentro ningún mal en este hombre.
Como decía Jesús: “sin causa me aborrecieron”, y esa
es la condenación, que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más
las tinieblas que la luz. El vino a ser luz, pero El dijo: sin
causa, ah! hay cantidad de volúmenes de personas que dizque pretenden
tener causa, hasta Shakira estaba por ahí con una canción diciendo:
Dios, pero por qué tú hiciste a los perros pelearse con los gatos,
echándole la culpa a Dios, cuando la tierra fue maldecida por culpa
del hombre, y todos los males del hombre se los achacamos a Dios, y
Dios, cómo aguanta, cómo aguanta, y cómo sigue amando, gente que
no lo ama, y él Señor dice: De tal manera amó, no sólo a
los creyentes, amó al mundo, que dio a Su Hijo, se lo dio al
mundo entero, para que todo aquel que crea en El no se pierda;
si no creen en el Hijo se pierden en sus propias luces que son oscuridad.
Entonces hermanos,
todo lo que está pasando, debemos analizarlo, porque para eso tenemos
la capacidad de análisis con la mente que Dios nos dio para usarla;
sólo que las emociones, la mente, la voluntad, nuestro ser todo, fue
creado para funcionar en unión con Cristo. Así que El Espíritu de
Cristo tiene que ungir nuestro espíritu y llenarlo y saturar nuestros
sentimientos y nuestros pensamientos, porque nuestros pensamientos en
unión con el Espíritu de Cristo van a ser muy diferentes de nuestros
pensamientos solos. Nuestros pensamientos solos, sin ser refrigerados,
de refrigerio, no de refrigeración, permeados, regados por la presencia
de Cristo, son peligrosos. Nuestros pensamientos y nuestros sentimientos
son los primeros asesinos, después vienen los asesinatos, pero ellos
comienzan en el corazón, porque la Biblia pone los pensamientos
no solo en la mente sino en el corazón, la Biblia habla de los
pensamientos y las intenciones del corazón. Entonces hay caminos que
al hombre le parecen derechos pero su fin es camino de muerte.
Hermanos, todo
esto es sólo un preámbulo para leer las noticias de hoy, ya desde
ayer Israel entró en Gaza con tanques, y el mundo entero se está levantando
contra Israel, y ellos quieren juzgar la cuestión Palestina sólo a
partir de ciertos años para acá y sólo desde un ángulo, pero
no han oído las razones de Dios. Saben que dice Dios en su palabra?
Por tres pecados de Gaza y aún por el cuarto, no revocaré
su castigo, prenderé fuego en el muro de Gaza.
Ahora, Dios no solamente dice, prenderé fuego en el muro de Gaza, no.
El dice: Por tres pecados de Gaza prenderé
fuego en el muro de Gaza y aún por el cuarto no revocaré
su castigo, si usted no le pone atención a las razones de Dios,
solamente escucha las filosofías de ciertos medios de comunicación,
entonces usted no va a entender a Dios; si usted solo cuenta la historia
a partir de cierto punto, por ejemplo, yo tengo aquí diez millones
de pesos, pero yo se los robé a Hernando, pero yo no cuento que se
los robé a Hernando, yo solamente cuento que yo tenía diez millones
de pesos y que los dejé aquí, y vino Hernando a llevárselos, pero
si yo no cuento que era que eran de Hernando antes de que yo se los
robara, entonces yo voy presentar una historia muy diferente, muy diferente.
Entonces tenemos
que leer lo que dice Dios acerca de las cosas, porque todo lo que acontece
en Israel es el reloj de Dios, porque en cuanto a tiempos, Dios relacionó
los tiempos con Israel, lo que pase con Israel y la relación que la
iglesia ha de tener con Israel por medio del Mesías que Israel recibirá
en medio de la angustia, porque las naciones de la tierra vendrán contra
Israel por medio de esa angustia, así es como va a nacer, va a dar
luz esa mujer en cuanto a Israel tiene que ver. En la Biblia la mujer
representa al pueblo de Dios tanto al del antiguo como al del nuevo
testamento, tanto en el antiguo como en el nuevo Dios le llama su
mujer a su pueblo. Dios dice que el fue como un marido para
con Israel y también la iglesia es llamada la esposa de Cristo, o sea
aquella que decidió casarse con El, decirle sí a la invitación de
Dios; quieres ser mi novia? Mmm… será no será… pero en la medida
que fue conociendo al Señor, entonces dijo quiero. Amén. Israel recibió
al Señor hasta cierto punto, a veces no le entendió bien, también
fue corregido, pero no fue desechado. Duramente ha sido corregido Israel,
más duro que cualquier otro pueblo! No hay pueblo contra el cual
se hayan ensañado tanto en la historia como contra el pueblo de Israel,
pero Dios dijo que eso no sería para siempre; que así como había
levantado su mano para herir, la levantaría para curar, que así como
los había esparcido a los cuatro vientos, los reuniría de nuevo en
su tierra sin que nadie los espantara, pero después del parto.
Israel está en parto en este momento. si juzgamos las cosas como
si no hubiera Dios, como si la palabra de Dios no fuera digna
de ser tenida en cuenta, con razones meramente humanistas, pero humanistas
caídas porque el hombre esta caído si no cuenta con Dios y las razones
de Dios, entonces hermanos nosotros tenemos que aprender a examinar
las cosas desde el punto de vista de Dios. Qué dice Dios? Acaso
ha sido Dios parcial con Israel? Dios es recto, incluso a su propio
Hijo probó y a nosotros nos prueba. Nunca ha ocultado el mal de sus
siervos, lo publica claramente: David hizo esto, Pedro hizo esto, fulano
hizo aquello; Dios no es connivente con el pecado de nadie, sin
embargo, dice de la iglesia y dice de Israel: Un pueblo
al cual antes conocí porque Dios sí conoce a los que antes conoció,
basado en su presciencia, en su conocimiento anticipado eligió, porque
la elección de Dios, dice la palabra de Dios, descansa en la presciencia:
elegidos según la presciencia enseña el Espíritu Santo por el
apóstol Pedro. Dios eligió y no eligió al más grande pueblo sino
al contrario, al más pequeño, al más insignificante de los pueblos.
Le dijo a Israel: Israel no pienses que por ser tú mejor… al contrario,
por ser el más pequeño, el más insignificante, porque Dios escogió
lo vil, lo que no es para deshacer lo que es, para que la gloria sea
de Dios y no del vaso. Por eso el tesoro Dios lo pone en vaso
de barro para que la Gloria sea de Dios; pero si Dios escogió porque
conocía ¡Ah! hay que temer a Dios, hay que temer a Dios porque no
solo de la iglesia se dice que nos predestinó; de Israel se dice lo
mismo; su pueblo al que de antemano, de antes conoció. Por alguna
razón Dios escogió a Israel y dice: Acaso no era Esaú hermano de
Jacob? y usted pueblo de Jacob me está diciendo: pero Dios, tú dices
que nos amaste, pero en qué nos amaste? Mira lo que nos ha sucedido,
mira lo que pasa, mira todo lo que ha sido nuestra historia, en qué
nos amaste? y Dios dice en qué los amo: y acaso no era Esaú hermano
de Jacob? y escogí a Jacob y a Esaú aborrecí. La palabra aborrecer
es no escoger de la misma manera, tomar una decisión. Dios sabía
de antemano que Esaú no valoraría para nada la primogenitura y Dios
le dio la oportunidad de nacer primero, pero él amó más un plato
de lentejas, por eso no me gustan las lentejas. Dios sabía que Esaú
menospreciaría la primogenitura, o sea la bendición de Dios. Para
él, esas eran cosas etéreas, en cambio las lentejas son cosas reales,
saben rico, llenan la panza y todo. Bendición? Qué es eso tan etéreo?
Así la gente dice: no, eso la ontología, la metafísica eso ya no,
desde la edad de la degustación ya terminamos con la metafísica; ahora
se quedaron con las lentejas. En cambio dice de Jacob: A
mis ojos fuiste honorable y yo te amé.
Aunque él era tramposo en su manera de actuar, en su íntimo
él quería era la bendición de Dios e hizo lo que quería para
quedarse con la bendición de Dios. Dios conocía ese secretito que
no lo conocían los demás; además solo sabían los problemas de Jacob
y de hecho el nombre de Jacob es suplantador,engañador.
Se disfrazaba y era astuto y hacía negocios, como los judíos; pero
en su corazón Dios veía algo que no veían los otros. Los pueblos
de alrededor querían maldecir a Israel y contrataron a un adivino para
que viniera a hacer conjuros de maldición y cuando iba a maldecir,
Dios le cambiaba la maldición en bendición y decía Dios: no he
visto iniquidad en Jacob. Todo mundo veía, pero Dios no. Pero quién
ve mejor? Nosotros juzgamos según las apariencias, Dios no; además
estaban debajo de la expiación, ellos confiaban en la expiación; por
eso la iglesia es la continuación de Israel y por eso cuando Israel
reciba al Mesías una vez que los de la iglesia que vienen de los gentiles
se han consolidado, cuando haya entrado la plenitud de los gentiles,
entonces Dios volverá con Israel, pero antes del parto es que son los
mayores dolores. Ellos tuvieron dolores, fueron perseguidos, holocausto
por acá, y ahora están queriendo negar el holocausto, claro porque
no son ellos ni sus parientes los que han pasado por el horno. Pero
Dios dijo: Así como velé, Dios lo confiesa claramente: Yo velé para
castigarlos, yo velé para que les venga espada, yo velé para que les
venga sufrimiento, yo velé para que sean dispersos por toda la tierra,
pues así como hice esa parte, voy a hacer la otra y ahora estamos en
el tiempo de la otra, del retorno de Israel. Llegó la hora dice, ahora,
como los esparcí, así los traeré de nuevo y los trajo de nuevo y
en el orden que estaba profetizado porque ahí en Zacarías 12, dice
que comenzaría por los bordes de afuera, por las tierras de Judá para
que los de Jerusalén no se engrandecieran y primeramente a partir de
1948, aquellos colonos que habían tenido que entrar subrepticiamente
durante el protectorado Británico que sucedió al de los turcos, colonos
proclamaron la nación de Israel. En un día como estaba profetizado,
nació de nuevo Israel y nadie quería nada con ellos. La tierra estaba
desolada, las ciudades derruidas, no había plantas sino desierto, era
peor que el tercer mundo. Pero Israel regresó y comenzaron a
trabajar y tan pronto fue proclamado nación se le vinieron miles de
los países de alrededor en contra a barrerlos! Se les había dado un
pedacito de franja del 10% y a Palestina se le dio el 90%. Cuando Israel
nació en 1948, nació con 10% y el 90 se le dio a los árabes, pero
ellos no querían el 90, querían el cien por ciento para que todo siguiera
en la misma desolación y ruina que venía desde siempre que estuvo
en las manos de ellos, mientras Israel estuvo castigado en la
dispersión, en la diáspora. Pero Dios dijo que los traería de nuevo
y los trajo de nuevo y comenzaron a trabajar los colonos el desierto,
hasta de aquí van a aprender agricultura; agricultura en
un país que está en el desierto, porque ellos desalinan las aguas,
a cada plantita le ponen su gotita y tienen para los beduinos, no solo
para ellos, para los beduinos tienen agua en el desierto y tú recorres
y encuentras grifos de aguas en pleno desierto para los beduinos que
no son Israelitas. Les hacen casas a los beduinos y barrios y ellos
siguen durmiendo en las tiendas y las casas las llenan de cabras; continúan
en aquello viejo. Pero ahora las ciudades de Israel son del primer mundo,
vuelven otra vez a crecer, volvió el idioma, volvió la nación como
Dios lo había dicho. Esto lo había hablado Dios, dijo: Yo Yahvé digo
esto, así dice Yahvé Adonai. Sería muy bueno que las personas conocieran
lo que Dios ha dicho para que interpreten las cosas desde el punto de
vista de Dios; porque ahora las cosas se cuentan desde otros puntos
de vista.
Vamos a leer
un poco, Zacarías 12. Profecía Ah! Dios hablando del futuro
ya no es solamente una prognosis de tendencias, un análisis estadístico
de probabilidades ¡no! Profecía de las que se han cumplido
al pie de la letra todas las veces. …de la palabra de
Yahvé acerca de Israel. Yahvé que extiende los cielos y funda la tierra,
y forma el espíritu del hombre dentro de
él, o sea lo que ninguno otro ha dicho sino solo El, El es el que
habla, ha dicho: He aquí
yo… Quien? El que extiende los cielos y funda la tierra y forma
el espíritu del hombre. …yo pongo a Jerusalén por copa
que hará temblar a todos los pueblos de alrededor contra Judá,
o sea, los pueblos de alrededor, todos los pueblos de alrededor contra
Judá, contra los Judíos; pero Dios dice: Yo pongo a Jerusalén por
copa que hará temblar a todos los pueblos de alrededor contra Judá,
en el sitio contra Jerusalén. Ah, esa palabra es terrible porque
ya una vez y otra vez y otra vez estos sitios se dieron. Jerusalén
ha sufrido muchos sitios por sus pecados, en los tiempos de Nabuconodosor
y antes en el de Senaquerib, después con Antioco Epifanes y con Pompeyo
y después con Tito, y después en el tiempo de Barcocha con Adriano
y después con los cruzados y con los turcos, los sultanes, luego con
la propia Gran Bretaña que oprimió a Israel pero que al fin le dejó
a las naciones unidas, que siempre han votado en contra de Israel, y
que en cuyas instalaciones se guardaban los fusiles para atacar a Israel.
Las instalaciones de la ONU! No son los Estados Unidos. Qué le pasó
a Israel cuando confió en Roma, lo que pasó con los Macabeos; Dios
los libertó nada menos que de Antioco Epifanes, que era un prototipo
del anticristo, pero tan pronto se confiaron en Roma, hicieron alianza
con Roma, perdieron la libertad que habían recuperado con los Macabeos
y quedaron otra vez bajo el yugo de los romanos. Los romanos sí vinieron
a defender de los antíocos, de los sirios, pero luego se quedaron con
todo y establecieron la provincia romana de Siria, de las cuales Israel
ni siquiera era un país, era un pedacito de la provincia de Siria,
cuando ellos habían vencido al prototipo del anticristo, Antíoco Epifanes,
que se había declarado dios a sí mismo. Theo - Epifanes quiere decir
el dios manifiesto, se decía él, decía ser Júpiter olímpico encarnado,
prototipo del anticristo y una partida de guerrilleritos sionistas,
los Macabeos, lo vencieron cuando confiaron en Dios. Pero tan pronto
se aliaron con los romanos, los romanos se los comieron. Y quedaron
bajo el yugo de los romanos y así fue y de ahí siguió la dispersión
por toda la tierra, hasta que Adriano – por eso cuando mi esposa le
puso Adriana a mi hija, claro mi esposa no sabía esta historia,
hay yo le puse Salomé y gracias que ahora le decimos más Salomé que
Adriana, porque sabe qué hizo el “bondadoso” emperador Adriano?
Arrasó con Jerusalén y sembró sal y sacó a todos los judíos de
Jerusalén. Eso era cuando Dios estaba castigando a Israel por haber
rechazado al Mesías; pero ahora lo va a redimir y Dios ya sabe, porque
El conoce de antemano todas las cosas. Ya muchos se están convirtiendo,
muchos judíos se están convirtiendo al Mesías y los judíos mesiánicos
se están multiplicando en Israel. Entonces dice Dios: …yo pongo
a Jerusalén… Ayayay, quién puso a Jerusalén? Y la puso
para qué, la puso por qué? Yo pongo a
Jerusalén por copa que hará temblar a todos los pueblos de alrededor
contra Judá, en el sitio contra Jerusalén. Porque al final, todas
las naciones de la tierra se volverán contra Israel y ese es el momento,
cuando todos vengan contra Israel, Dios simplemente cambia los polos
magnéticos del planeta con un terremotito mundial y remueve y derriba
todas las ciudades y los montes y las islas y eso es lo que va a pasar.
Y en aquel día yo, que extiende los cielos y funda la tierra y
forma el espíritu del hombre, yo pondré
a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos. Israel, como
decía el hermano David Hunt, una nación tan pequeñita comparada con
otras no es nada, pero casi el 35% de las deliberaciones de la ONU son
acerca de Israel, como si fuera un continente poblado como Asia. Ahí
dice la palabra, piedra pesada a todos los pueblos, todos
los que se la cargaren, oigan eso, serán despedazados. Dios
sabía que le iban a mandar cohetes Kasan y todo eso, pero también
sabía que los que le mandaren serían despedazados. Pobre Irán, está
destinado a los chulos. Vea Ezequiel 38 y 39 donde habla del destino
eterno. Dice aquí todos los que se la cargaren
serán despedazados, bienque todas las naciones
de la tierra, o sea las Naciones Unidas, se
juntarán contra ella. Y eso es debido a qué? A falsos paradigmas,
a falsas interpretaciones, por no involucrar a Dios en el análisis
de la situación, por no oír las razones de Dios. Van a oír a otro
espíritu; los mismos que expulsan misioneros como Chávez y que traen
misioneros chiítas a “evangelizar”, musulmanizar guayúes, están
contra Israel. Ahí se nota que esos dos espíritus están aliados.
Justo en qué días, decidió Hamas romper la tregua que tenía con
Israel? Justo antes de Navidad, porque ellos asocian Navidad con los
cristianos, como para aguarles la Navidad. Por qué no respetaron por
lo menos esos días? Ellos no acostumbran respetar; desde el principio
entraban en caballos en la tumba vacía o por lo menos lo que creían
que era la tumba porque la verdadera estaba escondida y tuvieron que
ponerle unas puertas bajitas para que la gente entrara agachada y no
pudieran entrar los caballos, por el irrespeto total a Dios y el odio
a los cristianos. Saben qué casas escogen ellos para lanzar sus cohetes?
Las casas de los cristianos. En la pasada guerra de Hizbolá ponían
las plataformas en los barrios cristianos poblados y en las casas de
los cristianos para que cuando Israel revirara contra los ataques y
destruyera las plataformas, destruyera las casas de los cristianos,
para que los cristianos se levantaran contra Israel. Y ellos se esconden
en medio de la población civil y no la cuidan, para echarle la culpa
a Israel. Pero Israel les dejó a ellos gratuitamente la franja de Gaza;
unilateralmente les entregó todo y ellos lo que hicieron fue mándele,
mándele y mándele ……….. a Israel. Pero dice
…todos los que se la cargaren serán despedazados,bien que
todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella.
Entonces, qué le va a pasar a las naciones? Simplemente entrar en la
gran tribulación, por haber tratado así a su pueblo, a la iglesia
y a Israel. Por eso entrarán en gran tribulación, porque Dios dice
en 2Tes.1 Porquees justo delante de Dios pagar con tribulación
a los que os atribulan.
Entonces dice: En aquel día, dice Yahvé, heriré
con pánico a todo caballo, por qué? No solamente con bombas, con
pánico, aterrorizados porque están metiéndose con Dios, no solamente
con Israel. Eso es lo que la gente no entiende, ellos no ven el
lugar de Dios en el asunto, ellos no se dan cuenta que no se están
levantando solo contra Israel, sino contra el propio Dios! Entonces
dice: Y con locura al jinete, mas sobre la casa de Judá
abriré mis ojos, por eso es que los cohetes caen es en el desierto
y asustan a algunos pero matan muy pocos. …abriré
mis ojos, y a todo caballo de los pueblos heriré
con ceguera. Unos están ciegos y Dios está con los ojos abiertos.
Dios abre los ojos para defender al morador de Jerusalén y ciega como
cegó a los sirios cuando venían contra Eliseo y Eliseo le dijo a Giezi,
tranquilo Giezi, más son los que están con nosotros, pero no se veían,
pero eran más, que los que están con ellos. Pero Dios le abrió los
ojos al siervo y él vio a un profeta rodeado de carros de fuego, y
de gente de a caballo, pero caballos de fuego. Entonces dice: Y los
capitanes de Judá dirán en su corazón,
ellos se darán cuenta, no es que somos fuertes, no, no. Ellos dirán:
Tienen fuerzas loshabitantes de Jerusalén en Yahvé
Sabaoth, su Dios. Jehová de los ejércitos. Podría decir
en este caso, Yahvé el pastor, Yahvé Shalom, Yahvé Jiré, pero aquí
dijo: Yahvé Sabaoth porque El está en medio de la guerra. Pero
es Yahvé Sabaoth, Jehová de los ejércitos. En aquel día pondré-
dice Dios- a los capitanes de Judácomo brasero de fuego
entre leña,y como antorcha ardiendo entre gavillas y consumirán
a diestra y a siniestra a todos los pueblos alrededor; y Jerusalén
será otra vez habitada en su lugar, en Jerusalén. No es esto lo
que está pasando, desde que nació Israel? Son los otros siempre los
que han atacado y mientras los otros atacan nadie protesta, nadie sale
a la calle, nadie levanta un pañuelo, mas después de mucho aguantar
y aguantar a Sadam Hussein que quería involucrar a Israel y Estados
Unidos le dijo tranquilo, deje esto con nosotros. Israel ha aguantado,
ha soportado todas las humillaciones y nadie protesta, nadie dice nada,
nadie se mete en los otros conflictos, nadie sale a las calles para
protestar, por los niños que se mueren de hambre en Ruanda, por lo
que pasa en Sudán, por lo que pasa en otra parte, pero Israel se defiende,
dicen: no, pero está defendiéndose muy fuerte, entonces dígame cómo
quiere que se defienda, con pañitos de agua tibia? Cómo no se va a
defender si en la frontera le están disparando cohetes? Tiene que ir
y hacerse sentir, que toda esa frontera no puedan ya más lanzarle cohetes,
pero cómo? Los que están protestando digan a ver cómo se va a defender.
Eso les toca es a ellos y Dios dijo cómo era: …como brasero de
fuego entre leña, los pueblos de alrededor son Leña, Israel es
el brasero; los pueblos de alrededor son gavillas, como decir, paja
seca, Israel es la antorcha. Siempre fueron otros los que empezaron,
siempre en todas las guerras no fueron ellos los que comenzaron, siempre
los atacaron, a veces cuando estaban en el día santo, en el Yonkipur,
el día más sagrado de ellos que estaban de licencia todos los soldados,
ahí los atacaron y casi los aniquilan porque vinieron Egipto, Libia,
Jordania, todos para barrer contra ellos, pero ellos quedaron barridos
porque Dios dijo: …abriré mis ojos, y aunque se demoraron
tres días en reaccionar en el Yonkipur, barrieron a todos los que los
atacaron. Nunca nadie protestaba cuando los atacaban, cuando los masacraba
Hitler; no los querían recibir ni siquiera los suizos, ni los suizos
recibían a los famélicos judíos, se los devolvían a los hornos,
pero la plata sí se quedaba en sus bancos. Colombia no recibió un
barco de judíos. Tan pronto Colombia votó contra Israel, en el año
siguiente comenzó la violencia en Colombia, para que Colombia entienda.
Hoy Colombia debe ser aliado; ahora, si será una de las naciones que
se vuelven contra Israel, que no sean todos los colombianos, no seamos
nosotros. No hay que quedarse callado, hay que hablar y esto lo vamos
a publicar por Internet aunque le llamé de cierta manera a Irán, porque
el Señor dice: decid esto a las naciones, hay que decirlo. Entonces
dice aquí: Y los capitanes de Judá
dirán en sus corazón:Tienen fuerza los habitantes de Jerusalén
en Yahvé Sabaoth, su Dios. En aquel día pondré
a los capitanes de Judá como brasero de fuego entre leña, y como antorcha
ardiendo entre gavillas; y consumirán a diestra y a siniestra, a todos
los pueblos de alrededor; y Jerusalén será
otra vez habitada en su lugar, en Jerusalén.
Y miren la profecía cómo se ha cumplido: Y librará
Yahvé las tiendas de Judá primero, o sea en el 48, pero todavía
no ha recuperado Jerusalén, para que la gloria de la casa de David
y del habitante de Jerusalén no se engrandezca sobre Judá. Por
eso Dios empieza con los pobres, con los bordes, porque si empezara
con las élites, las élites pensaban que eso era solo para ellas, porque
eso es lo que piensan ellos, los demás no son sino carne de cañón,
peones de brega, conejillos de indias y el mundo es de ellos, terrible!
El Señor siempre empezó por los bordes, por los pobres, por los menospreciados,
por los débiles, y así comenzó por los colonos que ya no podían
vivir en ninguna otra parte. Por ahí empezaría Dios. Y dice: En
aquel día Yahvé, Yahvé, ojalá Israel crea esto,
esta es la hora en que tenemos que orar por la fe de Israel, que Israel
crea, que sean oraciones definidas, insistentes y creyentes, Yahvé
defenderá; no dice que los Estados Unidos, no es Barak Obama, es
Yahvé. Yahvédefenderá
al morador de Jerusalén; el que entre ellos fuere débil, sí,
habrá débiles, pero el más débil será
como David. En aquel tiempo, será como David, el más débil será
como David que fue el que peleó las batallas de Yahvé y la
casa de David, como Dios. Esta sí es una frase serísima. Dios
está plenamente identificado y con la casa de David, porque quién
es el heredero de la casa de David? Quién es la raíz, el linaje de
David, no es el Hijo de Dios? No es el Señor Jesús? Entonces aquí
no se están metiendo solo con Israel; esta es la propiedad, la niña
de los ojos del Señor. Así le dijo Dios a Moisés: Moisés, Aarón
va a ser tu profeta y Aarón va a ser ante faraón como el profeta pero
tú vas a ser como Dios, es decir, lo que tú digas es lo que yo digo.
Dios se identificó de tal manera con Moisés que dijo que Moisés sería
como Dios, decía vengan piojos, y venían piojos, venga esto, y venía,
eso no lo hace ningún hombre; los otros magos después imitaron hasta
un puntito esas serpientes que parecían varas que ellos hipnotizan
y quedan como varas; las soltaban pero la de Moisés se las comió.
Entonces dice: …como el ángel de Yahvé, delante de ellos.
Y quién es, por qué dice que será como la casa de David, como el
ángel de Yahvé, quién es el ángel de Yahvé? Es el Señor Jesús,
no es un ángel creado, es el ángel que apareció en la zarza y dijo:
Yo soy el Dios de tu padre Abraham, Isaac y Jacob, hay que estudiar
este ángel de Yahvé en la Biblia, ya lo hemos estudiado y está por
ahí, porque no se puede hablar todo al tiempo. Se refiere al Señor
mismo, la teofanía de Dios que es el Verbo de Dios. Y en aquel
día yo procuraré destruir a todas las naciones que vinieren contra
Jerusalén. Oiga, no solo los palestinos; cuántas naciones en manos
de gobernantes ciegos, van a llevar a la destrucción sus países por
meter las narices donde no les corresponde, sin saber de qué se trata.
No podemos quedarnos callados los cristianos; tenemos que asesorar al
gobierno. Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores
de Jerusalén, eso era lo que faltaba, ya la parte de las guerras
ya la estamos viendo, y ya la conversión de los judíos a Cristo, ya
está conduciendo en parte y esto continuará más. …derramaré
sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu
de gracia y de oración; porque es que si no tienen guerra con los
vecinos, si no se le levantan todas las naciones, como que no van a
orar y Dios sabe por qué tiene que permitir que todos se enojen con
ellos, para que oren, para que reciban el espíritu de gracia y entonces
qué va a pasar cuando pasen de lo natural a lo espiritual? …y
mirarán a mí, viene hablando Yahvé, quién era el que crucificaron,
el que traspasaron? Era el propio Yahvé! …y mirarán a mí
a quien traspasaron, y llorarán arrepintiéndose por eso es que
después del día de las trompetas viene el Yonkipur, donde todos tienen
que llorar y lamentarse porque en el plano de Dios que está profetizado
ese ciclo de las fiestas, esa fiesta del Yonkipur incluye la conversión
de Israel. Al final, antes de la fiesta de las cabañas, que es en el
milenio. Entonces por eso dice acá …y llorarán como se llora
por hijo unigénito. Note que esa expresión no se la inventó San
Juan, no, esa la dijo Dios con sus propias palabras. El hijo unigénito,
afligiéndose por él como quien se aflige
por el primogénito. En aquel día habrá
gran llanto en Jerusalén, como el llanto de Hadad-rimón en el valle
de Meguido. Y la tierra lamentará, cada linaje aparte; los descendientes
de la casa de David por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes
de la casa de Natán por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes
de la casa de Leví por sí, y sus mujeres
por sí; los descendientes de Simei
por sí, y sus mujeres por sí; todos los otros linajes, cada uno por
sí, y sus mujeres por sí. En aquel tiempo, o sea cuando ellos
lloren y se arrepientan, así como cuando Jesús tipificado en José,
estaba por darse a conocer a sus hermanos, solo faltaba Benjamín, por
eso escribí Sefer Gitaim, y cuando ya Benjamín recibió su porción,
que era el último hermanito que faltaba por ser reconocido y José
retuvo preso a Judá hasta que llegara Benjamín, cuando llegó Benjamín,
ya está llegando, Pablo mismo era de Benjamín, entonces ahí llegó
la hora. En aquel tiempo habrá
un manantial abierto para la casa de David y para los habitantes de
Jerusalén, para la purificación del pecado y de la inmundicia.
Ese manantial es el reconocimiento del Mesías, porque manantiales de
los otros ha habido todo el tiempo, abluciones ha habido todo el tiempo,
pero no quitan el pecado ni la inmundicia, la que los quita es la sangre
del Mesías. Ahí comprenderá por qué tenía que haber muerto el Mesías,
por qué tenía heridas en sus manos. Y en aquel día, dice Yahvé
Sabaoth, quitaré de la tierra los nombres de lasimágenes,
cuánta brujería hay todavía allá en Israel, hechicería, masonería
y catolicismo y tanta cosa y también haré
cortar de la tierra los profetas y al espíritu de inmundicia,
esla falsa profecía. Dice: Y acontecerá
que cuando alguno profetizare aún,
le dirána dirán su padre y su madre que lo engendraron: No vivirás,
porque has hablado mentira en el nombre de Yahvé; y su padre
y su madre que lo engendraron le traspasarán cuando profetizare.
Cosa seria y lo está diciendo Dios. Y sucederá
en aquel tiempo, que todos los profetas se avergonzarán de su visión
cuando profetizaren; ni nunca más vestirán el manto velloso para
mentir. Y dirá: No soy profeta; labrador soy de la tierra. Antes
ser profeta era mejor que ser labrador; aquí estar en un kibut labrando
el desierto y haciéndolo florecer será más honroso que estar con
profecías falsas. …pues he estado en el campo desde mi juventud.
Y le preguntarán: ¿Qué heridas son estas en tus manos? Y
él responderá: Con ellas fui herido en casa de mis amigos.
Hermanos, ya
se va a enfriar la comida y este capítulo que sigue aquí es demasiado
largo para tratarlo hoy provechosamente entonces vamos a dejarlo para
otra vez
Dios nos ayude,
hemos leído solo un pedacito, hay mucho más que leer. Oremos. Vamos
a orar por Israel, vamos a orar por Jerusalén que el Señor derrame
como prometió espíritu de oración y gracia.
Querido Padre,
en el nombre de Jesús, estamos viendo lo que está aconteciendo, por
lo menos en una ínfima parte. Te pedimos en esta hora, misericordia
para con los inocentes, para los que no saben, atrapados en este torbellino
sin saberlo. Sabemos que tú nunca harás nada malo ni errado y además,
que esta vida no es la única que hay. Concede descanso a los sufrientes.
Oramos en esta hora por la nación de Israel, sabemos que tú estás
ceñido como Yavhé Sabaoth, con tus ojos abiertos y como muro, porque
serás muro a Israel. Te rogamos Señor que los guardes, que des sabiduría
a sus líderes, a sus capitanes y también Señor, que tú Espíritu
Santo traiga convicción a muchos para que no entren en pánico ni locura,
que escojan Señor, la sabiduría y no la necedad. Ten misericordia
de Israel y los pueblos de alrededor. Señor tú sabes qué es lo que
tienes que hacer; no hay nadie más sabio que tú, no hay nadie que
sepa qué debe hacer pero rogamos Señor que en tu ira te acuerdes de
tu misericordia. Rogamos que salves a muchos y sobre todo oramos por
la conversión de Israel, oramos que derrames lo prometido y que sigas
derramando espíritu de gracia y de oración sobre Israel y los guardadores
de Jerusalén. Señor y que ellos tengan ojos para ver y sepan quién
eres tú, que comprendan esta profecía, no solo la parte de la leña
y del brasero, sino la parte del que traspasaron, el manantial purificador.
Te rogamos de manera especial en el nombre de Jesucristo por esta hora.
Ayúdanos Señor a entender, abre nuestros ojos y danos tu palabra en
el nombre del Señor Jesús y ayúdanos a estar donde nosotros debemos
estar. Señor ayúdanos tú guianza, cada paso que demos tú vayas delante
de nosotros como Yahvé Nissi nuestra vanguardia y sé también nuestra
retaguardia porque tú decías que en la guerra de Dios, nosotros debíamos
dar la espalda al enemigo y mirarte a ti porque quien guarda nuestras
espaldas eres tú. En vano vela la guardia si tú no guardas la ciudad,
en vano trabajan los edificadores si tú mismo no edificas la casa.
Te rogamos que edifiques Padre, en el nombre del Señor Jesús. Ayúdanos,
ayúdanos y bendice nuestro testimonio como tú dices que digamos esto
a las naciones, ayúdanos a decir y lleva tu palabra a donde tenga que
llegar y no temamos porque bajo tus alas no hay que temer. Ayúdanos
a permanecer por la fe escondidos con Cristo en Dios, no confiando en
armas humanas porque nuestras armas no son carnales pero sí son poderosas
en Dios; un grano de mostaza de fe es un arma más poderosa. Señor,
guárdanos y ayúdanos a estar de tu parte en esta hora en el nombre
del Señor Jesús. Limpia nuestros pecados por la sangre del cordero,
amén.
Los misterios de Dios están estrechamente relacionados entre sí, y cada uno de ellos es un capítulo necesario a la totalidad. No debemos olvidar ninguno de ellos, a la vez que no debemos considerar a ninguno de ellos aislado de los demás, ni sobredimensionarlo en detrimento de la armonía del cuadro completo. Claro está que no se puede tratar de todo al mismo tiempo, pero debemos prever que al considerar uno de los capítulos, al mismo tiempo se tengan también en cuenta los demás. La razón de este preámbulo es para que podamos considerar el misterio de Israel dentro del amplio contexto de los misterios de Dios. Éstos comienzan y terminan con Dios mismo: el misterio de Dios a consumarse, el misterio de Dios: Cristo, el misterio de la voluntad divina, el misterio de la economía divina, el misterio de la piedad, el misterio del evangelio, el misterio de la fe, el misterio de Cristo: la Iglesia, el misterio del matrimonio, el misterio de las siete estrellas en la diestra del Hijo del Hombre y de los siete candeleros, el misterio de la sabiduría divina oculta predestinada para la Iglesia, el misterio del reino de Dios, el misterio de Israel, el misterio de las naciones, el misterio de la mujer y de la bestia que la trae, el misterio de Babilonia, el misterio de la iniquidad, el misterio de la final trompeta.
En trabajos anteriores hemos dedicado tiempo a todos estos respectos, especialmente en los libros: "La Administración Apostólica de los Misterios de Dios" y "Los Misterios del Reino de los Cielos en las Parábolas del Señor Jesucristo", además de consideraciones, exhaustivas o no, de varios de los aspectos fundamentales de la economía divina, y del lugar central de Cristo y la Iglesia en ella, que se pueden ver en los escritos exegéticos, teológicos, antropológicos, cristológicos, pneumatológicos, soteriológicos, eclesiológicos, escatológicos, filosóficos y poéticos de este autor. Por eso, al tratar ahora un poco más acerca del necesariamente contemporáneo misterio de Israel, remito a los lectores a la ambientación complementaria de todo lo que ya antes de esto se ha tratado. No consideraremos este misterio in vacuo ni aisladamente, sino como algo que tiene necesariamente un apropiado lugar en la revelación divina y que no debe ser ignorado. El apóstol Pablo, en su sobresaliente epístola a los romanos, después de tratar de asuntos de primera magnitud acerca del evangelio, y un poco antes de considerar aspectos prácticos de la vida del cuerpo de Cristo, se ocupó del misterio de Israel escribiendo: "Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos:…" (Rom.11:25a). Si, pues, alguno piensa y siente que puede seguir ignorando esto, permítame decirle que yo personalmente, en conciencia y comisión[1], no puedo hacerlo. No quiero dejar de anunciar todo el consejo de Dios que me ha sido encomendado.
Así que pasaré inmediatamente, para esta hora coyuntural presente, a considerar el divino tema revelado de la elección de Israel, de su lugar en la estrategia divina, de su endurecimiento parcial en relación a la primera venida del Mesías en aras de la inclusión de los gentiles en el misterio de Cristo, y entonces, principalmente, por causa de la coyuntura presente, pasaremos a considerar de su restauración tras la trasgresión y defección, de su admisión tras la exclusión, y de su reinserción tras el desgajamiento. Ante el contexto complejo y completo del misterio de Israel en todas las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamentos, no podemos, basados en una interpretación in vacuo de la parábola mesiánica de los labradores malvados, pretender cerrar definitivamente el caso con una teología del reemplazo absoluto de Israel. Ciertamente el Mesías dijo: "Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él" (Mt.21:43); pero, por el contexto íntegro de las Escrituras, y por la sujeción del Mesías a ellas, debemos comprender también el status transitorio de tal declaración, y su objetivo aleccionador para Israel: para despertarlos a celos. Tal despertamiento es el objetivo de la declaración mesiánica, y no su exclusión definitiva de las irrevocables promesas divinas. Tales promesas es necesario considerar atentamente. Todas ellas eran las que el apóstol Pablo tenía presentes al escribir acerca del misterio de Israel a los gentiles en su carta a los romanos.
Escribía allí (Rom.11) Pablo: "Digo, pues…", (ya que en el capítulo 10 había hablado de la contradicción parcial y temporal de Israel frente al evangelio); "¿Ha desechado Dios a Su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín". (Es decir, las iglesias de Judea, Samaria y Galilea, y los convertidos cristianos regenerados de entre los judíos por toda la tierra y la historia, demuestran que el endurecimiento de Israel es apenas parcial y temporal). "No ha desechado Dios a Su pueblo, al cual desde antes conoció". (Y aquí emplea Pablo la misma expresión que usa en relación a la presciencia divina, a Su conocimiento anticipado, para la elección y predestinación de la Iglesia). "¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme? Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado 7000 hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra. ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy. Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, en tropezadero y en retribución; sean oscurecidos sus ojos para que no vean, y agóbiales la espalda para siempre". (Tal pasaje proviene de un Salmo mesiánico, donde se profetiza que pondrían hiel por Su comida y que en Su sed le darían a beber vinagre, como aconteció con Jesucristo, Hijo de David. El Salmo 69:23b decía: "Y haz temblar continuamente sus lomos"; lo que Reina y Valera (1960) en Rom.11:10b traducen inconsecuentemente: "…para siempre"; pero debiera ser, como allá, apenas "continuamente". Aunque claro está que los rechazadores del Mesías, en cuanto personas, perecen para siempre; mas Israel, como nación, tiene por gracia un remanente constante que desembocará, por fin, en la conversión de la nación). Sigue Pablo: "Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su trasgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos". (El tropiezo de la nación de Israel no es para caída definitiva de la nación, pues un remanente suyo ha recibido al Mesías; pero la trasgresión de rechazar al Mesías en Su primera venida, dio lugar a que Dios también los provocara a celos, abriendo la puerta de la salvación a los gentiles, tal como lo había prometido por medio del Cántico de Moisés en Deuteronomio 32:21: "Ellos me movieron a celos con lo que no es Dios; me provocaron a ira con sus ídolos; Yo también los moveré a celos con un pueblo que no es pueblo, los provocaré a ira con una nación insensata"; y muchas más cosas dice el Cántico de Moisés al respecto, añadiendo también allí que se retendría de raerlos por completo, para que sus enemigos no se vanagloriaran, y entonces se arrepentiría y haría expiación por ellos y los vengaría de sus enemigos, mandando a las naciones alabar aIsrael). Por eso continúa Pablo enseñando que la trasgresión de Israel resultó en la riqueza del mundo, y su defección en la riqueza de las naciones. Y evangelizaba también para provocar a Israel a celos para salvación. Y entonces exclama: "¿Cuánto más su plena restauración?" Si la trasgresión y la defección de Israel resultaron en riqueza para las naciones insensatas en su idolatría, ¡qué mejor será la plena restauración de Israel! Pablo, pues, espera la plena restauración de Israel, conforme al cuadro profético completo. Y añade: "Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?" Y asocia Pablo aquí la admisión de vuelta de Israel con el lenguaje profético de Ezequiel cuando Dios proclamó: "Así ha dicho Yahveh Adonai: He aquí Yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel. Y sabréis que Yo soy Yahveh, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío. Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que Yo Yahveh hablé, y lo hice, dice Yahveh" (Ezq.37:12-14), en el contexto de la Visión del valle de los huesos secos.
Vemos, pues, que Pablo hasta aquí ya ha hablado inspiradamente, y sobre la base de los profetas, de la admisión de Israel y su plena restauración. Por lo tanto, la teoría del reemplazo absoluto de Israel, no es consecuente con el tenor general de las Escrituras inspiradas. Continúa entonces Pablo hablando de la santidad de la masa restante de donde se tomaron las primicias, y de la santidad de las ramas, gracias a la raíz. No todas las ramas fueron desgajadas, pues debemos recordar el remanente constante; por lo tanto, mediante la fe, y por eso hablamos abiertamente delante de Israel, habrá una reinserción nacional, conforme a las promesas y al pacto de Dios para con Israel. El misterio de Israel tiene, pues, en su final, tres partes principales: (1) Por sus pecados, el pueblo escogido, Israel, sería endurecido en parte, y entonces corregido y esparcido; (2) Serían entonces provocados a celos cuando Dios tomase un pueblo para sí de entre los gentiles; (3) Israel sería entonces plenamente restaurado como nación, volviendo de la dispersión, admitido al recibir la vida que viene del Mesías por Su Espíritu, y reinsertado en el reino de Dios. Todo esto debido al llamamiento y don irrevocables de Dios, por causa de la promesa a los patriarcas, y del celo de Dios por Su propio Nombre.
En cuanto al actual retorno de Israel, que es la coyuntura presente, y lo que a esto sigue, debemos recordar varias profecías que atañen a la tercera parte del misterio referido. PorIsaíasdice Dios claramente: "En aquel tiempo el renuevo de Yahveh será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra, a los sobrevivientes de Israel. Y acontecerá que el que quedare en Sion, y el que fuere dejado en Jerusalén, será llamado santo; todos los que en Jerusalén estén registrados entre los vivientes, cuando el Señor lave las inmundicias de las hijas de Sion, y limpie la sangre de Jerusalén en medio de ella, con espíritu de juicio y con espíritu de devastación…/…Acontecerá en aquel tiempo que la Raíz de Isaí, estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y Su habitación será gloriosa. Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Yahveh alzará otra vez Su mano para recobrar el remanente de Su pueblo que aún quede en Asiria, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar. Y levantará pendón a las naciones, y juntará los desterrados de Israel, y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra. Y se disipará la envidia de Efraín, y los enemigos de Judá serán destruidos. Efraín no tendrá envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraín; sino que volarán sobre los hombros de los palestinos al occidente, saquearán también a los de oriente; Edom y Moab le servirán, y los hijos de Amón los obedecerán. Y secará Yahveh la lengua del mar de Egipto; y levantará Su mano con el poder de Su Espíritu sobre el río, y lo herirá en sus 7 brazos, y hará que pasen por él con sandalias. Y habrá camino para el remanente de Su pueblo, el que quedó de Asiria, de la manera que lo hubo para Israel el día que subió de la tierra de Egipto…/… Días vendrán cuando Jacob echará raíces, florecerá y echará renuevos Israel, y la faz del mundo llenará de fruto. ¿Acaso ha sido herido como el que lo hirió, o ha sido muerto como los que lo mataron? Con medida lo castigarás en sus vástagos. Él los remueve con Su recio viento en el día del aire solano. De esta manera, pues, será perdonada la iniquidad de Jacob, y este será todo el fruto, la remoción de su pecado; cuando haga todas las piedras del altar como piedras de cal desmenuzadas, y no se levanten los símbolos de Asera ni las imágenes del sol. Porque la ciudad fortificada será desolada, la ciudad habitada será abandonada y dejada como un desierto; allí pastará el becerro, allí tendrá su majada, y acabará sus ramas. Cuando sus ramas se sequen, serán quebradas; mujeres vendrán a encenderlas; porque aquel no es pueblo de entendimiento; por tanto, su Hacedor no tendrá de él misericordia, ni se compadecerá de él el que lo formó. Acontecerá en aquel día que trillará Yahveh desde el río Eufrates hasta el torrente de Egipto, y vosotros, hijos de Israel, seréis reunidos uno a uno. Acontecerá también en aquel día, que se tocará con gran trompeta, y vendrán los esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido desterrados a Egipto, y adorarán a Yahveh en el monte santo, en Jerusalén…/…Y los redimidos de Yahveh volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido…/…Del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré. Diré al norte: Da acá; y al sur: no detengas; trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los confines de la tierra, todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice…/…He aquí éstos vendrán de lejos; y he aquí éstos del norte y del occidente, y éstos de la tierra de Sinim…tus edificadores vendrán aprisa…Alza tus ojos alrededor, y mira: todos éstos se han reunido, han venido a ti. Vivo Yo, dice Yahveh, que de todos, como de vestidura de honra, serás vestida; y de ellos serás ceñida como novia. Porque tu tierra devastada, arruinada y desierta, ahora será estrecha por la multitud de los moradores, y tus destruidores serán apartados lejos. Y dirás en tu corazón: ¿Quién me engendró éstos? Porque yo había sido privada de hijos y estaba sola, peregrina y desterrada; ¿quién, pues, crió éstos? He aquí que yo había sido dejada sola; ¿dónde estaban éstos? Así dijo Yahveh Adonai: He aquí, Yo tenderé mis manos a las naciones, y a los pueblos levantaré mi bandera; y traerán en brazos a tus hijos, y tus hijas serán traídas en hombros. Reyes serán tus ayos, y sus reinas sus nodrizas; con el rostro inclinado a tierra te adorarán, y lamerán el polvo de tus pies; y conocerás que Yo soy Yahveh, que no se avergonzarán los que esperan en Mi…/…Ciertamente volverán los redimidos de Yahveh; volverán a Sion cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán…/…De balde fuisteis vendidos; por tanto, sin dinero seréis rescatados…/…Dice Yahveh Adonai, el que reúne a los dispersos de Israel: Aún juntaré sobre él sus congregados…/…Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos…¿Quiénes son éstos que vuelan como nubes, y como palomas a sus ventanas? Ciertamente a Mi esperarán los de la costa, y las naves de Tarsis desde el principio, para traer tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos, al nombre de Yahveh tu Dios, y al Santo de Israel, que te ha glorificado. Y extranjeros edificarán tus muros, y sus reyes te servirán; porque en mi ira te castigué, mas en mi buena voluntad tendré de ti misericordia…/…Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones…/…Sacarédescendencia de Jacob, y de Judá heredero de mis montes; y mis escogidos poseerán por heredad la tierra, y mis siervos habitarán allí…/…¿Concebirála tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos. Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? Dijo Yahveh. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? Dice tu Dios…Y pondré entre ellos señal, y enviaré a los escapados de ellos a las naciones, a Tarsis, a Fut y Lud que disparan arco, a Tubal y a Javán, a las costas lejanas que no oyeron de Mí, ni vieron mi gloria; y publicarán mi gloria entre las naciones. Y traerán a todos vuestros hermanos de entre todas las naciones, por ofrenda a Yahveh…" (Is.4:2-4; 11:10-16; 27:6-13; 35:10; 43:5b-7; 49:12,17a,18-23; 51:11; 52:3b; 56:8; 60:4,8-10; 61:4; 65:9; 66:8b,9,19-20a).
La Raíz de Isaí, Jesucristo, el León de la tribu de Judá, Heredero de todas las cosas, ya ha sido puesta por Dios como pendón a todos los gentiles, y por eso Su Iglesia se encuentra en todas las naciones. Una vez castigado Israel por sus pecados e incredulidad, el Mesías, cual pendón a las naciones, envía apóstoles a Occidente, al Norte de África, al Asia Menor, a Siberia, a Grecia, y a las costas lejanas, a publicar la gloria divina, y a portar la señal divina que indique que es la hora para que se recoja a los dispersos de Israel de nuevo a su tierra. Incluso los gobiernos de las naciones, amigos de Israel, han de colaborar en este asunto, para que los israelitas regresen a Israel desde Irak, Egipto, Eritrea, Etiopía, Asia Central, Kuwait, Siria, Líbano y ultramar, etc.. Los entendidos del plan divino deben cooperar para que las legislaciones contemplen el ayudar y apoyar al retorno de los israelitas a su tierra. Y no solo desde los ámbitos gubernamentales, sino también desde la filantropía civil. Entonces vuelven los dispersos de Israel a su tierra desde el Oriente, el Occidente, el Norte y el Sur, desde Sefarad y los principados de Tarsis, y desde la China y sus países vecinos, desde el Aquilón y desde el Austro. Las ciudades de Israel ya han sido reedificadas, y lo seguirán siendo. Palestina estará bajo la sombra de Israel, Jordania cederá, los gentiles ayudarán. La nación ya ha nacido, y no está más dividida en dos reinos, sino que es una sola, y acoge a sus hijos que vuelven desde todas las procedencias, circunstancias y mezclas. Dios corrige entonces a sus enemigos y opresores. Todo esto lo podemos comprobar de Isaías.
Ahora bien, en pleno tiempo de cautiverio y dispersión babilónica, también por Jeremías profetizó Yahveh: "…Yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán. Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni serán menoscabadas, dice Yahveh.He aquí que vienen días, dice Yahveh, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En Sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y éste será Su nombre con el cual le llamarán: Yahveh, justicia nuestra.Por tanto, he aquí que vienen días, dice Yahveh, en que no dirán más: Vive Yahveh que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto, sino: Vive Yahveh que hizo subir y trajo la descendencia de Israel de la tierra del norte, y de todas las tierras adonde Yo los había echado; y habitarán en su tierra…/…Porque he aquí que vienen días, dice Yahveh, en que haré volver a los cautivos de mi pueblo Israel y Judá, ha dicho Yahveh, y los traeré a la tierra que di a sus padres, y la disfrutarán. Estas, pues, son las palabras que habló Yahveh acerca de Israel y de Judá. Porque así ha dicho Yahveh: Hemos oído voz de temblor; de espanto, y no de paz. Inquirid ahora, y mirad si el varón da a luz; porque he visto que todo hombre tenía las manos sobre sus lomos, como mujer que está de parto, y se han vuelto pálidos todos los rostros. ¡Ah, cuán grande es aquel día! Tanto, que no hay otro semejante a él;tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado.En aquel día, dice Yahveh sabaot, Yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre, sino que servirán a Yahveh su Dios y a David su Rey, a quien yo les levantaré.Tú, pues, siervo mío Jacob, no temas, dice Yahveh, ni te atemorices, Israel; porque he aquí Yo soy el que te salvo de lejos a ti y a tu descendencia de la tierra de cautividad; y Jacob volverá, descansará y vivirá tranquilo, y no habrá quien le espante. Porque Yo estoy contigo para salvarte, dice Yahveh, y destruiré a todas las naciones entre las cuales te esparcí; pero a ti no te destruiré, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo. Porque así ha dicho Yahveh: incurable es tu quebrantamiento, y dolorosa tu llaga. No hay quien juzgue tu causa para sanarte; no hay para ti medicamentos eficaces. Todos tus enamorados te olvidaron; no te buscan; porque como hiere un enemigo te herí, con azote de adversario cruel, a causa de la magnitud de tu maldad y de la multitud de tus pecados. ¿Por qué gritas a causa de tu quebrantamiento? Incurable es tu dolor, porque por la grandeza de tu iniquidad y por tus muchos pecados te he hecho esto. Pero serán confundidos todos los que te consumen; y todos tus adversarios, todos irán en cautiverio; hollados serán los que te hoyaron, y a todos los que hicieron presa de ti daré en presa. Mas Yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Yahveh; porque desechada te llamaron, diciendo; Esta es Sion, de la que nadie se acuerda. Así ha dicho Yahveh: he aquí Yo hago volver los cautivos de las tiendas de Jacob, y de sus tiendas tendré misericordia, y la ciudad será edificada sobre su colina,y el templo será asentado según su forma.Y saldrá de ellos acción de gracias, y voz de nación que está en regocijo, y los multiplicaré, y no serán disminuidos; los multiplicaré, y no serán menoscabados. Y serán sus hijos como antes, y su congregación delante de Mí será confirmada; y castigaré a todos sus opresores.De allí saldrá su príncipe, y de en medio de ella su señoreador; y le haré llegar delante cerca, y él se acercará a Mi; porque ¿quién es aquel que se atreve a acercarse a Mi? Dice Yahveh.Y me seréis por pueblo, y Yo seré vuestro Dios. He aquí que la tempestad de Yahveh sale con furor; la tempestad que se prepara, sobre la cabeza de los impíos reposará. No se calmará el ardor de la ira de Yahveh, hasta que haya hecho y cumplido los pensamientos de Su corazón;en el fin de los días entenderéis esto.En aquel tiempo, dice Yahveh, Yo seré por Dios a todas las familias de Israel, y ellas me serán a Mí por pueblo. Así ha dicho Yahveh: el pueblo que escapó de la espada halló gracia en el desierto, cuando Israel iba en busca de reposo. Yahveh se manifestó a mi hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia. Aún te edificaré, y serás edificada, oh virgen de Israel; todavía serás adornada con tus panderos, y saldrás en alegres danzas. Aún plantarás viñas en los montes de Samaria; plantarán los que plantan, y disfrutarán de ellas.Porque habrá día en que clamarán los guardas en el Monte de Efraín: Levantaos y subamos a Sion, a Yahveh nuestro Dios.Porque así ha dicho Yahveh: regocijaos en Jacob con alegría, y dad voces de júbilo ala cabeza de naciones; haced oir, alabad,y decid:oh Yahveh, salva a Tu pueblo,el remanente de Israel. He aquí Yo los hago volver de la tierra del norte, y los reuniré de los fines de la tierra, y entre ellos ciegos y cojos, la mujer que está encinta y la que dio a luz juntamente; en gran compañía volverán acá. Irán con lloro, mas con misericordia los haré volver, y los haré andar junto a arroyos de aguas,por camino derecho en el cual no tropezarán; porque soy a Israel por Padre, y Efraín es mi primogénito.Oíd palabra de Yahveh, oh naciones, y hacedlo saber en las costas que están lejos, y decid:El que esparció a Israel lo reunirá y lo guardará, como el pastor a su rebaño. Porque Yahveh redimió a Jacob, lo redimió de mano del más fuerte que él. Y vendrán con gritos de gozo en lo alto de Sion, y correrán al bien de Yahveh, al pan, al vino, al aceite, y al ganado de las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán dolor. Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor. Y el alma del sacerdote satisfaré con abundancia, y Mi pueblo será saciado de Mi bien, dice Yahveh. Así ha dicho Yahveh: Voz fue oída en Ramá, llanto y lloro amargo; Raquel que lamenta por sus hijos, y no quiso ser consolada acerca de sus hijos, porque perecieron. Así ha dicho Yahveh: reprime del llanto tu voz, y de las lágrimas tus ojos; porque salario hay para tu trabajo, dice Yahveh, y volverán de la tierra del enemigo.Esperanza hay también para tu porvenir, dice Yahveh, y los hijos volverán a su propia tierra. Escuchando, he oído a Efraín que se lamentaba: - me azotaste, y fui castigado como novillo indómito; conviérteme, y seré convertido, porque Tú eres Yahveh mi Dios. Porque después que me aparté tuve arrepentimiento, y después que reconocí mi falta, herí mi muslo; me avergoncé y me confundí, porque llevé la afrenta de mi juventud.- ¿No es Efraín hijo precioso para Mí? ¿No es niño en quien me deleito? Pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso Mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Yahveh.Establécete señales, ponte majanos altos, nota atentamente la calzada; vuélvete por el camino por donde fuiste, virgen de Israel, vuelve a estas tus ciudades.¿Hasta cuándo andarás errante, oh hija contumaz? Porque Yahveh creará una cosa nueva sobre la tierra: la mujer rodeará al varón. Así ha dicho Yahveh sabaot, Dios de Israel: Aún dirán esta palabra en tierra de Judá y en sus ciudades, cuando Yo haga volver sus cautivos: Yahveh te bendiga, oh morada de justicia, oh monte santo. Y habitará allí Judá, y también en todas sus ciudades labradores, y los que van con rebaño. Porque satisfaré el alma cansada, y saciaré a toda alma entristecida. En esto me desperté, y vi, y mi sueño me fue agradable. He aquí vienen días, dice Yahveh, en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá de simiente de hombre y de simiente de animal. Y así como tuve cuidado de ellos para arrancar y derribar, y trastornar y perder y afligir, tendré cuidado de ellos para edificar y plantar, dice Yahveh. En aquellos días no dirán más: los padres comieron las uvas agrias y los dientes de los hijos tienen la dentera, sino que cada cual morirá por su propia maldad; los dientes de todo hombre que comiere las uvas agrias, tendrán la dentera.He aquí que viene días, dice Yahveh, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron Mi pacto, aunque Yo fui como un marido para ellos, dice Yahveh. Pero éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Yahveh: Daré Mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y Yo seré a ellos por Dios, y ellos Me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: conoce a Yahveh; porque todos Me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Yahveh; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.Así ha dicho Yahveh, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Yahveh sabaot es Su nombre: Si faltaren estas leyes delante de Mi, dice Yahveh, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de Mi eternamente. Así ha dicho Yahveh: Si los cielos arriba se pueden medir, y explorarse abajo los fundamentos de la tierra, también Yo desecharé toda la descendencia de Israel por todo lo que hicieron, dice Yahveh. He aquí que vienen días, dice Yahveh, en que la ciudad será edificada a Yahveh, desde la torre de Hananeel hasta la puerta del Ángulo. Y saldrá más allá el cordel de la medida delante de él sobre el collado de Gareb, y rodeará a Goa. Y todo el valle de los cuerpos muertos y de la ceniza, y todas las llanuras hasta el arroyo de Cedrón, hasta la esquina de la puerta de los caballos al oriente, será santo a Yahveh; no será arrancada ni destruida más para siempre…He aquí que Yo los reuniré de todas las tierras a las cuales los eché con Mi furor, y con Mi enojo e indignación grande; y los haré volver a este lugar, y los haré habitar seguramente; y Me serán por pueblo, y Yo seré a ellos por Dios.Y les daré un corazón, y un camino, para que Me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. Y haré con ellos pacto eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de Mí. Y me alegraré con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, de todo Mi corazón y de toda Mi alma.Porque así ha dicho Yahveh: Como traje sobre este pueblo todo este gran mal, así traeré sobre ellos todo el bien que acerca de ellos hablo. Y poseerán heredad en esta tierra de la cual vosotros decís: está desierta, sin hombres y sin animales, es entregada en manos de los caldeos. Heredades comprarán por dinero, y harán escritura y la sellarán y pondrán testigos, en tierra de Benjamín y en los contornos de Jerusalén, y en las ciudades de Judá; y en las ciudades de las montañas, y en las ciudades de la Sefela, y en las ciudades del Neguev; porque Yo haré regresar sus cautivos, dice Yahveh.
[CONTINUARÁ, DIOS MEDIANTE]
[1] La segunda noche de la Conferencia de Contagem del año 2007, el Señor Jesús me visitó en sueños y me entregó una caja de herramientas sobre las que sobresalía una llave inglesa, y me dijo: - el retorno de Israel.- Entonces desperté. Pero, además, el ministerio del cuerpo de Cristo no puede ignorar el neotestamentario misterio de Israel (Rom.11:25), sino que debe anunciar todo el consejo de Dios (Hchs.20:27; .Is.66:19,20;Jer.31:7-10).
Vamos a 1ª a Timoteo 4:12: "Ninguno tenga en poco tu juventud, si no sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza".
Pienso
que se entiende muy clara cada palabra hasta donde dice: amor: pero
luego dice otra palabra, que es, de entre todas las seis, la carga del
Espíritu para la presente consideración. Es la palabra "espíritu" (en
minúscula); luego menciona fe y pureza. Pero hay algo que se llama
"espíritu" en minúscula; y me gusta que esté en minúscula, por que está
involucrando al espíritu de la persona.
¿En qué espíritu está la persona?. Hay algo que se llama aquí "espíritu".
Sé ejemplo de...espíritu. La carga específica es: sé ejemplo en espíritu. ¿ En qué espìritu estoy?, ¿en qué espìritu està la persona?. ¿Què es eso del espìritu? Sé ejemplo en espìritu.
De eso también se habla en Lucas 9:51-56.
Estas
cosas se disciernen precisamente con el espirìtu. Esto existe y es
precioso; pero es algo que no tiene sabor exterior, que no tiene color,
pero que en el ámbito espiritual es preciosísimo.
El espíritu se aprecia con el espíritu. Recibes en tu espíritu la
capacidad de tocar el espíritu; el espíritu toca el espìritu; nuestro
espìritu toca el espìritu de la persona, de la comunidad, de la época.
Existe,
pues, algo misterioso que es el espìritu, y es de gran valor; las
personas se tocan en el espìritu. No se tocan meramente en el cuerpo,
la mente, la emoción, sino que se tocan en el espìritu.
Nuestro espìritu percibe en qué espìritu está la persona; si está en un espìritu luminoso, o si está en un espìrtu tenebroso.
Leemos en Lucas acerca de Jesús: "Mas no le recibieron porque su aspecto era como de ir a Jerusalén".
Por causa de ese espìritu no le recibieron. ¡Cómo se sufre cuando no se es recibido!. Pero es fàcil cuando somos recibidos.
Los discípulos se enardecieron cuando vieron al Señor siendo injuriado;
ellos incluso hasta tenìan fe con ardor, como para decir: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elias, y los consuma?
Pero escuchen lo que les respondió el Señor Jesús en el v.55: "Vosotros no sabéis de qué espìritu sois".
¡Que contraste de espíritu!.
¿De
qué espiritu sois? ¿Qué espíritu están canalizando? ¿A qué espìritu
están dando lugar en el ambiente? ¿Qué espíritu está contaminando?
Jesús les habla de tal manera, para aclararles en qué espíritu están, y también para cambiarles de espíritu.
El Señor no va a juzgar a unos con el paradigma de otros, sino que tiene en cuenta el paradigma de cada uno.
La declaración seria es: Vosotros no sabéis de qué espiritu sois.
A veces uno no se da cuenta en qué espíritu está. No es cuestión
meramente de palabras y apariencias; aparentemente hasta se puede ser
muy "bíblico", pero muchas veces no se está en el espíritu correcto. Sé ejemplo en espíritu.
Entonces, las personas que son espirituales, disciernen el espíritu. A
veces se es fácilmente engañado por las apariencias; pero los que son
personas que tienen el espíritu ya entrenado para discernir el espìritu
de las cosas, el espìritu que se està moviendo en el ambiente, se dan
perfectamente cuenta cómo y hacia dónde se están llevando el agua para
el molino ajeno. A veces hay una aparente calma, pero se discierne que
hay algo en el ambiente; como suele decirse: "una calma chicha".
Este
asunto es de sumo valor para Dios: En qué espíritu se hacen las cosas,
en qué espìritu se expresan las palabras; porque en realidad es como si
uno pudiera ser de varios espíritus, según la ocasión. Cuando el Señor
dice: de qué espíritu sois, es como si dijera:
-ustedes no se dan cuenta la clase espíritu, tan diferente a mí, que
les tocó. A veces no nos damos cuenta qué espíritu nos ha tocado y en
qué espíritu estamos; y a veces no queremos darnos cuenta, aunque
nuestra conciencia nos advierte muy debajito que no estamos en el
espíritu correcto.
La Palabra de Dios nos dice que existen contaminaciones de carne y de espíritu.
De
eso podemos leer, por ejemplo, en 2ª a Corintios 7:1. Así que las cosas
de la carne nos contaminan,; pero también hay contaminación de
espíritu. En el libro de Job se habla de que el paladar degusta las
palabras; es como si fuese un paladar espiritual. No solamente hay,
pues, contaminación de carne, sino también de espíritu. Si yo no estoy
en el Espíritu de Cristo, entonces yo mismo puedo contaminar. A veces contaminamos, y a veces podemos también ser contaminados.
A
veces, en cierto ambiente, se mueve determinado espíritu. Podemos decir
que en cada sociedad, en cada grupo, se mueve un determinado tipo de
espíritu. Por eso el Señor, en Apocalipsis, habla de los ángeles de las
iglesias; pues cada iglesia y cada época está en un determinado
espíritu y en una determinada tónica que se manifiesta en su respectivo
liderazgo.
A
veces todo esto puede ser muy sutil. Suceden las cosas, siendo
influencia la clase de espíritu en que estamos. ¿De qué espíritu somos?
Nuestro espíritu debe ser purificado.
Nuestro entendimiento a veces se queda corto para interpretar las cosas del espíritu.
Pero cuando tu espíritu ha sido entrenado por Dios, entonces tú puedes discernir en el espíritu.
Miremos también Efesios 4:22-24.
En el v.23 dice: "Renovados en el espìritu de vuestra mente".
Nuestra mente puede ser renovada o contaminada. A veces vivimos bajo
paradigmas y sentimientos de opresión. A veces somos muy duros, o a
veces muy laxos.
El
Señor tenía y tiene equilibrio entre la gracia y la verdad. Como
necesitamos aprender a ser verdaderos, llenos de gracia y de verdad. El
señor Jesús logró combinar en Él la gracia y la verdad. ¡Que espíritu
tan equilibrado!, no contaminado, sino libertador.
Observemos
siempre qué espíritu está circulando, y vigilemos si nuestra mente o
sentimientos están siendo contaminados. ¿En qué espìritu se está
actuando? Jesús dijo: vosotros no siempre lo sabeis. A Laodicea mandó
escribir que no se daba cuenta de ser cuitada y miserable y de estar
ciega y desnuda.
Cuando Jesús iba a Jerusalén, sabía para qué iba; por eso pudo perdonar a los samaritanos.
Si estamos en un buen espìritu, nos podemos ayudar mutuamente.
Pero Satanás es como un roedor que quiere siempre dañar el ambiente.
El enemigo quiere siempre dañarnos el espìritu; el diablo quiere dañar el espìritu de la comunidad.
Pero
debemos ser como Isaak, que aunque repetidamente los filisteos le
anegaron los pozos, él continuaba abriendo pozos hasta que no se los
pudieron anegar más. Debemos ser como Isaac, figura de Cristo, para no
permitir que Satanás nos mantenga presos de un mal espíritu.
Limpiémosnos de toda contaminación de carne y de espìritu.
Yahveh Elohim es el Dios Eterno,[1]Uno
y Trino[i][2],
cuyo Verbo Divino, igual a Sí, el Hijo eterno de Dios, Su propia Imagen y
resplandor de Su gloria, por Quien Dios se revela[3],
es el arquetipo conforme al cual fue creado el hombre. Cuando Elohim dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme
a nuestra semejanza[ii][4], tal imagen y semejanza es el Hijo de Dios[5].
El hombre sería, pues, corporativo[6],
destinado a la relación estrecha con el Hijo de Dios[7],
conteniéndolo como vida para vivir por Èl[8],
y configurándose a Su imagen y semejanza para expresar Su gloria[9].
Adam, el primer hombre[10],
fue, pues, figura del que habrìa de venir[11].
Eva[12], entonces,
figura de su mìstica esposa[13],
tomada de su costado mientras él pasaba por el sueño profundo, para ser su
asistente compañera y coheredera, su ayuda idónea, carne de su carne y hueso de
sus huesos[14]. La
vida del hombre sería la del Árbol de la Vida[15],
corporificación de la vida divina que está con el Padre y es Su Hijo[16].
Al venderse el hombre al pecado y quedar bajo su poder y el de Satanás y el de
la muerte[17], Yahveh
Elohim prometió una Simiente de la Mujer
que aplastaría la cabeza de la serpiente aunque fuese herida en el calcañar[18].
Vencería, pues, al pecado y a la muerte, al mundo y al diablo con su séquito.
También Yahveh Elohim cubrió la desnudez del hombre con las túnicas de pieles
de un sacrificio que prefiguraba el del Cordero de Dios[19].Por eso Abel[20]se
acogió por la fe a este sacrificio para poder ser acepto ante Dios, y lo fue en
lugar de Caín[21]
que apenas se confió en el fruto de su propia labor, lo cual es siempre
insuficiente para reparar la ofensa de lesa majestad cometida contra Dios, Su
santidad, justicia y gloria[22].
Desde Adam en el Edén y desde
Abel, los hombres comenzaron a entender y usar el valor protector del
sacrificio propiciatorio[23].
A esta fe se acogió Set [24]
y su hijo Enós[25],
comenzando éste último, como frágil mortal, a invocar el hombre de Yahveh. Enós
fue el gran sacerdote antediluviano que enseñó a la humanidad primigenia la
invocación a Yahveh; es, pues, figura del Sumo Sacerdote[26].
Caín, no obstante, salió y huyó de la presencia de Yahveh Elohim, tornándose Nod el errante y edificando con sus
descendientes su propia civilización cainita, enajenada ahora del Único Dios
Verdadero[27]. Aunque
Caín mató a Abel, no pudo evitar que éste fuese sustituido por Set[28].
De Enós setita vino luego el séptimo desde Adam, el profeta que anduvo con
Dios, Enoksetita, arrebatado por Elohim[29].
Éste Enok setita profetizó diciendo: “He
aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio
contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías
que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los impíos han hablado
contra Él”[30].Y por este profeta vino luego, por Matusalem[31]
y Lamek setita[32], Noé[33],
que construyó inmediatamente antes del Diluvio el arca salvadora que
prefiguraba al Salvador[34].
Este Noé hizo pacto con Dios, el cual fue bendecido como Dios de Sem, hijo de Noé, que acoge en sus
tiendas al engrandecido Jafet[35].
Por los semitas vino Abraham[36]
a quien Dios prometió que por su simiente bendeciría a las familias de la
tierra[37].
Isaak, hijo de Abraham, prefiguró a
aquella Simiente de Abraham por quien serían bendecidas las familias de la
Tierra[38].
La Simiente de Abraham sería, pues,
la antigua Simiente de la Mujer, prometida para vencer el imperio de la
serpiente. Isaak y su hijo Jacob I Israel recibieron la confirmación de las
promesas hechas por Dios a Abraham[39].
Sara prefiguró el Nuevo Pacto, e Isaak al nacido por el Espíritu. Agar
prefiguró al viejo pacto en la carne, e Ismael al nacido de ésta[40].
De Israel nació, pues, el pueblo de Israel según la carne, formado por las Doce
Tribus; pero en medio de este Israel, se fue formando el Israel Espiritual, el
verdadero Israel, circuncidado de corazón, con aquellos verdaderos creyentes en
el Dios de Abraham y en su simiente prometida que bendeciría a las naciones,
formado por los fieles y los profetas[41].
Jacob I Israel, antes de morir,
inspirado por el Espíritu de Dios, profetizó a sus doce hijos. Entre ellos
profetizó a Judá que no sería quebrado el cetro de Judá hasta
que vinieraSilo[42],
es decir, el Enviado, Aquella Simiente de la Mujer y Simiente de Abraham
prometida, prefigurado en Adam, Cabeza de la Humanidad. Que no sería quitado el
Legislador de entre sus piernas.
Silo, pues, el Enviado, el Ungido, el Mesías, el Cristo, sería el verdadero Legislador,
y vendría del linaje de Judá.
Yhaveh Elohim llamó y envió
entonces a Moisés por medio del cual
realizó con Israel y sus prosélitos, los términos de la Antigua Alianza que
entregaba al hombre mandamientos a la carne, para demostrarle a éste la necesidad
de una mayor liberación. Mas junto a los mandamientos colocó Dios las fiestas,
y los sacrificios que cubrían sus pecados, prefigurando éstos, sacrificios y
fiestas, incluido el sábado, la Gesta del futuro Mesías, el Ungido, el Cristo,
aquella Simiente de la Mujer, y Simiente de Abraham, aquel Silo del Linaje de
Judá[43].
Lo transitorio y pasajero de la Antigua Alianza lo enseñó Moisés al profetizar
que Dios enviaría después de él a Un
Profeta como él, que le salvaría la palabra de Dios, y que quien no oyese a
ese Profeta, las palabras que El nos hablaría de parte de Dios, sería
desarraigado del pueblo[44].
En tiempos de Moisés también profetizó Balaam que saldría Estrella de Jacob y se levantaría Cetro de Israel[45].
La simiente de la mujer que aplastaría al dragón, la Simiente de Abraham por
quien serían bendecidas las familias de la tierra, las naciones, la Estrella de
Jacob, el Enviado, o Silo, del Linaje de Judá, Legislador de entre sus piernas,
sería, pues, el Profeta anunciado por Moisés que hablaría las palabras de Dios
que nadie podría desatender sin gravísimo peligro, y quien sería el verdadero
Cetro de Israel.
Antes de que ese Cetro comenzase
a ser más proyectado proféticamente, el Verbo de Dios, en una de sus salidas
desde la eternidad como el Ángel de
Yhaveh que apareció a Moisés en la zarza como el Dios de Abraham, de Isaak
y de Jacob[46], y que
había aparecido a Agar como el Viviente que Ve[47],
y que luchó como Dios con Jacob en forma de varón[48],
Éste, en otra de sus salidas desde la eternidad[49],
así como acompañó a Israel en el desierto cual Angel de Yhaveh y Roca herida
dadora de aguas[50], Éste
apareció a Josué como Príncipe de los Ejército de Yhaveh introduciéndoles en la
Tierra Prometida[51], figura
de la plenitud de Cristo[52].
Josué, como Conquistador, prefiguraba al Mesías; y por eso la semejanza de su
nombre con el de Jesús. Y el Ángel
de Yahveh también apareció al pueblo de Israel Boquim, en el tiempo de los
Jueces, confirmándoles el Pacto[53].
Era el mismo que había hablado a Job desde un torbellino[54],
como hablaba a los patriarcas antes de èl[55].
Fue Aquel que apareció a la madre de Sansón y a su padre Manoa[56].
Habiendo Samuel establecido la monarquía hebrea[57],
y habiendo sido escogido David[58]como rey según el corazón de Dios, prometió
Dios a David que de su descendencia levantaría al Cristo. Que David mismo, por
haber derramado mucha sangre, no le levantaría casa a Dios pero que el Hijo de David, Éste sí le levantaría
Casa a Dios, y Dios le sería a Él por Padre, y Él le sería a Dios por Hijo, y
Su trono seria eternamente[59].
Salomón, pues, en figura tipológica,
como hijo de David, edificó el templo en Jerusalén[60];
pero el verdadero Hijo de David que le edificaría el verdadero templo no hecho
con manos humanas, sería el Mesías, el Cristo, el Ungido, el Enviado, Silo del
Linaje de Judá, Cetro de Israel, Estrella de Jacob, el Profeta, Simiente de
Abraham y Simiente de la Mujer, ahora descendiente del rey David y edificador
de la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, verdadera Casa de Dios, formada por
israelitas y gentiles[61],
así como el templo de Salomón fue edificado con madera de Israel y de los
gentiles allegada a Israel por Jope[62],
hoy Tel-Aviv, entrada internacional a Israel de los gentiles, lugar donde el
apóstol Pedro recibió en visión orden de Dios de abrir las puertas de la
Iglesia Cristiana a los gentiles, tal como Jesús de Belem y Nazareth había
ordenado a sus discípulos ir, después de a Jerusalem, a Judea y a Samaria,
también hasta lo último de la Tierra para hacerle discípulos, de modo que la
bendición de Abraham alcanzase a los gentiles según la promesa de Dios[63].
También otros profetas profetizaron acerca de la Bendición a los gentiles por
medio del Mesías de Israel. Y así como cuando Salomón terminó de edificar el
templo e introdujo el Arca del Pacto mientras 120 sacerdotes tocaban sus
trompetas[64], así
también 120 discípulos del Mesías testificaron del descenso del Espíritu Santo
a la Iglesia Cristiana, Casa de Dios, a partir de Jerusalem[65].
Por eso profetizó David por el Espíritu Santo con las
siguientes palabras postreras: “Habrá un
Justo que gobierne entre los hombres, que gobierne en el temor de Dios. Será
como la luz de la mañana, como el resplandor del sol en una mañana sin nubes,
como la lluvia que hace brotar la hierba de la tierra”[66].
David, siendo profeta, ya quien Dios le
había prometido que de su descendencia levantaría al Cristo[67],
hablando inspiradamente por Su Espìritu[68],
profetizó que sería traicionado[69],
horadados sus manos y sus pies, escupido, golpeado, mofado, abandonado a la sed
con vinagre, clamando a Dios ante el abandono[70],
pero que en la muerte su cuerpo descansaría sin ver la corrupción pues su alma
no sería dejada en el Seol = Hades[71];
entonces, pues, resucitaría y se sentaría a la diestra del Padre, hasta que
todos sus enemigos le fuesen puestos por estrado de sus pies[72].
También profetizó Job al decir que aún deshecha su piel en la
muerte, aún en su carne vería a su Redentor[73].
Salomón también lo prefiguró en el Amado de la Amada
en el Cantar de los Cantares.
De Éste Simiente de la Mujer, Simiente
de Abraham para bendición de las familias de la Tierra, Estrella de Jacob, Silo
del Linaje de Judá, Legislador de entre sus piernas, Profeta anunciado por
Moisés, Hijo de David prefigurado y también por él profetizado, de Éste
profetizaron también los profetas de Israel y de Judá. Isaías profetizó que la virgen daría a luz un niño, cuyo nombre Emanuel significa Dios con nosotros[74];
que tal niño nacería como Hijo que nos era dado y cuyo nombre sería Admirable,
Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz que reinaría eternamente
sin lìmites[75]. Que
saldría una vara del tronco de Isaí,
y un vástago retoñaría de sus raíces. Y reposaría sobre Él el séptuple Espíritu
de Yahveh quien le haría entender diligente en Su temor. No juzgaría según la
vista de sus ojos, ni argüiría por lo que oyeran sus oídos, sino que juzgaría
con justicia a los pobres, y argüiría con equidad por los mansos de la tierra,
hiriéndola con la espada de Su boca. La justicia y fidelidad serían cinto de
Sus lomos; y en Su reino hasta los animales estarían en paz entre sí y con los
hombres. La Raiz de Isaí sería Pendón a los pueblos, y los gentiles lo
buscarían[76].
También profetizó Isaías con estas palabras: “He aquí que para justicia reinará un rey y príncipes presidirán en
juicio. Y será aquel varón como escondedero contra el viento, y como refugio
contra el turbión; como arroyos de aguas en tierras de sequedad, como sombra de
gran peñasco en tierra calurosa”[77].Profetizó también que Dios mismo vendría y la
lengua del mudo sería abierta, el ciego vería y el cojo andaría y saltaría de
gozo y el sordo oiría, y que habría Calzada y Camino de Santidad desde Su
venida[78].
Mas sería precursado por una voz del desierto, Juan el Bautista[79],
que le prepararía el camino y le enderezaría las sendas[80].
También profetizó Isaìas: “He aquí mi
siervo; yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he
puesto sobre èl mi Espìritu; él traerá justicia a las naciones. No gritará, ni
alzará su voz, ni la hará oír en las calles. No quebrará la caña cascada, ni
apagará el pabilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia. No se
cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas
esperarán su ley…. Yo Yahveh te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano;
te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por Luz de las naciones, para que
abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de
casas de prisión a los que moran en tinieblas”[81].
Y más profetizó Isaías diciendo: “He aquí
que mi siervo será prosperad, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy
en alto. Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los
hombres su parecer, y su hermosura que la de los hijos de los hombres, así
asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque
verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.
¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿ Y sobre quièn se ha manifestado el brazo
de Yahveh? Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no
hay parecer en èl, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le
deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores,
experimentado en quebrantos; y como que escondimos de Él el rostro, fue
menospreciado y no lo estimamos. Ciertamente llevó El nuestras enfermedades, y
sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios
y abatido. Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros
pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por su llaga fuimos nosotros
curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por
su camino, mas Yahveh cargó en Él el pecado de todos nosotros. Angustiado Él y
afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja
delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Por cárcel y por
juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de
la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso
con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca
hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. Con todo eso, Yahveh quiso
quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en
expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de
Yahveh será en su mano prosperada. Verá el fruto de la aflicción de su alma, y
quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y
llevará las iniquidades de ellos. Por tanto, Yo le daré parte con los grandes,
y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la
muerte, y fue contado entre los pecadores, habiendo El llevado el pecado de
muchos, y orado por los transgresores”[82].
También Isaías, prefigurando al Mesías, profetizó con las siguientes palabras:
“El Espíritu de Yahveh está sobre Mi,
porque me ungió Yahveh; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos,
a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a
los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de
Yahveh, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los
enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sión se les dé gloria en lugar de
ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu
angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Yahveh, para
gloria suya”[83]. Y
también Isaías, en el capítulo 63 de su libro, habla inspiradamente acerca de
la venida del Señor para pisar el lagar[84].
El profeta Jeremías profetizó diciendo:
“He aquí que vienen días, dice Yahveh, en
que levantaré a David Renuevo Justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso,
y hará juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel
habitará confiado; y éste será su nombre con el cual le llamarán: Yahveh
Justicia Nuestra”[85].
Igualmente Jeremías anunció de parte de Dios que El haría un Nuevo Pacto, que
daría Su ley en la mente y la escribirìa en el corazón, y que sería conocido
hasta del más pequeño de los hermanos, y que perdonaría la maldad de su pueblo
sin acordarse ya más de su pecado[86].
Como también el profeta Ezequiel anunció de parte de Dios que El quitaría el
corazón de piedra y daría corazón de carne, y espíritu nuevo, haciendo andar en
Sus estatutos, y colocando Su Espìritu dentro de Su pueblo[87].
Ezequiel vio al Hijo del Hombre en la gloria divina en medio de los querubines[88].
Oseas profetizó que Dios nos daría
vida después de dos días y que al tercer día nos resucitaría y viviríamos
delante de Él[89]. Joel profetizó que quien invocare el
nombre del Señor sería salvo, y que El derramaría de Su Espíritu[90].
Jonás sirvió de señal al volver
prácticamente de la muerte al tercer día[91].
Miqueas profetizó como Isaías acerca
del reino de Yahveh y anunció la venida y sufrimientos del Mesías diciendo: “Con vara herirán en la mejilla al rey de
Israel. Pero tú, Belèn Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá,
de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el
principio, desde los días de la eternidad. Pero los dejará hasta el tiempo que
dé a luz la que ha de dar a luz; y el remanente de sus hermanos se volverá con
los hijos de Israel. Y Él estará, y apacentará con poder de Yahveh, con
grandeza del nombre de Yahveh su Dios; y morarán seguros, porque ahora será
engrandecido hasta los fines de la tierra. Y éste será nuestra paz”[92].
Habacuc vio su venida gloriosa con rayos brillante de
luz[93].
Prácticamente casi todos los profetas hablaron de ese día glorioso final. Hageo profetizó diciendo: “Porque así dice Yahveh Sabaot: De aquí a poco yo haré temblar los
cielos y la tierra, el mar y la tierra seca; y haré temblar a todas las
naciones y vendrá el Deseado de todas las naciones”[94].
El profeta Daniel en Babilonia, Media y
Persia profetizó acerca del Mesías y su reino[95].
Interpretando el sueño de Nabucodonosor[96]
vio que una Piedra no cortada con mano de hombre destruía la estatua que
representaba la historia de los imperios mundiales, y crecía cual el Monte del
Reino de los Santos del Altìsimo. También vio Daniel al Hijo del Hombre en una
nube recibiendo del Anciano de Días el reino tras los imperios mundiales. Vio
su sufrimiento a manos de un Vil, y la muerte del Mesìas, no por sí, tras los
69 septenarios contados a partir de la orden de Artajerjes[97]
de restaurar y edificar Jerusalem. Vio el reino y la resurrección[98].
Zacarías también profetizó de su primera venida humilde y para
sufrir, y también de su segunda venida gloriosa para juzgar y reinar. Anunció
Zacarías así: “Alègrate mucho, hija de
Sión; da voces de júbilo, hija de Jerusalem; he aquí que tu rey vendrá a ti,
justo y salvador, humilde, cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de
asna. Y de Efraim destruiré los carros, y los caballos de Jerusalem, y los
arcos de guerra serán quebrados; y hablará paz a las naciones, y su señorío
será de mar a mar, y desde el río hasta los fines de la Tierra. Y tú también
por la sangre de tu pacto serás salva; Yo he sacado tus presos de la cisterna
en que no hay agua”[99].
Y también anunció Yahveh por Zacarías diciendo: “Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi
salario treinta piezas de plata… ¡Hermoso precio con que me han apreciado!....”[100].
Y dijo también: “Mirarán a mi, a quien
traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él
como quien se aflige por el primogénito”[101],
Y también: “Se afirmarán sus pies en
aquel día sobre el monte de los olivos, que está enfrente de Jerusalem al
oriente… Y vendrá Yahveh mi Dios, y con él todos los santos… Y Yahveh será rey
sobre toda la tierra”[102].
Malaquìastambién lo anuncia y a su mensajero, así: “He aquí yo envío mi mensajero, el cual
preparará el camino delante de Mi; y vendrá súbitamente a Su templo el Señor a
quien vosotros buscáis, y el Angel del Pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí
viene, ha dicho Yahveh Sabaot”[103].
[10] Adam de Edén, también conocido entre los
antiguos como Atumu, Atum, Tum, Alulim, Aloros, Mula, Tanna-Kumpok, Tiki-ahua,
Kuksu, Ask, Tuglay, Sihai, Unkulunkulu, Pelasgo, Foroneo.
[20] Abel de Quedem, hijo de Adam, conocido en el
Catálogo de Beroso como Alaparos, hijo de Aloros. En los priemas Weld-Blundell
62 y 444, de los sumerios, es llamado Alalgar, o Alagar. En otros lugares se le
llama Amilabés.
[21] Caín Nod, conocido entre los sumerios como
Kidunnusakinkin, según el prima Weld-Blundell 62. Quizá también conocido por
los antiguos nórdicos como Imer, y su esposa Belsta. En Jubileos 4:9 la esposa
de Caín es llamada Awan; y según el Liber Antiquitatum 2:2 es llamada Temec.
Otros la llaman Saye, o Asaoúl, o Eswt.
[29] Gn.5:18-24; 1Cr.1:3; Lc.3:37; Heb.11:5; Judas
Tadeo Lebeo 1:14,15; La tradición arcaica acerca del profeta Enok setita
aparece también en los Catálogos de Grandes Personajes Antediluvianos del año
2400 antes de Cristo, es decir, el año humano 1920 desde Adam, en la época de
Taré, encontrados por Weld-Blundell. El Catálogo W.B.444 hace mención de Enok
setita llamámdolo Enmenduranna de Sipar, ocupando también el séptimo puesto del
Catálogo, al igual que en Génesis y Judas Tadeo Lebeo que presenta a Enok
setita como séptimo desde Adam. El Catálogo W.B.62 coloca a Enmenduranna de
Sipar en el octavo lugar, pues incrusta otros personajes y cambia de lugar a
algunos. Enmenduranna también es llamado Emenduranki, y el Catálogo de Beroso
lo llama Evedoranjos de Pautibibla. En el Catálogo de Beroso, Evedoranjos de
Pautibibla ocupa también el séptimo lugar como en Génesis, Judas Tadeo Lebeo y
W.B.444. Batibira y Pautibibla son equivalentes; lo cual puede verse al
comparar entre sí los Catálogos W.B.444, W.B.62 y Beroso. La tradición arcaica
presenta a este personaje del que nos ocupamos, como hombre recto amado del
Cielo, profeta que recibe revelaciones y a quien son comunicados los secretos,
además de gran astrónomo y matemático, trasladado a los Cielos, líder
sacerdotal antediluviano y escriba. Dícese que sus escritos fueron preservados
por Matusalem y que sobrevivieron al Diluvio [4Enok92:1]. El Eclesiástico 44:16
lo llama “ejemplo de ciencia para todas las generaciones”. El sacerdote caldeo
Beroso escribió de él en tiempos de Alejandro Magno, en el año 275 a.C.; es
decir, en el año humano 4045 desde Adam. En el período intertestamentario las
tradiciones enoquianas pasaron legendarias al llamado Libro 1 de Enok. También
existen los Libros 2, 3, 4, 5 y 6 llamados de Enok. El Libro 1 de Enok se ha
conservado en etiópico y griego; el Libro 2 de Enok en eslavo; el Libro 3 de
Enok, sin embargo, no trata del Enok terrenal, sino de las visiones de la
Merkabah contempladas por el rabino Ismael, el cual dice que en su visita al
Cielo se encontró con Enok el hijo de Jared en la forma de Metatrón. El Libro 4
de Enok son fragmentos arameos. El Libro 5 de Enok son fragmentos coptos. Estos
dos últimos se relacionan con el primero. El Libro 6 de Enok consiste de
fragmentos en copto sahídico hallados en Asuán en 1909 y publicados por Munier.
También hay noticias de la tradición enoquiana en los Textos del Qumram,
principalmente de la Cueva 4. La Pistis Sofía también se refiere a Enok como
escritor. Mahoma, en el Corán, se refiere a Enok como el sabio. Ver también
[Jubileos 4:16-29]. El Liber Antiquitatum (1:15) llama a los hermanos de Enok:
Lead, Anac, Soboa y Yetar; y a sus hermanas: Tetseco y Lesse.
[98] Acerca
de un análisis detallado de la profecía y genuinidad del Libro de Daniel,
remito al lector al libro de este mismo autor, titulado: “Roma en la profecía
de Daniel”; Ciudad del Este 1983.
De
manera que siendo el Mesías la Simiente de la Mujer que aplastaría la
cabeza de la serpiente, según prometió Yahveh Elohim delante de Adam y
Eva,[1] Adam engendró a Set en el año 130 de la humanidad,[2] y éste a Enós en el año 235,[3] y éste a Cainán I en el 325,[4] y éste a Mahalaleel en el 395,[5] y éste a Jared en el 460,[6]
en cuyo tiempo descendieron los vigilantes a la Tierra y tomaron para
sí mujeres engendrando gigantes y enseñándoles diversas perversiones;[7] Jared engendró en el año 622 desde Adam al profeta Enok setita que caminó con Dios, profetizó y fue tomado por Elohim.[8] Enok setita engendró a Matusalem en el año 687,[9] el hombre que mayor edad ha alcanzado en la Tierra,[10]
pues Dios era longánime, pues cuando Matusalem muriera, el Diluvio se
desataría sobre toda la Tierra. Matusalem engendró a Lamek setita en el
874,[11] y Lamek setitaa Noé en el año humano 1056.[12] Noé, con sus tres hijos: Sem, Cam y Jafet, y sus respectivas esposas: Emzara, Sedacatlebab, Nahlatmehoc y Adatnese,[13] sobrevivieron al Diluvio el 27 de Zif (Iyyar) del año 1657 desde Adam, cuando salieron del arca.[14]
El Bendito Dios de Sem se revelaría a esta descendencia. Sem, pues, engendró a Arfaxad en el año humano 1658,[15] y éste a Cainán II Sala en el 1693,[16] y éste a Sala II en el 1723,[17] y éste a Heber en el 1753,[18]
de donde vinieron los hebreos. Heber engendró a Peleg cuando se partió
la Tierra Adama o Pangéa y comenzó la deriva de los continentes en el
año 1787 desde Adam.[19] Peleg engendró a Reu (Ragau) en el año humano 1817,[20] y éste a Serug[21] en el año 1849,[22] y éste a Nacor I en el 1879,[23] y éste, en el año 1908, a Taré, padre de los tarekitas hebreos[24] mencionados en la ugarítica Epopeya de Keret Refaíta,[25]y padre de Abraham,[26] de cuya Simiente prometida llegaría la Bendición a las familias y naciones de la Tierra,[27] y el cual nació en Ur de los Caldeos cerca al año 1978 desde Adam.[28]
La
Simiente de la Mujer sería entonces también la Simiente de Abraham; por
lo cual Abraham engendró a Isaak en el año humano 2078,[29] y éste a Jacob I Israel en el año 2138,[30] y éste a Judá I cerca al año 2192,[31] cuyo cetro no sería quebrado hasta que viniera Silo, el Enviado, el Legislador de entre las piernas de Judá.[32] Por lo cual Judá engendró a Fares en el 2256,[33] y éste a Esrom, y éste a Aram cerca al año 2451,[34] y éste a Aminadab, y éste a Naasón, y éste a Salmón,[35] esposo de Rahab la ramera salvada por fe en los dias de Josué, a la caída de Jericó;[36] y Salmón y Rahab engendran en el tiempo de los Jueces a Booz, esposo de Ruth la moabita,[37]
pasadas ya las diez generaciones moabitas que no podrían entrar en
relación con la congregación de Yahveh, según Deuteronomio 23:3.
Las diez generaciones prohibidas a Moab fueron: (1) la de Abraham, en cuyos tiempos,de
Lot y su hija mayor nació Moab; (2) la de Isaak; (3) la de Jacob I
Israel; (4) la de Judá I; (5) la de Fares; (6) la de Esrom; (7) la de
Aram; (8) la de Aminadab; (9) la de Naasón; (10) la de Salmón y Rahab.
La generación (11) fue la de Booz, que sí pudo recibir a Ruth la
moabita, nuera de Noemí, según las Cronicas de Samuel, Natán y Gad.[38]
Booz y Ruth engendraron a Obed, y éste a Isaí, mencionado en las
profecías de Isaías acerca del Mesías. Isaí engendró al rey David,
guarda del Cetro de Israel en el año 3200 desde Adam,[39] y éste al rey Salomón y a Natán,[40] según el nombre de su amigo el profeta.
Salomón engendró al rey Roboam en el año humano 3269,[41] y Natán a Matata, y éste a Mainán.[42] Roboam engendró al rey Abiam (Abías), y Mainán a Melea, y éste a Eliaquim.[43] Abías engendró al rey Asa, y Eliaquim meleíta a Jonán, y éste a José I.[44] Asa engendró al rey Josafat, y José jonanita a Judá josita, y éste a Simeón.[45] Josafat engendró al rey Joram de Judá, y Simeón judaíta a Leví I simeonita, y éste a Matat.[46] Joram engendró al rey Ococías de Judá que anduvo en los caminos de Acab y Jezabel, y quien fue muerto por orden de Jehú,[47] y a quien el apóstol Leví Mateo no juzga digno de mencionar en la ascendencia del Mesías.[48] Matat levita de la tribu de Judá engendró a Jorim, y éste a Eliezer.[49]
Ococías de Judá engendró al rey Joás de Judá en tiempos del sacerdote
Joiada, y Eliezer jorimita a Josué elezierita, y éste a Elmodam.[50]
Joás engendró al rey Amasías de Judá. Tampoco Mateo juzgó digno
mencionar a éstos, Joás y Amasías de Judá, en la genealogía del Mesías.[51] Elmodam engendró a Cosam, y éste a Adi.[52] Amasías engendró al rey Azarías (Uzías) de Judá,[53] y Adi a Melqui I, y éste a Neri.[54] Uzías engendró al rey Jotam de Judá,[55] y éste al rey Acaz de Judá,[56] y éste al rey Ezequías de Judá, gran restaurador,[57]
y éste al rey Manasés de Judá, malo, pero luego arrepentido, engendrado
en el tiempo extra de gracia que le concedió Dios a Ezequías por el
profeta Isaías haciendo retroceder la sombra diez grados. En ese tiempo
de gracia nació el rey Manasés de Judá, antepasado del Mesías.[58] Manasés engendró al rey Amón de Judá,[59] y éste al rey Josías de Judá, también gran restaurador del imperio de la Ley;[60] éste engendró al rey Joacaz de Judá, sustituído como rey por su hermano menor el rey Eliaquim (Joacim) de Judá,[61] según maniobra política del Faraón Necao, pero al cual llevó cautivo Nabucodonosor a Babilonia.[62] Joacim engendró al rey Joaquín.[63]
Éste
Joaquín rechazó La Ley. Éste es también Jeconías, y es también Conías;
diferentes nombres del mismo personaje. A éste Joaquín Jeconías Conías
de Judá llevó cautivo a Babilonia Nabucodonosor, y lo sustituyó como
rey de Judá por su tio Matanías Sedequías rey de Judá.[64]
Entonces comenzó a profetizar el profeta Ezequiel, el cual, a pesar de
la cautividad, profetizó también la futura Presencia en el Israel
restaurado de Yahveh Presente.[65]
Jeremías profetizó que ninguno de los descendientes de Jeconías se
sentaría en el trono de Judá, y que sería un hombre privado de su
descendencia.[66] No obstante, las Sagradas Escrituras declaran que Jeconías tuvo hermanos.[67] Jeconías murió sin hijos, como lo profetizó Jeremías; por lo tanto, según la ley del levirato,[68]
uno de sus hermanos debía tomar a su esposa por mujer y levantarle
descendencia. Neri, entonces, su hermano uterino, engendró a Salatiel,
hijo de Neri,[69] como si fuese hijo de Jeconías.[70]
Salatiel engendró a Pedaías, y éste a Zorobabel,[71] gobernador de Judá, por quien fue restaurada la Casa de Dios en Jerusalem al regresar del cautiverio babilónico.[72] Zorobabel engendró a Abiud y a Resa;[73] Abiud a Eliaquim , y Resa a Joana.[74] Eliaquim a Azor, y Resa a Judá II joanaíta.[75] Azor a Sadoc, y Judá II joanaíta a José I Judaíta, y éste a Simei.[76] Sadoc a Aquim, y Simei a Matatías I, y éste a Maat.[77] Aquim a Eliud, y Maat a Nagai, y éste a Esli.[78] Eliud a Eleazar, y Esli a Nahum, y éste a Amós.[79]
Eleazar a Matán, y Amós a Matatías II, y éste a José II matatita, y
éste a Jana joseíta, y éste a Melqui II, y éste a Leví I melquita, y
éste a Matat Melqui III, y éste a Elí.[80] Por su parte, Matán eliazarita engendró a Jacob II matanita.[81]
El Talmud, Guemará, Orden 2_
Mo'ed, en Haghigha 77:4, dice que Elí matatita del linaje de David fue
el padre de María la madre del Señor Jesús Cristo. La tradición dice de
María ser hija de Joaquín y Ana.Por su parte, el historiador Julio Africano (200-245), escribió su Carta a Aristídes,
donde se recoge la explicación misma dada por José III, padre putativo
de Jesús, y María su esposa, acerca de sus genealogías, a la iglesia
primitiva contemporánea de ellos. José y María explicaron
personalmente a los primeros cristianos que ellos poseían tablas
genealógicas privadas, los Despósinoi en el Libro de los Dias, tomadas de visitas a las aldeas de Nazareth, Locoba y demás.
La
razón por la cual muchos linajes, especialmente los provenientes de
David, tenían tablas genealógicas privadas, era porque el idumeo
Herodes IIllamado el grande, hijo de Antipas
Antipatro, mandó quemar los registros oficiales para ocultar que él no
tenía raíces israelitas; pues a la verdad, su padre Antipas Antipatro
fue herido y raptado del templo de Apolo en Ascalón, Palestina, por
unos bandidos idumeos, que al no poder cobrar el rescate a su padre
Antipas Herodes I, sacerdote de Apolo, lo dejaron entreellos
donde fue criado en sus costumbres; después Antipatro entabló amistad
con Hircano, sacerdote de Judea, y fue su embajador ante Pompeyo. Su
hijo, también Herodes como su abuelo, quiso, pues, ocultar este
trasfondo quemando los registros oficiales cuando fue nombrado rey de
los judíos por Augusto y Antonio. El historiador Nicolás de Damasco, contemporáneo suyo,arregló
la cola de paja de Herodes II, llamado el grande, pretendiendo que
provenía de "una de las principales familias judías que habían venido
de Babilonia".
La Carta a Aristides de Julio Africano pasó a los registros históricos de Eusebio de Cesarea; tambiénBasilio Magno, Jorge Syncellus y Gallandiconservaron
escritos históricos de Julio Africano, al que también se refieren
Orígenes, Dionisio Bar-Salibi, Suídas, Jerónimo y Focio. José y Maria
explicaron a los primeros cristianos que Matán elezierita padre de
Jacob II matanita, murió dejando viuda a su esposa de nombre Estha; entonces Estha fue desposada por Matat Melqui III engendrando a Elí. Por lo tanto Elí y Jacob
II matanita son hermanos uterinos, siendo Estha madre de los dos: de
Jacob II matanita del linaje de David por Salomón, y de Elí del linaje
de David por Natán. Elí murió sin dejar hijos varones; entonces Jacob
II matanita, que ya tenía dos hijos con su propia esposa, según la ley
del levirato tomó, en nombre de su hermano uterino Elí,a la esposa de éste y engendró a José III , esposo de María, y padre putativo de Jesús de
Belén y Nazareth. Por lo tanto José III, esposo de María, es hijo
legal, según la ley del levirato, de Elí, como aparece en la genealogía
registrada por Lucas en su Primer Tratado; pero también José III,
esposo de María, es hijo, según la carne, de Jacob II matanita, como
aparece en la genealogía registrada por el apóstol Leví Mateo en su
Evangelio.
Siempre,
desde el rey David, estuvo el reino en manos de sus descendientes,
incluso durante la cautividad babilónica, pues Nabucodonosor entregó el
trono de Joaquín a su tío Sedequías.[82] Ciro el Persa[83] apoyó el gobierno de Zorobabel.[84] Lo mismo hizo Darío el Persa.[85] Pero llegado el tiempo de la primera venida del Mesías para sufrir, según la profecía de Daniel acerca de los 70 septenarios,[86]
el trono del rey de los judíos fue usurpado por el idumeo Herodes II,
llamado el grande, hijo de Antipas Antipatro, cumpliéndose la profecía
de Jacob I Israel, de que no sería quebrado el cetro de Judá hasta que
viniera Silo.
Para esta sección genealógica mesiánica, hemos usado, pues, La Torá, los Nebiim, Los Ketubim, el Evangelio del apóstol LevíMateo, el Primer Tratado (el Evangelio) de Lucas, las Antigüedades de los Judios, de Josefo, El Talmud: Guemará: Orden 2° Moed: Haghigha 77:4, escrito por el rabino Asi,la Carta a Aristides de Julio Africano, y la Historia Eclesiástica de Eusebio de Cesarea.
[16]Génesis 11:12 LXX; Lucas 3:36; He restado 100 años de la LXX para adaptarlo al Texto Masorético.
[17]Génesis 11:13 LXX; Lucas 3:35. Ibid. Ver Cronología en Aproximación a Crónicas III:A:5; Bogotá, 1990.
[18]Génesis
11:14. Heber; ver el nombre Ibrium, visir de Irkab-Khalam en los
Archivos de Ebla. Ver también los Textos de Mari, y la Epopeya
ugarítica de Keret refaíta.
[47]Jehú,
1 Reyes 19:16,17, 2 Reyes 9:2-31; 10:1-36; 12:1; 13:1; 14:8; 15:12; 2
Crónicas 22:7-9; 25:17; Oseas 1:4; ver Obelisco negro de Salmanasar III
en el Museo Británico.
[56]2 Reyes 16:1; 2 Crónicas 27:9; Mateo 1:9. Ya-u-ja-si Ya-u-da-a en los Textos asirios de Teglat-Falasar III.
[57]2
Reyes 18:1, 2 Crónicas 28:27; 29:1 a 31:23; Mateo 1:9. Ver la
Inscripción del túnel de Siloé, el Prisma Taylor de Senaquerib y el
Texto de Nebi-Yunus.
[58]Isaías
38:1-22; 2 Reyes 20:21; 21:1-18; 2 Crónicas 32:24, 33; 33:1-20; Mateo
1:10; ver: Oración de Manasés. Ver Prisma B,54-VI con la campaña de
Asaradón; también la Lsta de los reyes de Jatti tributando a
Asurbanipal.
[62]2 Reyes 23:30 a 24:18; 2 Crónicas 36:1-11; Mateo 1:11. Ver Papiro de Adónpidiendo ayuda a Nabucodonosor.
[63]De Joaquín ver las Tabletas de la expedición de Koldewey, y el Ostracón de Laquis III; también el sello de Bet - Mirsim.
[64]2
Reyes 24:6-20; Jeremías 52:1-3; 2 Crónicas 36:8-11; Mateo 1:11. Ver
Sello de Laquis con el nombre de su gobernador Godolías, y la tumba del
ayudante de este Jazanías.
[71]Mateo
1:12; 1 Crónicas 3:19. Zorobabel desciende de Salatiel por Pedaías
contado como pariente de Jeconías que murió sin hijos, pero que tomaba
su parentela como hermanos e hijos (1 Crónicas 3:16-18).
[82]2 Reyes 24:17; 2 Crónica 36:10 (hermano en el sentido de pariente).
[83]Ciro,
Ver la Crónica de Nabonides, el Cilindro de Ciro y los historiafores
Beroso, Herodoto, Jenofonte y Josefo. De su hijo Cambises hablan
también los Textos de Elefantina.
Dice el apóstol Pablo en su epístola a las iglesias de Galacia (Gálatas 4:4): "Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a Su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la Ley." Detengámosnos un poco en lo relativo al cumplimiento del tiempo.
También Pablo escribió a la iglesia en Efeso (Efesios 1:10): "(Dios) se había propuesto en sí mismo reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra." Aquí Pablo, a diferencia de Gálatas, que habla en singular de "tiempo", dice "tiempos" en Efesios.
En
Gálatas es "cronos"; en Efesios es "kairós". En Gálatas se refiere,
pues, al tiempo en su estructura lineal de sucesión cronológica, los
años previstos para la llegada del Mesías en su primera venida, tal
como profetizó Daniel. En Efesios se refiere a las diversas
maduraciones, a las ocasiones oportunas de los eones o edades o
períodos, o como se ha dado en llamar en los últimos siglos:
dispensaciones.
De
hecho, la humanidad, según Dios, ha pasado por diferentes etapas. Vivió
cerca de cien años en estado de inocencia en el jardín del Edén, según
se desprende de la fecha del nacimento de Set. Este fue un primer
"kairós", una ocasión especial de prueba para el hombre frente al Árbolde la Vida, y frente al árbol de la ciencia del bien y del mal.
Pero el hombre quebrantó el pacto, como dice el profeta Oseas ( Oseas 6:7), y entró en un segundo períodoa
partir de su pecado y la subsiguiente expulsión del Edén. Nuevas cosas
designó Dios para ellos a partir de allí, tales como la maldición de la
tierra y sujeción de la creación en manos de Adam a la vanidad, el
comer el pan con el sudor de la frente, los dolores en las preñeces y
partos de la mujer, el volver al polvo tras la muerte, un nuevo régimen
vegetariano más amplio, la cobertura provisional del sacrificio en
espera de la Simiente prometida de la mujer que aplastaría la cabeza de
la serpiente, el nuevo alimento de ésta, el polvo, que es el material
con que está hecho el hombre, la autoridad delegada del hombre sobre la
mujer, la condición caída de la naturaleza humana ahora vendida al
poder del pecado en la carne, el conocimiento del bien y del mal; es
decir, el gobierno de la conciencia, la conciencia de desnudez, la
culpabilidad que se esconde de Dios, etc.. El gobierno de la
conciencia; en este nuevo estado fue ahora un segundo "kairós", una
nueva ocasión en circunstancias diferentes para estar delante de Dios,
pero bajo la misma provisión de gracia de Dios concedida en la promesa
acerca de la Simiente de la Mujer, y ejemplificada en la cobertura de
túnicas de pieles de un sacrificio. La Vida Divina ofrecida al hombre
en el Edén por medio del Árbol de la Vida, es ofrecida en este nuevo
"kairós" al hombre en la Fe de la Simiente de la Mujer, pues ésta
aplastaría la cabeza de la serpiente destruyendo su imperio, que es el
del pecado y la muerte.
Pero
así como el "kairós" de la inocencia terminó con el pecado, el "kairós"
de la conciencia terminó con el Diluvio, pues el hombre llegó a ser
carne estando su corazón de continuo solamente en el mal (Génesis 6:5).
Dios, pues, en su infinita misericordia, no queriendo destruir del todo
al hombre que le hace doler el corazón, reservó a Noé y a su familia
para repoblar la tierra, y con ellos estableció el régimen del gobierno
humano, del hombre sobre el hombre. Este tercer "kairós" está
representado en la vigencia dentro de la humanidad de las siguientes
palabras de Dios a Noé y su familia: "Bendijo Dios a Noé y a sus
hijos, y les dijo: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra. El
temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la tierra, y
sobre toda ave de los cielos, en todo lo qe se mueva sobre la tierra, y
en todos los peces del mar. Todo lo que se mueve y vive, os será para
mantenimiento; así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado
todo. Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis. Porque
ciertamente demandaré la sangre de vuestras vidas; de todo animal la
demandaré, y de mano del hombre; de mano del varón su hermano demandaré
la vida del hombre. El que derramare sangre de hombre, por el hombre su
sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre. Mas
vosotros fructificad y multiplicaos; procread abundantemente en la
tierra, y multiplicaos en ella.../...He aquí que yo establezco mi pacto
con vosotros, y con vuestros descendientes después de vosotros; y con
todo ser viviente que está con vosotros; aves, animales y toda bestia
de la tierra que está con vosotros, desde todos los que salieron del
arca hasta todo animal de la tierra. Estableceré mi pacto con vosotros,
y no exterminaré ya más toda carne con aguas de Diluvio, ni habrá más
Diluvio para destruir la tierra.../...Esta es la señal del pacto que Yo
establezco entre mi y vosotros y todo ser viviente que está con
vosotros, por siglos perpetuos: Mi arco he puesto en las nubes, el cual
será por señal del pacto entre mi y la tierra. Y sucederá que cuando
haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las
nubes. Y me acordaré del pacto mio, que hay entre mi y vosotros y todo
ser viviente de toda carne. Estará el arco en las nubes, y lo veré, y
me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda
carne que hay sobre la tierra.../...Esta es la señal del pacto que he
establecido entre mi y toda carne que está sobre la tierra." (Génesis 9:1-17).
Vemos,
pues, que ahora en este tercer "kairós" la dieta vegetariana se amplía
a una que incluye a toda carne excepto su sangre. La pena de muerte se
establece sobre el hombre y los anima, para que sea aplicada por el
hombre sobre quien derrame la vida humana. Esto tiene vigencia
universal. Dios hace un pacto, lo señala con el arco iris, y las
promesas anteriores acerca de la Simiente de la mujer se mantienen
incolumnes. Entonces comienzan las primeras civilizaciones
inmediatamente postdiluvianas. Se levanta Nimrod y las ciudades
estados sumerias. También surgen los acadios, asirios, elamitas,
antiguos caldeos y otros. Se levanta la torre de Babel en oposición a
Dios, y el gobierno humano se envilece dando lugar a la tiranía.
Satanás engaña las etnias de la tierra.
Entonces
Dios llama a Abraham y le anuncia acerca de la Bendición que vendrá a
las familias y naciones de la tierra, por medio de su Simiente;y
un nuevo "kairós" se abre para estos elegidos, en función de la
humanidad entera. Las demás naciones, ajenas por lo pronto a la fe y al
conocimiento de la promesa, continúan bajo el régimen noético, si bien
la promesa de la Simiente de la Mujer todavía les cobija; solo que aún
desconocen que vendría por Abraham y su descendencia. La promesa
abrahámica es confirmada a Isaak y a Jacob, y entonces surge la nación
de Israel, entre cuyas tribus, la de Judá recibe una nueva promesa; de
él provendrá Silo y el Cetro de Israel.
Con
Moisés establece Dios el pacto de la Ley con Israel, para que esta
nación sea ejemplo a las demás naciones y sea Su testigo en el mundo.
Dios añadió la Ley, sin anular la promesa, sino para que al estar bajo
el régimen de la Ley, se pudiese conocer la necesidad del Salvador, el
Mesías, profetizado ahora también por Moisés, y tipificado por las
instituciones, fiestas, sacrificios, ritos y jornadas de Israel. Este "kairós" añadido, no invalida aquel anterior de la promersa a Abraham y su simiente, pero prepara el "kairos" de la primera venida del Mesías en el "cronos" respectivo revelado a Daniel.
Despúes
viene el "kairós" de la gracia defintivamente cumplida y manifiesta, el
cual es el de la Iglesia, con la plenitud de los gentiles.
Entonces
Dios se volverá a Israel para la segunda venida del Mesías, y el Reino
de los Cielos Milenial tendrá lugar. Tras el habrá la resurrección de
los demás muertos (pues los justos resucitarán antes y para el Milenio)
y la liberación de Satanás del abismo en el cual será sellado por el
Milenio; y tras la última rebelión de todos los réprobos, establecerá
Dios Su Juicio Final.
Entonces
habrá por la eternidad, con Dios y Su Mesías, Cielo Nuevo, Tierra
Nueva, Nueva Jerusalem y las naciones que hubieren sido salvas. Dios
sujetará a Cristo todas las cosas, y a su vez el Hijo le someterá todo
al Padre, porque lo que es del Padre es del Hijo, y lo que es del Hijo
es del Padre. Todo esto ha sido, es y será el cumplimiento de los
tiempos de que habla Pablo en Efesios. Lo que ha sido y es: los
tiempos, se dirigen a su cumplimiento: lo que será.
Dentro
de esos tiempos está el cumplimento del cronos de la primera venida del
Mesías, a la que se refirió Pablo en su epístola a los Gálatas. También
Jesús se refirió al cumplimiento del kairós específico
de Su primera venida. Kairós específico dentro del cronograma de los
demás tiempos que corren hacia su pleno cumplimiento.
El
profeta Daniel recibió de Dios, por el ángel Gabriel, una profecía
acerca de los setenta septenarios (Daniel 9:20-27). Sesenta y nueve de
ellos se pasarían desde la orden de Artajerjes en el año 20 de su
reinado para restaurar y edificar Jerusalem hasta la visitación del
Mesías. En el dia exacto en que se cumplían esos años, entró Jesús en
un burrito a Jerusalem llorando porque no entendieron el dia de su
visitación. Jesús llamaba la atención de sus contemporáneos a las
señales de los tiempos.
También
había otras profecías acerca del orden de los imperios mundiales.
Babilonia tuvo su tiempo durante el cual Israel fue corregido de su
idolatría. Entonces Persia tuvo su tiempo durante el cual fue
restaurada la Casa y la Ciudad de Dios y el aprecio de la Ley y los
Profetas. Entonces Grecia y sus reinos sucesores tuvieron su tiempo
durante el cual se consolidó el Canon de las Sagradas Escrituras y se
preparó la cultura para la difusión universal del Evangelio del Mesías.
También Roma tuvo su tiempo durante el cual lo anteriormente preparado
encontró realización y se abrió camino hacia toda la humanidad. En los
tiempos de Roma llegó el Mesías, precisamente en el cumplimiento del
tiempo, cuando la profecía, la filosofía, la cultura, la política, la
religión, marcaban la hora del importantísimo "kairós" respectivo en su
"cronos" previa y divinamente señalado.
Por eso podía decir el apóstol Pablo a los atenienses, en el mismo areópago, plataforma mayor de la cultura universal: " Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia ( y le llama ignorancia a la cúpula de la cultura humana en su capital universal),
ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por
cuanto ha establecido un dia en el cual juzgará al mundo con justicia,
por Aquel Varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado
de los muertos." (Hechos 17:30, 31).
Este pequeño libro: "Edificación y Guerra", está conformado por los cuatro capítulos de la conferencia que Gino Iafrancesco V. ministró durante el 6º campamento nacional de iglesias colombianas, en las afueras de Arbeláez, Cundinamarca, Colombia, durante los días 20, 21, 22 y 23 de julio del año 2001. El mismo tema fue abordado también en otra ocasión posterior, en portugués, en un retriro a las afueras de la localidad Lauro de Freitas, Bahía, Brasil, durante una de las conferencias bíblicas del nordeste brasilero, y de cuyos registros puede valerse el lector, si desea complementar las consideraciones de éste libro, acudiendo al presbiterio de la iglesia en Salvador.
El autor agradece inmensamente a las hermanas Betty Durán Bautista y María Mercedes Lozano, por su voluntario y arduo trabajo de trascripción, revisado por el autor para esta edición. Igualmente agradece, una vez más, a Betty, por su desinteresada contribución financiera para hacer posible esta edición. ¡Loado sea el Señor por el compañerismo que edifica en el cuerpo de Cristo y dentro de Su obra!
Que Dios dé gracia al lector, es nuestra oración, para que pueda dirigir su vista y corazón exclusivamente hacia el Señor, de manera a vivir por Él, colaborándole en la edificación de Su casa, la cual se realiza para Su gloria, en medio de la guerra.
EDIFICACIÓN Y GUERRA
Capítulo 1
CONCIENCIA CONCEPTUAL
Introducción.-
Vamos a comenzar con una lectura que nos ayude poco a poco a introducirnos en la carga del Espíritu. Desearía ir a Lucas 14, desde los versículos 25 a 33 inicialmente. No es mi propósito hacer una exégesis acuciada, exacta, de este pasaje, sino tomar del pasaje la carga del Espíritu. Lucas 14: 25-33. Amén. Entonces vamos a seguir la lectura y atendiendo al Señor en nuestro espíritu. Hermanos, no pretendo decir la última palabra cuando comparta lo que el Señor me ha dado; los hermanos también tienen la libertad de completarlo con lo que el Señor les dé. Toda la iglesia tiene al Señor.
Leamos:
"Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aún también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que halla puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo".
En el mismo contexto, porque no fue Lucas quien colocó este subtítulo que le colocó la sociedad bíblica, sigue diciendo el mismo Señor:
"Buena es la sal; mas si la sal se hiciere insípida, ¿con qué se sazonará? Ni para la tierra ni para el muladar es útil; la arrojan fuera. El que tiene oídos para oír, oiga".
Hermanos, en este contexto del seguimiento de Cristo, del discipulado del Señor, Él toma dos figuras para representar el seguimiento a Él, lo cual es el discipulado; y estas dos figuras son: (1º) la figura de la edificación, y (2º) la figura de la guerra. Edificación y guerra son dos figuras claves que el Señor utiliza para representar su discipulado. Es como si el Señor dijera: vosotros me seguís en una edificación que yo estoy edificando, y me acompañáis en una guerra que yo estoy guerreando. Son dos asuntos esenciales que van uno juntamente con el otro.
El seguimiento al Señor, el discipulado del Señor, es como una edificación. Es una edificación del Señor, y una edificación con el Señor, para poder realizar la cual, hay que renunciar a todo por el Señor. No podemos cooperar con la edificación del Señor, sin renunciar a todo; aún a nuestras vidas, aún a nuestras propias familias, aún a nuestros propios bienes. Pienso que, de todo eso, lo más difícil de renunciar, pero quizá lo más necesario y primero, es renunciar a nosotros mismos, a nuestras propias vidas; es decir, a la vida de nuestra propia alma; porque aquí, cuando dice: "el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo", y dice también: "... y aún también su propia vida", renunciar a la propia vida, aquí la palabra vida, en el griego, es la palabra psiqué; o sea, la vida del alma, la vida del yo, la vida de nuestra personalidad natural. Aún eso es necesario ponerlo en las manos del Señor. Tomar la cruz para no dejar la edificación apenas iniciada; o para no perder la guerra. También, incluso, para saber contra quién es que va a ser la guerra, de parte de quién estaremos, y contra quién.
Es en el contexto de este seguimiento que Él nos habla de la cruz, nos habla de la renuncia, nos habla de perder la vida de nuestra alma toda, de renunciar a todo; aún a los afectos naturales familiares, aún a la vida del ego, aún a las ataduras con las posesiones. Podemos tener posesiones, pero no podemos estar atados a las posesiones; porque la atadura a las posesiones, las ataduras afectivas, las ataduras del amor propio, a nuestro propio ego, a nuestra propia alma, no nos dejarán terminar con Cristo la edificación, y seremos como un hombre que comenzó a edificar, pero que no pudo terminar; o seremos como un hombre que se enfrentó a una guerra, y no tenía las armas suficientes para vencer en esa guerra.
Entonces, por eso dice acá en el verso 28, es decir, en el contexto del seguimiento, en el contexto del discipulado, en el contexto de la aplicación de la cruz al ego, e incluso a sus afectos que parecen más legítimos en lo natural, como son los afectos familiares, o los afectos de las posesiones, es en ese contexto en el cual Él nos dice: "Porque quién de vosotros, queriendo edificar una torre…",y utiliza el ejemplo de la edificación, y dice: "…no se sienta primero y calcula los gastos…"; o sea que los gastos para edificar con Cristo son nuestra propia alma, son nuestra propia personalidad natural, son nuestros propios afectos naturales, son nuestros propios apegos a las cosas materiales, y apegos a nuestro propio yo, o a nuestro amor propio; esos son los gastos en que debemos incurrir para poder terminar con Cristo la edificación. No podemos cooperar en la edificación, sin primero calcular, y hacer, después de calculados, estos gastos. El Señor no nos engaña acerca de los gastos necesarios para la edificación, y acerca de los gastos necesarios para la guerra; sin pagar estos costos no podemos ni terminar la edificación, ni vencer en la guerra.
Él usa también el ejemplo de la guerra. "¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil?" Es decir, hay que hacer los cálculos para la guerra. Así como la edificación necesita costos, la guerra también necesita costos. Y aquí en esta guerra, quien que va a pelear la guerra tiene que saber de qué parte está. Hermanos, porque de todas maneras se está peleando una guerra. No podemos ser neutrales en esta guerra. El Señor Jesús nos dijo: "El que no es conmigo, contra mí es". Ninguno puede ser neutral. El que pretende ser neutral, es porque no quiere estar con Cristo; o sea que el Señor considera al que pretende ser neutral como estando contra Cristo.
Él dijo: "el que conmigo no recoge, desparrama". O sea que la guerra de todas maneras existe, y hay que pelearla, y tenemos que definirnos al respecto de con qué bando estamos. Si vamos a hacer la paz con un rey, o con el otro rey contrario. ¿Con qué rey estamos?¿Con el Señor Jesús, o con el príncipe de este mundo? Hay costos en esta guerra. Hay que definir con quién estamos, y estar dispuestos a pagar los costos, para que no perdamos la guerra. Hay unos costos para la guerra, y unos costos para la edificación.
Hermanos, necesitamos comprender con la ayuda del Señor en qué consiste esta edificación y en qué consiste esta guerra. Son dos cosas que acontecen en el seguimiento del Señor. Si seguimos al Señor, lo seguimos en una edificación, y lo seguimos en una guerra; y estas dos cosas, edificación y guerra, se dan al mismo tiempo.
Batallas.-
Yo quisiera usar otro pasaje que leyéramos, para ver como estas dos cosas, edificación y guerra, están juntas en el servicio al Señor, en el discipulado del Señor, en el seguimiento del Señor. Si me pueden acompañar al libro de Nehemías, vamos a ver allí, en el capítulo cuatro, algunos versos tipológicos, donde podamos ver claramente que estas dos cosas, edificación y guerra, están juntas. El Libro de Nehemías está después del de Esdras y antes del de Esther.Pero quisiera que antes de que leyéramos los versos propios que vamos a leer en el capítulo 4, hagamos una lectura panorámica del libro, a través de los subtítulos que la sociedad bíblica le puso a los distintos pasajes. Estos subtítulos no forman parte del texto sagrado, pero sí nos resumen de qué tratan estos capítulos; por lo tanto, tienen utilidad.
Así que antes de leer en el capítulo cuatro, yo quisiera que viésemos un poco de qué tratan estos primeros capítulos del libro de Nehemías. Miren el primer subtítulo que le pusieron, lo cual nos dice de qué trata el capítulo uno: Oración de Nehemías sobre Jerusalén. Jerusalén nos habla de la ciudad de Dios, y de la edificación de Dios, y del reino de Dios. Y si del reino de Dios, entonces también de la guerra de Dios.
Acuérdense de que en el Antiguo Testamento aparece un motivo que es el de Las Batallas de Jehová. Había un libro en el cual se registró la épica israelita desde la antigüedad, y que es citado en Números 21:14, donde se habla del Libro de Las Batallas de Jehová. Jehová, solito Él, por sí solo, Él no necesitaría batallar con nadie; pero como hay una oposición a Él de sus criaturas, y hay una causa entre sus criaturas la cual se está jugando, entonces, en cuanto a sus criaturas, y a la participación de sus criaturas con Él, se puede hablar claramente de las Batallas de Jehová. Ese Libro de las Batallas de Jehová, contenía las batallas de su pueblo. Las batallas de su pueblo son las batallas de Jehová.
Cuando leemos también luego, en la historia de David y posterior, acerca de las batallas que hacía David y los israelitas, se nos dice de David que él peleaba las batallas de Jehová (1S.18:17; 25:28), y que la guerra era de Dios (1Cr.5:22; 2Cr.20:15). Del Señor se dice que pelea por Su pueblo (Ex.14:14, 25; Dt.1:30; 3:22; 20:4; Jos.10:14, 42; 23:3). Se dice, pues, que David peleaba las batallas de Jehová. Cuando David estaba peleando con los filisteos, los sirios, los amonitas, los madianitas, etc., y establecíaguarniciones,tomaba el territorio para el reino de Jehová, no para el reino de David, sino que era para el reino de Jehová.
Muchas voluntades se hacían en la tierra, de muchos reyes engañados por Satanás, que es el engañador de las naciones; pero un pueblo, Israel, conocía la voluntad de Jehová; y con ese pueblo Dios quería establecer Su reino, donde la voluntad del Padre sea hecha en la tierra. Dios comenzó a revelar esa voluntad a su pueblo Israel, y David peleaba con los enemigos de su pueblo, no para establecer un gobierno propio, sino para establecer un gobierno donde se hiciera la voluntad de Jehová. Por eso es que se habla aquí, no de las guerras de David, o de las batallas de David, sino que se habla que David peleaba las batallas de Jehová, y que la guerra era de Jehová. Así se habla en el Libro de Crónicas, así se cuenta en los Libros de los Reinos, acerca de las batallas que peleaba David y los israelitas; eran las batallas de Jehová. No se peleaba solo para sí, sino que se peleaba para que Dios reinara, y para que la voluntad de Dios, y no la propia, se hiciera.
Dios desechó a Saúl, porque Saúl debería haber representado la voluntad de Dios, pero él en el camino comenzó a representar su propia voluntad, y dejó de representar el reino de Jehová y el trono de Dios, para representar su propio reino particular; por eso fue desechado, porque no hizo la voluntad de Dios, y Dios lo sustituyó por David, un hombre según su corazón, que pelearía las batallas para Jehová.
Las batallas de Israel, con los egipcios en el mar rojo, durante las jornadas en el desierto, con Og rey de Basán, con Seón rey de Hesbón y las demás batallas posteriores, constituyen la épica antigua de Israel contenida en el Libro de las batallas de Jehová citado en Números. Ésta épica de Israel eran las batallas de Jehová, la guerra de Jehová para el reino de Jehová. Así también eran las batallas de David y Josafat, etc. Así también fue la batalla del Señor Jesús, y así son las batallas, la guerra, de la Iglesia.
Entonces se trata de una guerra y también de una edificación; las dos cosas al mismo tiempo. La edificación es para un reino, es para la casa de Dios; pero también ese reino tiene enemigos; entonces hay una guerra, una enemistad entre dos simientes (Gn.3:15).
Entonces, hermanos, debemos ser concientes de que existe sobre la tierra una edificación de Dios, y una guerra de Dios, y nosotros, o cooperamos, o estamos en contra. No podemos ser neutrales. El Señor considera a los que se consideran neutrales, como enemigos. El que no es conmigo, contra mí es, dice Él. El que no edifica con Cristo lo que Cristo edifica, la casa del Padre, está en el bando contrario. Del Hijo está escrito que edificaría casa a Dios, y que Dios le sería Padre, yque le daría el trono eterno (1Cr.17:13, 14). El trono de David era el trono de Jehová. Así se le llama en Crónicas (1Cr.29:23). El trono de David, el trono de Salomón, no es solamente el trono de ellos, sino que se dice ser el trono de Jehová.
Costos.-
Jesús edifica casa para el Padre, como Hijo de David, y también peleó la guerra por Su Padre y por nosotros; amén. Y ahora nosotros somos convocados en el seguimiento, en el discipulado del Señor Jesús, en su edificación y en su guerra. El que no recoge con el Señor, desparrama; el que no edifica con el Señor lo que Él edifica, y el que no pelea con el Señor contra lo que Él pelea, está en el bando enemigo. Tenemos que entender bien claro estas cosas. Quien no conoce qué edifica, y contra qué pelea, es porque está en el bando del enemigo. Puede estar en ese bando sin saberlo, porque el enemigo tiene muchos esclavos enceguecidos que no saben que están siendo usados para edificar otra cosa, puede ser Babilonia, y para pelear otra guerra a favor del diablo. Claro que perdida, pero están engañados.
Hermanos, estamos aquí con la ayuda del Señor, para tomar conciencia de que si estamos siguiendo al Señor, le seguimos en una edificación específica, y combatimos juntamente con Él en una guerra específica. Y para poder terminar esa edificación, y para poder ganar esa guerra con el Señor, tenemos que pagar los costos que hay que pagar. Ese costo es el de la vida de nuestra propia alma. Nuestros propios afectos naturales, nuestra propia personalidad natural, nuestros lazos sentimentales, nuestras ataduras materiales; eso y otras cosas, son el costo para poder terminar esa edificación sin que seamos burlados por el enemigo.
Intereses.-
Entonces, hermanos, fíjense ahora en lo que se dice en el Libro de Nehemías: oración. Aquí está la intercesión, el compromiso espiritual de Nehemías. Oración sobre Jerusalén, Jerusalén la ciudad del gran rey, Jehová Sabaot, Jehová de los ejércitos.
El siguiente título colocado por las sociedades bíblicas acerca del tema de este libro es: Artajerjes envía a Nehemías a Jerusalén. O sea que una vez que hubo la intercesión por la causa de Dios, por la ciudad de Dios, por la edificación de Dios, por el reino de Dios, por la guerra de Dios, una vez que hubo esa intercesión, entonces hubo la providencia, el movimiento providencial de Dios. Si tú quieres seguir al Señor, y oras al Señor para cooperar con él, la providencia de Dios te va a acompañar, y va a dar en tus manos todo lo que necesites para esa edificación y para esa guerra. Artajerjes era un rey del imperio persa, que era como una de las cabezas de la bestia, pero sobre él reina otro mayor: Dios, quien inclusive utiliza a sus propios enemigos para cooperar, a su pesar, con la causa de Dios. Artajerjes envía a Nehemías a Jerusalén.
Luego dice la sociedad bíblica: Nehemías anima al pueblo a reedificar los muros. Aquí va el concepto de edificación; reedificar los muros de la ciudad, los muros de separación, para hacer clara diferencia entre lo que es santo y lo que es profano, entre lo que es precioso y lo que es vil, entre lo que es del cielo y lo que es de la tierra, entre lo que es del Espíritu y lo que es del alma, o del yo, o de la carne. Donde se separa lo que es del reino de Dios, y lo que es de la potestad de las tinieblas. Una edificación tiene muros y pertenece a un reino; y ese reino y esos muros defienden del ataque; porque hay guerra.
Entonces decía: Nehemías anima al pueblo a reedificar los muros. Capítulo 3, título: Reparto del trabajo de reedificación. Ahí tenemos la edificación. Capítulo 4, título: Precauciones contra los enemigos. Ahí tenemos la guerra. Cuando hay edificación, hay oposición, y entonces tenemos guerra. Edificación y guerra. ¿Quién que va a edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, para ver si tiene con qué terminar la torre?, no sea que después de haber puesto el cimiento, nos quedamos en los meros fundamentos; y después de tanto tiempo, debiendo ya ser maestros, no avanzamos hacia la perfección (Heb.5:12 a 6:1), sino que nos quedamos dando vueltas en el desierto (1Cor.10:1-5). ¿Saben por qué nos quedamos dando vueltas, y nos quedamos niños, y nos quedamos inmaduros? porque no pagamos el costo de la edificación y de la guerra. Cuando no pagamos el costo, nos quedamos dando vueltas en el desierto.
Hay, pues, una edificación; y como hay también mucha oposición a esa edificación, hay entonces una guerra. Ya nos lo dice el título: Precauciones contra los enemigos. Hay guerra, hay enemigos de afuera, y hay enemigos que se infiltran adentro. Mire ahora el título del capítulo 5: Abolición de la usura. La usura fue la inconciencia, la inconsistencia, del mismo pueblo de Dios, que no le entendió a Dios ni en la edificación ni en la guerra; y mientras había edificación y guerra, algunos inconscientes estaban queriendo sacar provecho propio, y establecieron intereses sobre el pueblo de Dios. ¡Cómo se tornó feudal la cristiandad! Hermanos, cuantas veces las cosas no se han hecho para Dios como se debiera, porque algunos que debieran estar colaborando, han seguido sus propios intereses. Cuando mezclamos nuestros propios intereses dentro de la comunión entre el mismo pueblo de Dios, en vez de ponerlo todo para la edificación de Dios, y en vez de ponerlo todo para la guerra de Dios, mientras el pueblo está en la edificación y en la guerra, nosotros estamos aprovechando la coyuntura para nuestros intereses viles. Esa fue la razón de la usura. Por eso Nehemías tuvo que abolirla. ¿Qué significa, pues, abolir la usura? Significa que en la edificación de Dios y en la guerra de Dios no hay lugar para los intereses propios. ¡No hay lugar para los intereses propios en la edificación de Dios y en la guerra de Dios!
Infiltración.-
Luego dice el título del capítulo 6: Maquinaciones de los adversarios. Ahí continúa la guerra. Capítulo 7: Nehemías designa dirigentes; ¿para qué? Para la edificación y para guerra. Los que volvieron con Zorobabel, ¿para qué volvieron? Para la edificación y para la guerra. Entonces, en ese contexto, vamos a leer del capítulo 4, no todos los versos, sino desde el verso 15, para que nos sirva de ilustración; porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra edificación y enseñanza se escribieron (Rom.15:4).
Entonces nos dice Nehemías 4, mostrándonos juntos estos conceptos de edificación y guerra, lo siguiente, desde el verso 15 hasta el verso 23 inicialmente: "Y cuando oyeron nuestros enemigos que lo habíamos entendido…" Porque al principio los enemigos no se declaran enemigos, sino que se disfrazan de amigos: Nosotros edificaremos con vosotros, dicen (Esd.4:2; Neh.4:11); pero ellos lo que quieren es infiltrarse para destruir la edificación. Así es Satanás. Satanás quiere infiltrar a los suyos para destruir la edificación; pero si lo entendemos, entonces ahora sí tiene que declararse enemigo abierto. Mientras tanto Satanás se presenta como amigo; pero su intención es destruir, su intención es paralizar, su intención es oponerse; pero se infiltra como amigo; pero cuando lo entendimos y Satanás se dio cuenta, "…cuando oyeron nuestros enemigos que lo habíamos entendido, y que Dios había desbaratado el consejo de ellos, nos volvimos todos al muro".
Muro.-
Hermanos, el muro representa la síntesis de la edificación y la guerra. El muro es para edificar, y el muro es para guerrear. El muro es para detener al enemigo, y para proteger al pueblo. Es edificación y es guerra. "Nos volvimos todos al muro", todo el pueblo al muro. Es menester edificar el muro de separación; se trata de separación de lo contrario a Dios. El muro es para edificación, y el muro es para la guerra. El muro es como una espada de dos filos que separa lo que es de Dios, de lo que no es de Dios; lo que es santo de lo profano, lo que es del cielo de lo que es de la tierra, lo que es del Espíritu de lo que es de la carne. Ese muro de santidad y alabanza es la espada que separa el alma y el espíritu. Amén.
Entonces dice aquí: "…nos volvimos todos al muro, cada uno a su tarea". Cada uno del pueblo de Dios tiene una tarea en el muro; ningún hijo de Dios está exento, ni de la edificación, ni de la guerra.Cada uno tiene un lugar en el muro; o sea, un lugar en la edificación y un lugar en la guerra. Hermano, acuérdate, estás en una edificación y estás en una guerra; no pierdas la conciencia de estar en guerra; tienes que saber que estás en guerra y contra quién guerreas, y de parte de quién. Tienes que saber que estás en una edificación, y tienes que saber qué estás edificando. No podemos ser ambiguos; tenemos que tener claro contra quién guerreamos y qué edificamos. Amén.
Y ahora, dice aquí, "…cada uno a su tarea". Cada hijo de Dios tiene una tarea en el muro, cada hijo de Dios tiene una tarea en la edificación, cada hijo de Dios tiene una tarea en la guerra. Ninguno está exento, ni de la guerra, ni de la edificación, ni de la separación debida, ni de la devoción debida.
Armas y herramientas de nuestra milicia.-
"Desde aquel día..." o sea, desde que lo entendimos, desde que entendimos cuál era el asunto de que se trataba, y qué era lo que en realidad estaba sucediendo, cuál era el drama, desde ese día, "la mitad de mis siervos trabajaba en la obra, y la otra mitad tenía lanzas, escudos, arcos y corazas". Las lanzas son ofensivas y los escudos son defensivos. Los arcos son ofensivos y las corazas defensivas; o sea que en la guerra hay una parte ofensiva y una parte defensiva.
La parte ofensiva es la palabra de Dios, la proclamación del evangelio, la enseñanza de la palabra de Dios; la parte defensiva es la lucha espiritual, la apologética, la defensa; distintos aspectos de la guerra; el aspecto ofensivo y el aspecto defensivo. Para el aspecto ofensivo hay armas, la lanza y el arco, la espada también; y para el aspecto defensivo, la coraza para proteger el corazón, porque Satanás procura dañar el corazón, corroer el corazón, llenar el corazón de amargura, de desánimo, de odio, de crítica; y hay que ponerse una coraza en el corazón, y hay que pagar el precio de morir a nosotros mismos. Si no morimos a nosotros mismos, se nos contamina el corazón; tenemos que tener una coraza que proteja el corazón, y también un casco que proteja nuestros pensamientos; porque Satanás nos ataca en los pensamientos y en los sentimientos; y si no pagamos los costos, incubamos malos pensamientos y malos sentimientos. Tenemos que pagar los costos renunciando a todo mal pensamiento y a todo mal sentimiento. El que no renuncia a sí mismo, a sus malos pensamientos y a sus malos sentimientos, no paga el costo, y no puede terminar la edificación, y no va a vencer en la guerra.
Hay que pagar el costo para proteger el corazón y proteger la mente del ataque; Satanás lanza ataques constantes a nuestros pensamientos y a nuestros sentimientos. Para eso son la coraza y el casco, para protección de nuestros pensamientos y de nuestro corazón. Escondidos con Cristo en Dios, sentados con Cristo en lugares celestiales, esa es nuestra posición, nuestro muro, nuestras armas ofensivas y defensivas. Lo que Cristo conquistó para nosotros es nuestro ya, y la guerra es para mantenernos dentro de la ciudad de Dios, como un solo cuerpo en Cristo, escondidos en Dios y reperesentando Su naturaleza y voluntad, con el ejemplo y el testimonio.
Ahora dice más: "Los que edificaban en el muro..."4:17 de Nehemías: "Los que edificaban en el muro, los que acarreaban, y los que cargaban, con una mano trabajaban en la obra, y en la otra tenían la espada". Ahí está: edificación y guerra. Con una mano edificaban y con otra mano tenían la espada; ya no es la hoz y el martillo, sino el palustre y la espada. Uno es para edificar y la otra es para guerrear.
Comunión y coordinación.-
Luego sigue diciendo así: "Porque los que edificaban, cada uno tenía su espada ceñida a sus lomos, y así edificaban; y el que tocaba la trompeta estaba junto a mí. Y dije a los nobles, y a los oficiales y al resto del pueblo: La obra es grande y extensa, y nosotros estamos apartados en el muro, lejos unos de otros". Ah, qué importante es considerar esto. Por eso había una trompeta. La trompeta era para convocar al pueblo; esa era una clase de toque; y para convocar a la guerra; ese era otra clase de toque. La trompeta es para convocar y la trompeta es para guerrear, y tiene distintos toques; un toque es el de retirada, otro toque es el de avanzada, otro toque es el de convocación para una u otra cosa; con un toque se reunían los ancianos, con otro toque se reunían las tribus, con un toque avanzaban, con otro toque paraban. Amén. Para eso la trompeta estaba siempre allí, y había que dar un toque claro de trompeta; es decir, que se pueda discernir cuándo parar, cuándo avanzar, cuándo van los ancianos, cuándo va el pueblo, cuándo hay parada de unos o de otros, cuándo hay avanzada de unos o de otros, cuándo hay retirada de unos o de otros; para eso es la trompeta.
Y dice: "y estamos apartados en el muro, lejos unos de otros…"; o sea que en esta guerra y en esta edificación no podemos estar lejos unos de los otros. Para poder pelear esta batalla, y hacer esta edificación, tenemos que estar juntos y unánimes, coordinados unos con otros. No podemos pelear esta batalla, ni podemos hacer con Cristo esta edificación, si no estamos juntos. Pero dice que estamos apartados unos de otros; unos edifican una parte del muro, otros edifican otra parte; pero, como es el mismo muro, es el mismo reino, la misma Jerusalén, la misma ciudad, entonces tiene que haber coordinación; y para la coordinación están las trompetas; las trompetas son para la coordinación en la guerra y en la edificación. Entonces dice: "En el lugar donde oyereis el sonido de la trompeta...", ya sea que esté uno edificando una parte por allá a la derecha, otro al sur, otro al norte, otro en cualquier extremo, no importa que estemos apartados, uno haciendo una cosa o la otra, cuando hay convocación santa a través de la trompeta para la edificación y para la guerra, tenemos que atender la voz de la trompeta. Ay! Cuántas veces suena la trompeta, pero como el diablo nos hizo sonar otra trompetita, la de nuestros negocios, o de nuestros asuntos, no oímos la trompeta de la guerra de Dios, ni oímos la trompeta de la edificación de Dios, sino que con una cornetita el diablo nos distrajo en la guerra; y ¿sabe para qué nos distrae? ¿Por qué no nos quiere juntos? Para devorarnos. El nos quiere lejos unos de otros; él nos quiere atrasados y aislados para devorarnos. Los amalecitas atacaron por detrás a los que se quedaron atrás, los que no siguieron juntos, los que se quedaron sueltos. Esas son las ovejitas que se comen los lobos; los lobos no se pueden comer un rebaño grueso; pero una ovejita que se dispersa y se queda sola, a esa se la come.
Por eso, hermanos, para que haya verdadera edificación y guerra, tiene que haber la coordinación a través de las trompetas. Por eso dice: en el lugar donde oyereis el sonido de las trompetas, reuníos allí con nosotros. Tenemos que permanecer juntos y unánimes para esta guerra y para esta edificación.
"Reuníos allí con nosotros; nuestro Dios peleará por nosotros". ¿Cuándo peleará nuestro Dios por nosotros? Cuando estemos juntos y unánimes, convocados por sus trompetas para la guerra y para la edificación; allí Dios peleará por nosotros. Qué hermosa es esta frase: "…nuestro Dios peleará por nosotros. Nosotros, pues, trabajábamos en la obra; y la mitad de ellos tenían lanzas desde la subida del alba hasta que salían las estrellas." Es decir, todo el día estaban armados, tenían lanzas, tenían arcos y también espadas. Amén. Vigilantes, es decir, no se puede hacer la obra de Dios olvidándonos de que estamos en guerra.
Precisamente los hermanos se enferman en el momento en que hay la convocación; ese es el momento cuando le llegó una enfermedad, cuando le vino la gripe, cuando le vino esto o aquello, cuando se le dañó el aparato, cuando se le dañó el carro, cuando le llegó la cuenta, y no nos damos cuenta de que es una guerra de Satanás contra nosotros para impedir la cohesión del pueblo y para mantenernos aislados, ajenos de la causa de Dios, sin entender en qué estamos, y para mantenernos enredados en la trampa de Satanás; y ahí entonces devorarnos. Tenemos que ser sabios.
"También dije entonces al pueblo: Cada uno con su criado permanezca dentro de Jerusalén, (ojo: dentro de Jerusalén) y de noche sirvan de centinela. (Esto es alternándose con su propio criado, y de día en la obra. Cuando está oscuro o peligroso, tenemos que ser centinelas; y cuando está todo claro y tranquilo, también; y hay que edificar "Y ni yo ni mis hermanos, ni mis jóvenes, ni la gente de guardia que me seguía, nos quitamos nuestros vestidos; cada uno se desnudaba solamente para bañarse". Solo para bañarnos nos desnudamos; el resto siempre vestidos, siempre armados en la edificación y en la guerra.
Hermanos, Dios mediante más adelante, yo desearía entrar en más detalles de esto; pero no quisiera continuar adelante en esta parte sin abrir a la participación y al enriquecimiento de los hermanos.
En el día de ayer,
y con la ayuda del Señor, comenzamos a introducirnos, según las palabras del
Señor Jesús y otras palabras de la
Biblia inspiradas por el Espíritu Santo, en dos conceptos
claves que aparecen a lo largo de toda la Biblia; que son el concepto de edificación y el
concepto de guerra. Necesitamos ahora profundizar un poquito más, dar un paso
más en la consideración de los mismos asuntos, pero tomándolos, ojalá, con la
ayuda del Señor, en un contexto más amplio; sí, ojalá lo más amplio posible.
Entonces, para eso,
debemos remontarnos, tanto al libro del Génesis, donde aparecen unas primeras
palabras reveladoras de parte del Señor y Dios nuestro acerca de estos asuntos,
como también considerar otros pasajes que son clásicos, y que nos muestran y
revelan asuntos acontecidos en el cielo. Debemos, pues, remontarnos, incluso, hacia
antes de la creación del hombre, para poder entender, en relación con la
edificación, el propósito eterno de Dios. Hay pasajes de la Biblia que se remontan al
propósito eterno de Dios. Dios no se ha quedado callado en relación a su
propósito, en relación a su objetivo. Y también en relación a la guerra tenemos
que remontarnos a pasajes de cosas que acontecieron también antes de la
creación del hombre, que tienen que ver con seres espirituales en los cielos,
donde comenzó una rebelión que se ha extendido por todo el universo; y es en el
contexto del propósito eterno de Dios, y en el contexto de esa rebelión, que
nosotros debemos entender estos dos conceptos claves de edificación y de
guerra.
Entonces, por una
parte, vamos a Génesis 1, y vamos a ir releyendo; y digo releyendo, porque sé
que varios hermanos ya han leído varias veces esto, amén? Y estamos aquí para
considerar juntos estas cuestiones, y para ver cómo el Espíritu Santo nos
ilustra con Su palabra, y nos prepara, y nos capacita; porque eso es lo que
está haciendo Dios; eso es lo que está haciendo Cristo; eso es lo que está
haciendo el Espíritu Santo; dándonos conciencia clara, ubicándonos para que no
estemos perdidos, sino hallados, y estemos en nuestro debido lugar.
Entonces voy a ir
al libro del Génesis, y quiero llamar la atención, en el capítulo uno, a
algunos detalles; desde ya vuelvo y digo, como ayer, que no pretendo hablarlo
todo yo, ni dar la última palabra; solamente es, digamos, como una de las
palabras entre ustedes; y ustedes también, con lo que el Espíritu les dé para
complementar, pueden complementar. Amén. Entre todos está el Señor, y por medio
de todos Él puede hablar; lo importante es estar atentos a Su Espíritu. Amén.
Heptaemerón.-
En el capítulo uno
de Génesis, quiero llamarles la atención, para ir comenzando a captar este
asunto de la guerra, y después de la edificación,al Heptaemerón; palabra que significa:
“los 7 días”, y que viene de hepta: siete, y emera: día. Aquí
aparece ese pasaje de los siete días, que ha sido llamado por algunos, de la
creación. Este pasaje es inspirado por el Espíritu Santo, como así lo reconoció
Jesucristo resucitado; y prefiero confiar en la enseñanza del Señor Jesús
resucitado, y no en la de algunos filósofos o críticos que ya están podridos y
en el Hades; prefiero la interpretación de Jesús, y no la de los disputadores
de este siglo, de quienes san Pablo, con
mucha sabiduría, pregunta ¿dónde están?, ¿dónde están los disputadores de este
siglo?; la respuesta es terrible: los cadáveres de sus cuerpos están llenos de gusanos,
y sus almas están en el infierno (hades). Allí están. pero el Señor
Jesús resucitó de los muertos, y Él creyó en ésta palabra. Y yo soy cristiano. Los
cristianos aprendemos a pensar, y a creer, con Jesucristo; poco a poco Él nos
conduce a darle la razón a Dios; no a la fuerza, sino que poco a poco nos
persuade. En ésta Palabra quiero llamar la atención a unos detalles curiosos. Ésta
Palabra es, pues, inspirada por Dios. Jesús dijo: “La Escritura no
puede ser quebrantada”(Jn.10:35b); es inquebrantable; y: “el
cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”(Mt.24:35;
Lc.21:33). Y Él resucitó. Él tiene credenciales; creo que es el único que ha
presentado tales credenciales; los demás se quedaron muertos, mostrando que
estaban en la mentira; pero Él resucitó de entre los muertos, demostrando que
estaba en la verdad, ante testigos que pusieron su cabeza por ese testimonio.
San Pedro estuvo
dispuesto a ser crucificado boca abajo, porque él sabía con quién había comido
después de que resucitó. Amén. Él estaba seguro. San Pablo también decía: “…yo
sé a quien he creído” (2Tim.1:12c) y“…guarda mi depósito…” (Ibid); y por eso puso la cabeza , y lo
decapitaron; pero él fue gozoso a la muerte, porque había conocido la
resurrección y la vida, y la inmortalidad que fue sacada a luz por el evangelio.
Lo demás son teorías de hombres pecadores y que ahora están podridos; pero
Jesús es la Palabra Viva
de Dios, demostrada en una resurrección histórica.
En el capítulo uno
del Génesis, ustedes ven que aparece el heptaemerón, continuándo en el segundo
capítulo; o sea, los siete días. Si ustedes se fijan en el verso cuatro,
después del primer día, dice: “Y vio Dios que la luz era
buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día y a las
tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día”. Aquí en este
primer día, se nos habla que Dios vio que era bueno.
Ahora pongan atención al segundo día: “Luego
dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe la aguas de las
aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la
expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. Y llamó Dios
a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.”
Tercer día: “Dijo
también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y
descúbrase lo seco...”. Lo seco es el protocontinente Pangea, cuando
los continentes formaban un solo bloque. Y dice: “...Y fue
así. Yllamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó
Mares. Y vio Dios que era bueno”. Fíjense que es en el tercer día en
el que vuelve Dios a ver que era bueno.
“Después
dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de
fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra.
Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según
su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género.
Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día tercero”.
En el día primero
se confiesa que era bueno; en el día tercero se confiesa que era bueno; lo
mismo sucede en el día cuarto, y en el día quinto; y en el día sexto, cuando el
hombre fue creado, lo dice de la siguiente manera; está aquí en el capítulo
uno, versículo 31. Vamos a ver la parte del hombre. Desde el v.26 está la
creación del hombre; pero en el v.31 dice así en el sexto día, cuando la
creación del hombre: “Y vio Dios todo lo que había hecho...”;
hasta aquí no había sido todo; hasta aquí había sido una hechura por partes;
pero cuando llegó al hombre, varón y hembra, coronó el trabajo de creación;
ahora dice: todo. Hasta que no apareciera el hombre, todavía no era
todo, todavía Él no descansaba. Fue cuando fue creado el hombre, cuando ahora
se pudo hablar de todo lo que había hecho; y ahora sí viene el descanso
de Dios. O sea que el hombre es la coronación de la obra de Dios. La obra de
Dios fue por partes, y culmina con el hombre a Su imagen. Fue lo que Dios dijo
para el hombre: “Hagamos al hombre a nuestra imagen...”; la obra
culmina con el hombre a Su imagen; recién ahí Dios termina éste trabajo, recién
ahí Dios descansa. Dios descansa solamente cuando el hombre es hecho a Su
imagen. Mientras el hombre no sea hecho a Su imagen, Dios está trabajando. Pero
ahora se dice: “Y vio Dios, (verso 31 del capítulo 1) todo
lo que había hecho y he aquí que era bueno en gran manera.” Ahora
aquí aparece un detalle, ahora no es solamente bueno, sino bueno en gran manera.
Hasta aquí, en el día primero, en el día tercero, en el día cuarto y en el día
quinto las cosas eran buenas; pero ahora en el día sexto son en gran manera
buenas.
El segundo
día.-
Pero ¿se fijaron
que en el día segundo Dios no dijo que era bueno? Acerca del día segundo
específicamente, Dios guardó silencio. No dice Dios específicamente, como en
cada uno de los otros días, que era bueno. Al final Dios lo engloba todo como
una buena obra, pero en este segundo día específico es como si Dios reconociera
que había algo malo que estaba en los aires y en los abismos, que es de lo que
se trata en el día segundo. Dios no hizo nada malo en el día segundo, pero allí
dejó lugar para cierta presencia maligna. Entonces, por eso, regresando al
capítulo 1, versos 1 y 2, ahí encontramos un primer indicio de por qué Dios no
dijo que era bueno. Es decir, se quedó callado.
Tohú wa bohú.-
“En el principio
creó Dios los cielos y la tierra”.
Ahí hay un punto; pero luego dice: “Y la tierra...”,y aquí este
traductor tradujo: “...estaba desordenada y vacía”. Pero esta
palabra que aquí en el español de esta traducción se tradujo estaba, viene
de la misma palabra hebrea que se usa en aquel pasaje de la mujer de Lot,
cuando se dice que ella se tornó, o se volvió, estatua de sal. O
sea que, cuando aquella mujer de Lot se volvió para ver a Sodoma, dice entonces
La Escritura
que se volvió, o se tornó, en estatua de sal; es la misma raíz de
ésta palabra que aquí el traductor colocó: estaba. Sin embargo, el mismo
traductor, ante la misma raíz en hebreo, más adelante tradujo: se tornó, se
volvió, en estatua de sal. La misma situación acontece unas dos docenas de
veces en otros pasajes.
O sea que algo
aconteció en el mundo espiritual, lo cual produjo el efecto del versículo dos.
Podríamos legítimamente traducir esta palabra: “Y la tierra se tornó
desordenada y vacía”; las palabras desordenada y vacía generalmente
se usan como resultado de un juicio. Además, dice claramente Dios mismo en
Isaías 45:18c que Dios no creó la tierra de esa manera. Si se lee el pasaje en
hebreo, se verá que Dios usa la misma expresión de Génesis 1:2. Tohú wa bohú
es la expresión hebrea para decir desordenada y vacía. Pero en Isaías 45:18c
Dios mismo dice que Él no creó la tierra bohú, es decir, vacía, o en
vano. Dios no es Dios de confusión sino de orden. Siempre que aparece el
desorden y la vacuidad, es porque hubo un juicio de Dios.
Aquí en Génesis
1:2, por lo tanto, hay un indicio de algo que, aunque en este pasaje está encubierto
misteriosamente, no obstante, aparece en otros pasajes más adelante, revelado claramente
por Dios por boca de sus profetas. Aquí está hablando de la creación,
formación, hechura y composición de los cielos y la tierra, y del hombre; aquí
no está describiendo en detalle cómo son las regiones celestiales ni cómo Dios
trató con los seres ángelicos y del mundo invisaible. Aquí Dios se está
concentrando en función del hombre; pero, claro, Él comienza por el principio. En
el principio creó Dios los cielos y la tierra. Listo, ahí está todo; pero
ahora va a describir: “Y la tierra se tornó...”; esta
misma palabra se puede traducir así con toda legitimidad. Se tornó, se
volvió, así como la mujer de Lot se tornó estatua de sal, así “...la
tierra se tornó desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del
abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”. O
sea que aquí vemos una condición caótica primordial, mas que no comenzó con el
caos, sino que el caos llegó a ser caos por algo que aquí está implícito, pero
que en otros versos está explícito.
Más adelante,
cuando aparece la creación del hombre en el capítulo dos, se le dice lo
siguiente al hombre, en el versículo 16: “Y mandó Jehová Dios al hombre,
diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia
del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente
morirás”. Dios le está refiriendo algo al hombre, de lo cual Dios no quiere
que el hombre participe, pero que Dios sabe que existe. Dios le dice: no
comerás de esto; es algo que existe, pero que Dios no quería que el hombre
probara; pero lo había hecho libre; el hombre podría haberse mantenido en
inocencia, y haber sido guardado en la fidelidad de Dios, sin necesidad de
experimentar y de conocer una realidad que Dios y sus ángeles conocían, pero
que el hombre, en su inocencia, no conocía. Dios quería guardar al hombre de
una esfera donde el hombre podía ser perjudicado.
Guardar.-
Hay también otro
verso interesante que saltamos, que está un poquito más atrás, pero que ahora veremos
más detalladamente. Leamos el capítulo 2, versículo 15, donde dice:
“Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo
labrara y lo guardase”. Aquí hay una cosa misteriosa, pues aquí
hay un verbo misterioso: guardar. ¿De qué tenía que guardar Adán el
Edén? ¿Acaso de los espinos y abrojos, que todavía no había, pues apenas serían
fruto de la maldición?, pero aquí no había habido todavía la maldición por
causa del hombre para la tierra, pero sí había algo de lo cual el hombre debía
guardarse. El hombre tenía una responsabilidad de guardar. Ahí empezamos a ver
el principio de la guerra, el principio del muro del que estábamos hablando
ayer. El hombre debía ser un muro que no permitiera la intrusión de ese mundo
espiritual maligno del cual Dios tenía conocimiento. Si el hombre se mantenía
en comunión con Dios, viviendo por el Árbol de la Vida, sin vivir una vida
independiente de Dios, confiándose a Dios, Dios lo mantendría guardado, Dios lo
mantendría protegido. Dios no quería que el hombre conociera algunas cosas que
Dios sí conocía; Dios no quería descubrirle al hombre ciertas secretos de cosas
que provienen de la rebelión que había acontecido en el mundo invisible, angélico,
en el mundo espiritual. Y aún hoy, ya después de la caída, Dios prohibe la
incursión en el ocultismo; y ésto con el fin de proteger al hombre. Apenas lo
mínimo necesario para la condición actual está revelado de parte de Dios sin
peligro; pero la exposición a ese mundo, aparte de Dios, está llena de peligros
por la peligrosidad y mentiras de las comunicaciones prohibidas de parte de
espíritus rebeldes.
Aquí en el Génesis
no aparece aún la descripción de Satanás que Dios hace luego; no aparece aún el
origen de Satanás. El hombre fue creado, y aún no sabía lo qué había pasado en
los cielos, ni sabía que existía Satanás y sus ángeles caídos, sus espíritus
inmundos. Pero Dios sí sabía que existía Satanás y su mundo. Dios sí sabía que
había huestes que se habían rebelado en la esfera celestial. Ahora el hombre debía
guardar el Edén y extenderlo; debía guardarlo viviendo por la vida divina
mientras el Dios Todopoderoso le cubría, pero no debía comer del árbol del conocimiento
del bien y del mal. Si el hombre se independizaba de Dios, si el hombre decidía
caminar a su propia manera, si decidía salir de la Presencia y del cuidado
de Dios, y quería vivir una vida independiente y por sí mismo, entonces el
hombre abriría la puerta para la invasión de ese mundo espiritual rebelde, y
ahí el hombre moriría, habiendo dejado su misión de guardar, y pasaría a venderse,
cual traidor, al bando enemigo de Dios. Dejaría de mantener el muro y abriría
la puerta.
Muro o
puerta.-
En el Libro del Cantar
de los cantares hay una expresión interesante que quisiera que ustedes me
acompañaran a verla. Hacia el final de los Cantares de Salomón, en el capítulo
8, en el versículo 9, hablando de la esposa del Cordero, y de su pequeña
hermana, o sea, hablando de los vencedores y de los otros hermanos, dice lo
siguiente: Cantares 8:9: “Si ella (la pequeña hermana) es
muro, edificaremos sobre él un palacio de plata; si fuere puerta, la
guarneceremos con tablas de cedro”.
Mire qué
interesante; si es muro, quiere decir que nadie puede entrar por allí; pero si
es puerta, quiere decir que la puerta se abre y se cierra y muchos entran por
la puerta. Una chica que es muro, es una chica que se sabe guardar. Pero una
chica que es puerta, es como decir, una chica fácil, que muchos entran y salen
por ella, y puede resultar madre de muchos muchachitos que no sabrán quizá
quienes fueron sus padres. Si ella es muro, edificaremos sobre ella un palacio
de plata; pero si es una puerta, si es una chica fácil, hay que guarnecerla con
tablas de cedro.
Entonces, ahí está
el ser humano; el podría haber sido muro, o podría haber sido puerta. Esa es
nuestra condición frente al mundo espiritual. Frente al mundo espiritual maligno
el ser humano puede ser muro, o el ser humano puede ser puerta; pues el género
humano es, como decir, la mujer de Dios. Dios es el marido, y la creación es la
mujer; la mujer representa a la creación y el marido representa a Dios. Si ella
es muro, si ella se guarda, se puede edificar; pero si ella es puerta y deja
que pase el enemigo, entonces habrá un gran problema; ¿qué hay que hacer con esta
clase de puerta? Si fuere puerta, laguarneceremos con tablas de cedro. Ahora, el hombre fue puerta;
entonces tuvo que venir la redención por la cruz de Cristo, las tablas de cedro,
para guarnecer esa puerta. El hombre abrió la puerta; la redención guarnece la
puerta.
La serpiente.-
Entonces, volvamos
otra vez allí al libro de Génesis, y miremos ahora en el capítulo tres, cuando
aparece la serpiente. Capítulo 3, verso 1. Veamos estas figuras y también esta
historia espiritual y real: “Pero la serpiente era astuta, más que todos
los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer:...”
O sea, comenzó a tocar la puerta. “¿Con que Dios os ha dicho: No comáis
de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los
árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio
del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.
Entonces la serpiente dijo…” O sea, aquí no había ni que haberse puesto
a charlar;pero la curiosidad mata al
gato; lo hace a uno charlar para ver hasta dónde se puede llegar. “Entonces
la serpiente dijo a la mujer: No moriréis...”; ahí comenzó la mentira, no
moriréis; y hoy sigue diciéndole a ciertos “científicos”: descubriréis el
genoma humano y lograréis la inmortalidad; porque cuando haya fallado un
miembro, entonces le hacemos otro;se lo
fabricamos en el laboratorio, y así no vas a morir. No moriréis, esa es la
misma mentira. Tengo un libro que se llama “El secreto final de los
iluminados”, de los Iluminati, La sociedad luciferiana de los Iluminati,
en el cual dice cual es el tal secreto final; consiste en la misma mentira: no
moriréis; pero están todos podridos. No moriréis, y están todos podridos.
Algunos están congelados, pero muertos; son muertos, no solo fríos, sino congelados.
La muerte.
Ahora dice aquí:
“…la serpiente era astuta”. ¿Quién es esta más antigua serpiente
mencionada? Acuérdese de que siempre habrá hermanos nuevos, por lo cual es
necesario ir despacio. Vamos al
Apocalipsis, al capítulo 12, donde dice en el verso 9: “Y fue lanzado
fuera al gran dragón, (fue lanzado fuera el hombre, pero también es
lanzado fuera el gran dragón), la serpiente antigua, que se llama diablo
y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus
ángeles fueron arrojados con él”. O sea, aquí en Apocalipsis se nos
completa la revelación. Ustedes saben Apocalipsis es el último libro de la Biblia donde se completa la
revelación; en Génesis se comienza la revelación, pero con el apóstol Juan se culmina
la revelación proposicional de la
Biblia, la palabra de Dios revelada por Dios.
Aquí al principio
de Génesis apenas se nos insinúa que hay algo peligroso; pero el hombre es
inocente, el hombre debe ser el muro, el hombre debe guardar el huerto y debe
abstenerse de participar de aquello de lo que Dios no quiere que el hombre participe,
ni le abra la puerta. Pero ¿de quién lo tiene que guardar? Eso el hombre no lo
conoce bien, a qué no le tiene que abrir la puerta. Dios lo conoce y es
suficiente para sostener al hombre, pero Satanás es un enemigo de Dios en los
lugares celestiales; y aquí nos habla Apocalipsis de la serpiente antigua que
se llama diablo y Satanás, y que es el gran dragón que arrastró a la tercera
parte de las estrellas del cielo; habla de los ángeles de Satanás; hubo una
rebelión en los cielos, y esa rebelión colocó en la atmósfera espiritual
enemigos de Dios y del hombre, que fue creado en ese ambiente, aunque cubierto
por la inocencia, y por la vida y la fidelidad de Dios.
Desde el principio
Dios sabía lo que estaba haciendo con el hombre; Dios sabía para qué había creado
al hombre. Vamos a ver un poquito más adelante, dónde colocó Dios al hombre y
qué le encomendó Dios al hombre. Lo que estamos viendo aquí desde el principio
es que el hombre no fue solamente puesto en el Edén, sino que aún en el Edén
había una puerta que podría destruirlo; había peligros en y para el Edén. Si no hubiera peligros
para el Edén, no habría necesidad de guardarlo. Pero si se le encomendó el Edén
al hombre para guardarlo, es porque había peligros para el Edén.