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EL MURO EN EL TEMPLO DEL MILENIO

Por Gino Iafrancesco V. - 8 de Abril, 2012, 19:39, Categoría: General

EL TEMPLO EN EL MILENIO EL MURO Localidad de Teusaquillo (23 de marzo de 2012) (Gino Iafrancesco V) Con la ayuda del Señor vamos a dar continuidad hoy a otra serie que teníamos. Hoy no vamos a continuar con los capítulos que esta semana tuvimos en la iglesia en Suba, sino que la continuación de lo de Suba sería Dios mediante, el domingo, sino que hoy vamos a continuar con aquella serie que a los poquitos hemos venido trayendo, sobre el motivo de la casa de Dios. Hemos visto a lo largo de los años, distintas partes y lo último en que nos concentramos y duramos bastante tiempo allí, fue en aquel pasaje especial de Génesis 1:26 donde están como decir escondidos todos los desarrollos posteriores; es como la primera semilla que contiene el ADN del desarrollo y ahí estuvimos viendo varios aspectos del hombre; no es que hayamos visto todo lo de Génesis, pero vimos algunas cosas claves. Lo relativo ya al Éxodo, después de ver lo que en un tiempo cuando vimos la serie de “El tabernáculo, la casa y el sacerdocio”, ahí empezamos por los patriarcas y vimos algo relativo a Betel que es también un desarrollo de la Casa de Dios, es una revelación donde las líneas maestras y principales, la piedra, el aceite sobre la piedra, la libación que vino sobre la piedra ungida, el nombre Betel, escalera, todas estas figuras que ha introducido el Espíritu Santo a través de la historia patriarcal, la tuvimos en cuenta al inicio de la serie sobre “La casa y el sacerdocio”, entonces yo voy a saltar un poco sobre lo relativo al tabernáculo, puesto que es algo que ya está más accesible a los hermanos, está editado en el libro de “La casa y el sacerdocio” y los que lo quieran usar, si Dios quiere que ustedes lo usen, ya está tratado. Luego también hicimos otra serie sobre “El Templo” y entonces allí la tipología fue avanzando, la tipología que viene desde Génesis, desde Adán y Eva, viene avanzando a Betel, en el tiempo patriarcal, al tabernáculo, en el tiempo de Moisés y al templo en los tiempos de David y Salomón y esa serie también la vimos ya y está en un libro que se llama “El templo de Dios” porque la tipología va avanzando de lo más simple hacia lo más complejo. Ya entre el templo de David, aunque él no lo edificó, él preparó los materiales y recibió los planos y luego se los pasó a su hijo Salomón y Salomón levantó el templo y allí hay un avance de la tipología del tabernáculo y el templo y luego vino la prueba, vino el tiempo del desierto, en el sentido de volver a ser otra vez esparcidos de Israel, ser llevado cautivo a Babilonia, viene la diáspora, la dispersión y luego otra vez el Espíritu de Dios comienza a moverse y llegamos a los libros de la restauración, que es un grupo de libros, pero digamos, entre los libros de la restauración y los libros anteriores de la edificación de la casa, o sea, la del templo ahora con Salomón y luego la restauración con Zorobabel, hay algunos libros que son los libros de Babilonia mismo, son los libros donde se explica la dispersión, son los libros de “Las lamentaciones”, porque la historia del pueblo de Dios, como dice el libro del Eclesiastés, hay tiempo de esparcir piedras y tiempo de recoger piedras. La dispersión fue la mano del Señor para adelantar durante un tiempo y vamos a hablar de los tiempos, verdad? Hemos visto en Daniel, durante aquel primer período de Babilonia, en ese período se dio la dispersión. Durante el tiempo en que operaba la cabeza de oro de la estatua de Nabucodonosor, la primera bestia de Daniel 7, aquel león con dos alas de águila, que era el imperio babilónico, un trabajo hizo Dios a través de la dispersión. La dispersión era para enseñar también, hay que aprender de la dispersión y después entonces Dios muda los tiempos, quita reyes y pone reyes, quitó el imperio babilónico y le dio espacio al imperio persa y con el imperio persa ya Ciro, movido por Dios, que Dios lo llama “mi ungido”, aunque tú no me conociste, Dios lo usó, Dios por Isaías habla de Ciro, el trabajo que haría trayendo a Ciro el persa y como Ciro mandó que los pueblos volvieran a sus lugares, él restauró de nuevo y dio la orden también para con Israel de que el templo de Dios fuese restaurado en Israel. Entonces hay libros que pertenecen al período de la dispersión, como por ejemplo, Jeremías y Lamentaciones, donde se explica la causa de la dispersión y también hay libros de la restauración, aunque algunos de los libros de la restauración empiezan en el tiempo de Babilonia. Daniel que es un profeta, que hace la transición del tiempo de Babilonia al tiempo de Persia, él estuvo en unos años en Babilonia y unos años en Persia y Daniel que es un personaje que aunque estaba en Babilonia, su corazón estaba en Jerusalén, él abría las ventanas hacia Jerusalén y oraba, y le costaba la vida porque aquella gente de la Corte había hecho una trampa para Daniel, ellos no querían que él orara y mandaron que tenía que adorarse solamente aquella estatua que había hecho Nabucodonosor, pero Daniel era valiente y se mantenía con el corazón en Dios y en Jerusalén y otro que estaba también ese tiempo en Babilonia y que tenía el corazón también en Jerusalén, era Ezequiel y Ezequiel, inclusive hace mención de Daniel, Ezequiel también recibió en plena Babilonia, en medio de los espinos de donde lo tomó Dios, le mostró el corazón de Dios acerca del templo y no era el segundo, sino incluso más allá, el tercero. Después vino la restauración del segundo templo cuando regresaron de Babilonia y comenzó el período de Persia y hubo un retorno a la casa de Dios y a la ciudad de Dios, por partes, no todos vinieron en la primera venida desde la diáspora o la dispersión, sino que primeramente el Espíritu de Dios se movió con Josué hijo de Josadac, quien era el Sumo Sacerdote en aquel tiempo de restauración y con Zorobabel que era el gobernador de Judá y ellos hicieron una primera aliyá o sea, un primer retorno para luego poner el alter y luego desde el altar, poner los cimientos del templo y levantar el templo y después hubo un segundo contingente, un poco más atrás, que vinieron a apoyar ese trabajo y a adornar el trabajo y enriquecerlo, y establecer la palabra y a preparar la influencia del templo en la ciudad y restaurar también la ciudad después del templo y eso fue lo que hizo Esdras y después Nehemías. Entonces Esdras y Nehemías fueron usados, no para restaurar la casa que ya había sido restaurada con Josué, hijo de Josadac y con Zorobabel, pero a adornarla, completar ese trabajo en ese tiempo, o sea, entre los unos y los otros fue que predicaron los profetas Hageo y Zacarías que pertenecen también al tiempo de la restauración del segundo templo, pero es interesante que Ezequiel, que estaba en Babilonia, que vivió en tiempos de Nabucodonosor, que fue contemporáneo de Daniel, miraba incluso más allá del segundo templo, él miraba el tercer templo, el templo prácticamente del milenio, porque el trabajo de Dios no termina en el primer templo, ni el segundo, ni siquiera en el tercero, sino finalmente termina en la Nueva Jerusalén, o sea que desde Génesis, desde que Dios dijo: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza y señoree. Luego podemos pasar al sefer toledot Adán, o sea, al libro de las relaciones de Adán, después del primer toledot que es el de las relaciones de los cielos y la tierra, toledot hasha..... y luego entonces se pasa al segundo toledot donde hay muchos más detalles, nosotros nos detuvimos en el primero, no en el segundo, aunque siempre mencionábamos cosas del segundo, estábamos concentrados en el primero y hay todavía mucha cosa en el tintero respecto del segundo toledot que es el libro de las relaciones de Adán: Sefer toledot Adán, especialmente en la primera parte hay muchas cosas, pero algunas cosas ya vimos cuando vimos el motivo de la casa de Dios allá en Génesis, y estábamos viendo todas aquellas tripletas del espíritu, alma y cuerpo y de cada cosa, entonces todavía esa tela hay que seguirla cortando, pero necesitamos también, como solemos decir, ver la primera mira y la última mira también, ir avanzando en una y en otra porque siempre que se va hilando, se va hilando en un sentido, entonces tenemos que ver también hacia donde vamos, entonces en la edificación de la casa de Dios que viene siendo revelada desde el principio, siempre hubo ese motivo en el corazón de Dios y por eso le pusimos ese título a la serie: “El motivo de la casa de Dios” y eso es lo que seguimos continuando porque Dios sigue teniendo eso en su corazón, pero entonces llega un momento en que tenemos que, especialmente por los tiempos que estamos viviendo, tener una introducción en el tercer templo o por lo menos, en el templo del milenio, que es el templo formado por los vencedores porque en el milenio es donde reinan los vencedores. Durante la era de la iglesia, el templo es la iglesia, pero el período de la iglesia es para facultarnos para el período del milenio, entonces está el templo que es la iglesia ahora durante la historia de la iglesia y está también el templo en el milenio que va a ser físico también porque Israel va a volver a su tierra, va a haber un levantamiento del tercer templo, va a haber una profanación del tercer templo por el anticristo, pero Daniel también nos dice que va a haber una purificación del tercer templo y esa profecía, si ustedes la quieren ver, aunque creo que ya ustedes la han leído, pero está en Daniel 8 y en Daniel 12. Vamos a Daniel 8 desde el versículo 13: “Entonces oí a un santo que hablaba; y otro de los santos preguntó a aquel que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora entregando el santuario y el ejército para ser pisoteados?. Y él dijo: Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas (pero ahora fíjense) luego el santuario será purificado”. O sea que aunque el tercer templo va a ser profanado, no obstante el santuario después de la profanación, será purificado, entonces así como hubo una purificación también antes, ustedes recuerdan como la historia del templo de Salomón fue agrietado y como pasó por diferentes períodos de decadencia y había ciertas reformas y ciertas decadencias, y unos le dedicaban el corazón a esto y otros no, esa es la historia de los Reyes, la historia de Crónicas, al final acontece la restauración ya definitiva con Esdras y Nehemías, comenzada por Josué y por Zorobabel y completada por Esdras y también Nehemías pasando la influencia del templo a la ciudad porque Esdras es con el templo, Nehemías es con la ciudad. Ahora digamos es, al tiempo otra vez de Babilonia donde inclusive se está viendo más allá de lo que sucedería en el segundo templo, inclusive hay profecías donde dice: volverá a levantar la mano para hacer retornar a su pueblo, como quien dice que lo haría dos veces, que la levantaría para el retorno al segundo templo, pero que la volvería a levantar para el retorno actual y para el tercer templo y para el milenio. Entonces Ezequiel no está ni siquiera en el templo de Persia, que es anterior a Zorobabel y anterior a Esdras y a Nehemías y anterior a Hageo y anterior a Zacarías, sin embargo, Dios le pone en el corazón en pleno tiempo de cautividad, porque Zacarías y Hageo hablaron en tiempo de restauración, pero Ezequiel habló el tiempo de cautividad, así como Jeremías explica el porqué fueron llevados cautivos, también lo explica Ezequiel y también Jeremías menciona el levantamiento del templo, pero sin detalles, en cambio a Ezequiel, Dios le dio una visión tremenda más allá de la historia de la época de Babilonia y de Persia, inclusive más allá de la iglesia, llegando al tiempo del milenio, los vencedores de la iglesia. Entonces vamos a ver que allí hay muchísimos más detalles, la tipología es muchísimo más compleja, empieza bien simple, allá en el Génesis, se va desarrollando en el Exodo, con el tabernáculo y ahí continúa con el tiempo de David y de Salomón y viene la visión en la diáspora, en plena Babilonia y luego viene la restauración del segundo templo y vienen luego las dificultades posteriores que tiene que tratar Malaquías con los sacerdotes del segundo templo, todos esos son capítulos que valdría la pena verlos, pero digamos estamos escogiendo para concentrarnos primeramente como en las primeras miras y en las últimas, pero lógico que antes de ir a la Nueva Jerusalén, que sería la última, tenemos que poner atención a esa del milenio que es la que nosotros estamos bien cerca, entonces necesitamos ver eso y cuando sea necesario, completarlo con esas otras partes que faltan, pero está en mi corazón, que por lo menos nos introduzcamos un poco en la consideración de la tipología del tercer templo o del templo en el milenio, amén? entonces sería el tema: “El templo en el milenio”, donde Dios usa también figuras, figuras que ya había introducido, pero nuevas que enriquecen, porque en la iglesia vemos el primer aspecto del evangelio de la gracia. Sé que ustedes también han oído del evangelio del reino, que no es otro evangelio, es el mismo evangelio, sólo que son dos caras de la misma moneda, la Biblia habla del evangelio de la gracia y habla del evangelio del reino y cuando hemos estudiado las paradojas es por causa de esos dos aspectos y la parte milenial tiene que ver mucho con el reino, entonces todo esto nos va a ayudar. Me gustaría que con la ayuda del Señor, nos vamos iniciando en la tipología del templo visto por Ezequiel para el milenio, porque todo eso nos enriquece también lo que está en el corazón de Dios. Sabemos que la iglesia debe continuar con el reino en el milenio, después será el reino eterno en la Nueva Jerusalén, pero el avance de Dios va marcando los principales puntos, después claro que se ve el panorama más general, se vuelve a los puntos menores y se profundiza pero teniendo presente el panorama general, entonces vamos a abrir la palabra del Señor en Ezequiel, le pedimos al Señor su gracia, que Él nos ayude, en el nombre del Señor Jesús con su Espíritu, que vaya delante de nosotros. Regresamos de Daniel donde estábamos en el 8 al capítulo 40 de Ezequiel. Los anteriores 38 y 39 hablan de esa guerra de Gog y sus aliados: Persia y otros contra Israel. Les cuento la noticia queridos hermanos, de que ya portaviones, aviones han venido de Gog y de Persia, de Rusia y de Irán, que son Gog, Magog y Persia, ya vinieron y están en Siria, ya están en Siria, protegiendo todo el litoral de Siria diciendo que si Israel o Estados Unidos atacan a Irán o a Siria, ellos también se meten en el conflicto y ya están en el conflicto; ya antes habían salido unos primeros portaviones por el Mar Negro, por el Bospro y por Chipre hasta llegar a Siria, pero ahora ya es una cantidad mayor, inclusive la llamada “hermandad musulmana” que está al frente ahora en Egipto después de derribar a Moubarak, ya permitió pasar buques de guerra iraníes, por el canal del Suez, frente a Israel y fueron hacia Siria, ya están ahí, o sea, que el Señor dijo que vendrían desde allá hacia Israel y ya están viniendo, ya están en Siria, entonces miren en que tiempo estamos y eso es lo que nos narran los capítulos 38 y 39 de Ezequiel nos narra de esto: Detrás de los confines del norte, pero él viene es a la tierra de Israel, pero van viniendo es poco a poco y ya están en Siria y ahora en Siria ya están en una tremenda situación y hay una profecía acerca de Damasco, la capital de Siria, de que será destruida Damasco, así que estamos en un tiempo en que las cosas están apurándose y moviéndose muy rápido y qué es lo que viene después de esos capítulos 38 y 39? La visión del templo. Miren que al principio viene la revelación del trono de Dios entre los querubines, en el capítulo 1 de Ezequiel que aparece aquella descripción gloriosa del Señor Jesús antes de la encarnación en el trono, la semejanza de la gloria divina y continúa en el capítulo 2. De ese trono se le entrega a Ezequiel un rollo lleno de ayes! Y Ezequiel tiene que comerse ese rollo y empezar a profetizar y eso fue ya en el inicio del libro. En el capítulo 1 llega el Señor sobre las alas de los querubines, el trono de zafiro y llama a Ezequiel y le pide que se coma ese rollo y él se lo come en pleno tiempo de Babilonia, en pleno tiempo de la dispersión y ahí explica muchas de las razones de la dispersión y el castigo, pero Dios siempre termina es con el propósito final, porque el propósito de Dios no es terminar con castigo, solamente los que no le sirven a su propósito terminan en castigo y en el lago de fuego, pero los que le acompañan terminan en la gloria con Él. Entonces Ezequiel se comió ese rollo y comenzó a profetizar y profetizó 48 capítulos pero los últimos 8 tienen que ver con el motivo de la casa de Dios que siempre ha aparecido desde el principio, entonces aquí después de profetizar sobre el retorno de Israel, las guerras y todas las cosas, y también sobre la diáspora hasta llegar al capítulo 48 donde se describe el milenio; la distribución de la tierra, inclusive el sistema económico, principios de economía nacional establecidos por Dios son revelados en Ezequiel, enriqueciendo lo que ya había adelantado Dios a Israel en el Pentateuco. Desde el capítulo 40 empieza esa descripción que lleva bastantes capítulos y que tiene muchos detalles y sabemos que en esos detalles hay tipología y hay revelación de las delicadezas de Dios en la edificación. Entonces vamos a leer a Ezequiel, vamos a leer la visión del templo, la visión del templo es lo que Dios siempre ha tenido en su corazón y que ha habido una guerra para impedir eso, pero el Señor dijo: Hagamos esto y lo va a hacer, terminará en la Nueva Jerusalén, pero tiene que pasar por aquí, ven? entonces como esto está tan cerca, necesitamos entrar en los detalles con la ayuda del Señor hasta donde Él nos conceda. Vamos a ir leyendo por lo menos algo del capítulo 40, con la ayuda del Señor, vamos a ir leyendo entonces hermanos: “En el año veinticinco de nuestro cautiverio (fíjense eran 70 años, no va ni en la mitad, va llegando a la mitad del cautiverio, pero miren lo que está en el corazón de Dios) al principio del año (o sea, en el mes que estamos nosotros, ustedes saben que hace dos días tuvimos el año nuevo, nos dimos el feliz año nuevo allá en Suba, que fue el día 20 que terminó a las 6 de la tarde, aparece la primera estrellita, y él es el verdadero año nuevo establecido por Dios, es el comienzo de la elíptica, fíjense que curioso, verdad?) a los diez días del mes, (o sea, el diez de abib nisan) a los catorce años después que la ciudad fue conquistada, (ah! qué terrible es eso! La ciudad era Jerusalén conquistada por quién? por Babilonia, por el misterio de Babilonia y aquí hay un misterio de Babilonia en el tiempo de la iglesia pero que está tipificada por esta Babilonia antigua que sirve de lenguaje para comprender ese misterio) en aquel mismo día vino sobre mí la mano de Yahveh, y me llevó allá (o sea, que él no estaba allá, él estaba junto a un río por allá, fue tomado y llevado a Jerusalén, esa es la ciudad) En visiones de Dios me llevó a la tierra de Israel (porque él estaba cautivo en Babilonia y Dios lo llevó a Israel y a la ciudad: Jerusalén) y me puso sobre un monte muy alto, sobre el cual había un edificio parecido a una gran ciudad, hacia la parte sur” me llama mucho la atención aquí que también el candelero estaba al sur porque tiene que ver con la iglesia, el candelero y la ciudad estaban al sur; el sur de Israel son las tribus de Judá y de Benjamín y Jerusalén está al sur y después el puro sur, es el Neguev, pero en el sur, por qué en el sur? Porque en el sur está la diestra del Señor, por qué la diestra? Porque fíjense que el oriente por donde uno se orienta es la salida del sol y el sol va corriendo hacia el occidente, entonces el altar de bronce, la cruz de Cristo es en el oriente, pero el santuario es en el occidente y el norte es la izquierda y el sur es la derecha, la diestra, es en la derecha del segundo templo, y también en el primer templo, el de Salomón, la escalera está en el sur donde está la diestra, el gobierno de Dios, entonces ahí va subiendo la escalera de caracol, de un primer andar al segundo y al tercero, donde estaba ese avance en caracol del primero al segundo y al tercero, del diaconado al episcopado u obispado y al apostolado, o sea en la diestra del Señor. Entonces la ciudad está en el sur, pero lo que está más al norte es Dan, que es la parte más alejada y fíjense que nosotros podríamos decir: bueno, son doce tribus, serían seis para el sur y seis para el norte, pero no es así, son cinco para el sur y siete para el norte y la más alejada de todas al norte es Dan, por eso Jeroboam que se fue con diez tribus y se las llevó para allá, estableció un altar rival para que la gente no se fuera con Roboam, no vayan con Roboam, vengan aquí, éstos son nuestros dioses que os sacaron de Egipto y el pueblo iba a adorar en Dan y por eso la tribu de Dan fue borrada debajo del cielo pero no para siempre, fue un castigo durante los 144.000, no tiene parte entre los 144.000. Cuando ustedes ven los 144.000 no aparece la tribu de Dan porque Dios había dicho en Deutoronomio que la tribu, la persona o la familia que adorase ídolos, sería su nombre borrado debajo del cielo, no dice: en el cielo ni para siempre; los escogidos tienen su nombre escrito en el cielo, pero debajo del cielo, o sea, la iglesia, entonces habla de debajo del cielo, esa es la tierra, cuando los 144.000 están en ejercicio, entre ellos no está Dan porque se cumple lo que Dios dijo: la tribu que adorase ídolos allá en el norte, los ídolos que estableció Jeroboam que se separó con diez tribus de Jerusalén, por eso fueron borrados y no aparece la tribu de Dan y lo más posible es que el mismo anticristo es de la tribu de Dan y ellos son los que quedan al norte, no hay un equilibrio, sino que hay un desequilibrio y los más lejanos de la casa de Dios, si están en el pueblo de Dios pero están en una posición lejana. En la dispersión, la tribu de Dan llegó hasta el norte de Europa y el nombre de Dan aparece marcado en el Danubio, por ejemplo, en Dan Mark, Dinamarca, por ejemplo, en este momento Dinamarca es la que está no presidiendo el gobierno Europeo, sino que tienen esos que giran y ahora está Dinamarca, cuando se están haciendo los mayores pactos para la moneda global y todo eso, Dinamarca está, Dan Mark, o sea la comarca de Dan, así como el Danubio es el río de Dan y otros nombres tienen la raíz de Dan en esas regiones del norte que es como serpiente junto al camino, dice de Dan en las profecías, tanto en las de Jacob como en las de Moisés y aquí mismo en Ezequiel, Dan aparece allá arriba en el norte, el más lejano de todos, gracias a Dios que vuelve a aparecer Dan en el milenio, pero bien lejos, en el punto más lejano. Si fueran seis, seis, diríamos: bueno, hay una al sur y otra al norte, no, no, cinco al sur, siete al norte, pero el último del norte es Dan, me alegra que en el milenio aparece de nuevo Dan, o sea que fue borrado durante ese período glorioso de los 144.000 que van a estar al frente, pero reaparece Dan, lo vamos a ver en su momento, en el norte. Ahora llegamos acá: me llevó allá, comenzó por Israel y Jerusalén, verso 2: “En visiones de Dios me llevó a la tierra de Israel, y me puso sobre un monte muy alto, (noten lo que Dios quería que viera, algo que él en Babilonia no soñaba, él estaba en Babilonia con los cautivos, pero Dios lo trae a mostrarle la visión, o sea, como es Dios, cuando la situación está más terrible, ni siquiera está terminando el cautiverio, sino pasando casi por la mitad del cautiverio, allí es donde insiste en la visión, no perder de vista la visión de la casa de Dios cuando se está en pleno cautiverio, en plena dispersión, en plena esclavitud, en plena dificultad y ahí en plena dificultad Dios le dice: Ezequiel, pon tu rostro fuerte, yo te voy a mostrar algo, yo te doy un rollo para que te lo comas y les hables porque Dios sigue con su propósito a pesar de todo, entonces dice ahí: “me puso sobre un monte muy alto, sobre el cual había un edificio parecido a una gran ciudad, (como dijo el Señor: la ciudad sobre el monte que no se puede esconder, que es la iglesia, el pueblo de Dios) hacia la parte sur”. Ahora, si cuando nosotros oímos hablar de la parte oriental, las cosas se han cumplido literalmente, acaso el Señor Jesús no vino en Belén y acaso el Mesías al templo no va a entrar por la puerta del oriente, está cerrada hasta que Él pase, nadie puede pasar por esa puerta sino sólo Él, hasta hoy está cerrada, por un costadito puede pasar el príncipe, por ser el príncipe porque representa la autoridad delegada, es apenas delegada, por lo tanto, pasa raspandito por la puerta, pero por la puerta sólo el Mesías puede pasar y le deja pasar por el costadito al príncipe por ser el príncipe, eso lo vamos a ver después. Verso 3: “Me llevó allí, y he aquí un varón”, con el tiempo te vas a dar cuenta que ese varón era un ángel y que la medida de ángel es la medida de hombre, por qué esa igualdad entre las dos medidas? Por qué la medida de hombre y la de ángel son una misma? Porque esa es la voluntad de Dios, que se haga tu voluntad en la tierra como se hace en el cielo, o sea que la medida para el hombre es la del cielo, Dios no quiere ninguna otra cosa menor, sino que en la tierra el cielo sea expresado y en la casa de Dios es donde ha de serlo, en plena Babilonia, dice el Señor cosas tan grandes, como diciendo: Miren, ustedes no pueden hacer nada. En vano trabajan los edificadores, si el Señor no edifica la casa, pero yo diré: “hagamos”, dice Dios: “haré”, Dios va a hacer lo que el hombre no puede hacer, y lo va a hacer con los hombres para avergonzar a su enemigo, ojalá esto nos anime, y dice: “Me llevó allí, y he aquí un varón, cuyo aspecto era como aspecto de bronce” ya vemos lo que significa el bronce, es el metal del juicio y de la disciplina y ellos estaban en plena disciplina en Babilonia, para qué? para adquirir la medida. El mismo Señor dice que sus pies eran como de bronce bruñido, quien ha pasado por el sufrimiento, por eso dice: experimentado en quebranto, eso era sólo para formarlo, porque Él creció, en gracia, en sabiduría y en estatura. Por lo que padeció, aprendió la obediencia, el propio el Hijo de Dios. Entonces si eso sucedió con el árbol verde, que se puede esperar del árbol seco, dijo Jesús. No podemos escapar de eso, tenemos que pasar por ahí. Sigue diciendo: “y tenía un cordel de lino” de lino, los cordeles son para medir, pero recuerden que el lino se refiere a las obras justas de los santos, o sea lo que hay que medir es nuestra obra y nuestro carácter, eso es lo que se ve en la casa de Dios, Dios ve si nos vamos pareciendo a su Hijo o no, por eso el cordel es de lino, “en su mano, y una caña de medir;” y saben de dónde a dónde es la medida de una caña? Desde la punta de este dedo a la punta del otro dedo abierto, o sea, la cruz es la medida de una caña, desde esta punta hasta esta punto, qué cosa! verdad? esa es la caña de medir. Y dice: “Y me habló aquel varón, diciendo: Hijo de hombre, mira con tus ojos y oye con tus oídos” porque a veces, viendo no vemos y oyendo no oímos, no entendemos, pero aquí dice: mira con tus ojos, el que tiene ojos, el que tiene oídos para oír, oiga, “y pon tu corazón” porque si uno no pone su corazón en esto, no entiende nada, es tan complicado esto, si no ponemos el corazón, pasamos el capítulo y lo dejamos ahí, hay que poner el corazón a lo que Él va a hablar, “y pon tu corazón a todas las cosas que te muestro; porque para que yo te las mostrase has sido traído aquí”, o sea, Dios lleva a las personas para mostrar lo que está en el corazón de Dios, lo que Dios nos quiere hablar, tener ojos para ver, oídos para oír y poner el corazón en entender, “porque para que yo te las mostrase has sido traído aquí. Cuenta todo lo que ves a la casa de Israel”. La casa de Israel en plena Babilonia, en pleno cautiverio, todavía ni siquiera llegaba a la mitad del cautiverio, estaba en el año 25 y es el año 35, la mitad del cautiverio y Dios está con esto en el corazón y le dice: Ezequiel, yo te voy a mostrar detalle por detalle, pero tú se lo tienes que contar a la casa de Israel, Dios quiere que su pueblo le entienda, otras cosas el pueblo no entiende porque no le importan, no le importa lo que a Dios le importa; a veces esa es la raíz de muchos problemas, que no nos importa lo que a Dios le importa, nos importan otras cosas, otros motivos ocultos que están detrás de muchas cosas que se hacen. Y entonces dice aquí en el verso 5: “Y he aquí un muro”, ay! por dónde empieza? Ezequiel comenzó describiendo desde adentro para afuera, pero ahora están en el cautiverio entonces hay que empezar de afuera para adentro, porque cuando las cosas están en su normalidad empiezan desde el arca, verdad? y se pasa a la mesa de los panes y al candelero y al altar de oro y después al altar de bronce, y a la pía o lavacro, pero aquí no, ellos están en cautiverio y están en cautiverio porque no guardaron el modelo de Dios y al no guardar el modelo de Dios quedaron fuera del muro, entonces empieza a mostrar que hay un muro de separación y hay que poder cruzar ese muro por la puerta y la puerta tiene ciertos detalles para poder llevarnos detrás del muro, si no, nos quedamos afuera, entonces empieza por el muro; el muro es el que hace separación, el muro es para eso, para separar lo santo de lo profano, lo de Dios de lo del hombre, lo del espíritu de lo de la carne o del alma, por eso hay un muro. Uno pensaría: pero Señor, porqué pones muro en tu ciudad? Acaso Nehemías que vino después de Ezequiel, no le puso Dios en el corazón, restaurar el muro, porque el muro es el que hace diferencia entre lo santo y lo profano, Dios es santo y por eso Dios puso un muro, para que lo que no es santo, quede afuera, y sólo lo santo por la puerta que es Cristo, entre. Entonces aquí Dios empieza a mostrar el muro de la casa de Dios, quién iba a empezar que el templo es la casa de Dios? Es el deseo de Dios que todo el mundo entre en su casa, ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar para que se llene mi casa, pero no de cualquier manera, llegó una persona sin vestiduras y quería entrar al banquete y qué haces aquí? Y se quedó callado, no tenía nada que decir, no tenía las vestiduras, las vestiduras se le daban en la puerta a todos los invitados, las vestiduras eran un presente del dueño del banquete de la casa y por qué ese hombre no tenía las vestiduras? Porque no había entrado por la puerta. Qué haces aquí? Por dónde entraste? Se quedó callado, entonces lo tuvieron que amarrar los ángeles y sacarlo porque no entró por la puerta. Cuanta gente quiere estar en medio del pueblo del Señor pero sin hacerlo en Cristo, imposible! O sea que hermanos, lo primero que esta visión nos muestra, es el muro. Fíjense que el segundo templo lo primero que nos muestra es el altar y después los fundamentos, y después la casa, pero aquí no, éste es el templo del milenio, entonces empieza por el muro. Dice el verso 5: “Y he aquí un muro fuera de la casa; y la caña de medir que aquel varón tenía en la mano era de seis codos de a codo y palmo menor;” un codo es la medida desde el codo hasta la punta del dedo del corazón, y el palmo menor es esta parte de la mano aquí; el palmo mayor es éste, desde aquí hasta aquí, este es el palmo mayor, pero el palmo menor es éste, que curioso que ahora en el milenio se le añade a los codos, que antes hablaba de la casa de Dios, sólo de codos. Cuando estudiamos aquí el templo, veíamos era los codos, los sesenta codos de largo, los veinte codos de ancho, los treinta codos de altos, pero aquí a los codos, se les añadió un palmo, es muy significativo porque ese palmo menor era el que había en la mesa de los panes de la proposición para que los panes no se cayeran, estaba la cornisa que era de un palmo menor. El Señor qué dijo? Que los suyos están en su mano, que no pueden caer. Cuando era la época de la iglesia, eran sólo codos, pero ahora para el milenio que es con los vencedores, se le añade al codo, un palmo, la medida es la medida de los vencedores, de los que perseveraron, de los que se mantuvieron en las manos del Señor, nadie los arrebatará de mi mano como las estrellas en su diestra, entonces es curioso este detalle que ahora se le añade un palmo menor al codo, o sea que es una medida mayor la del milenio que la de la iglesia porque ahora es la de los vencedores, la casa de Dios, entonces ya el muro se está viendo que es un muro, que no es sólo con codos sino que al codo añadió un palmo menor, las palmas del Señor, eso es lo que representa ese palmo menor, la cornisa de la mesa. Si se trasladaba la mesa porque había que trasladarla y qué tal que se fueran a un lado uno de los levitas, salían los panes y se caían de la mesa, pero como había una cornisa y esa cornisa era un palmo menor, no dejaba caer los panes de la mesa, ese es el cuidado del Señor, de preservar a los suyos, para que perseveren hasta el fin, sean vencedores, entonces hay que añadirle al codo, el palmo menor. Seguimos leyendo en el verso 5, ahora dice que la caña tenía seis codos, de a codo y palmo menor, es como decir, si dice seis codos, cada uno de los codos de esos seis, es un codo distinto al codo normal, es un codo agrandado, un codo con palmo, o sea es otro codo mayor, es decir, que si este codo era 45, éste debe ser 50, hablando de centímetros nosotros aquí como para entender y eran seis, seis es el número del hombre, pero en este caso cuál es ese hombre? el hombre perfecto, el varón perfecto, ese es el muro de la ciudad, lo que es de Él, está adentro, lo que no es de Él, está afuera, no es cualquier hombre, es un codo agrandado por un palmo menor y seis de esos codos, o sea, imagínense que el codo normal tiene 45, digamos, el codo agrandado puede tener 50 o algo parecido y son 6, entonces son como treinta metros porque un codo agrandado es medio metro, entonces si son 6 codos, son tres metros, entonces la caña en este caso era de tres metros porque dice así: “la caña de medir que aquel varón tenía en la mano era de seis codos de a codo y palmo menor; y midió el espesor del muro, de una caña, y la altura, de otra caña”, entonces fíjense que la altura y el espesor eran iguales, no era un muro chiquitito, era un muro para que pudiera pasar los carruajes por encima del muro. Si el muro no tenía la suficiente anchura, no pasaban los carruajes del rey, ni siquiera de los guardas, entonces la anchura del muro era también una caña, esa caña nos habla del Señor, Él es la medida, Él es la medida del varón perfecto, lo ancho del muro, por eso ahí habla de otros muros. Ezequiel nos habla también de otros muros, allá en el capítulo 13, el de la falsa profecía. Vamos a mirar esos otros muros, vamos a marcar aquí y vamos al capítulo 13 porque todo esto estaba en el mismo rollo que se comió Ezequiel al principio, entonces miren lo que dice desde el verso 8, viene hablando de lo que es falso, de lo que no es legítimo, incluso visiones y experiencias carismáticas pero que no son del Espíritu Santo, sino del corazón y de otros espíritus, incluso en el ambiente mágico, entonces leamos desde el 1 para que nos quede más claro: “Vino a mi palabra de Yahveh, diciendo: Hijo de hombre, profetiza contra los profetas de Israel que profetizan, y di a los que profetizan de su propio corazón: Oíd palabra de Yahveh. Así ha dicho Yahveh Adonai: ¡Ay de los profetas insensatos, (o sea, que no ejercitan sus sentidos) que andan en pos de su propio espíritu, y nada han visto! (o sea, personas que entran en cosas misticoides, que no es la mística plena del Espíritu, sino gente que se mete en ese mundo) Como zorras en los desiertos fueron tus profetas, oh Israel (las zorras, tipifican la astucia, pendiente del momento, al acecho, para asaltar, para robar, el carácter de los que andan en astucia, es la zorra) No habéis subido a las brechas, ni habéis edificado un muro (se dan cuenta, vamos a ver esto del muro) alrededor de la casa de Israel, para que resista firme en la batalla en el día de Yahveh” o sea que la batalla va a requerir de un zipote muro, como decimos aquí en Colombia por la costa, verdad? tremendo muro, para que resista en el día de la batalla que se nos está viniendo encima; sin este muro no se resiste; si todo es puramente sentimientos, emociones que suben y bajan como un ascensor, cuando llegue la hora de la prueba, eso no aguanta, entonces dice aquí: “Vieron (pero qué vieron?) vanidad y adivinación mentirosa (por eso dice: nada vieron, o sea que lo que vieron era mentira, eran adivinaciones, no era una verdadera revelación de Dios, no era un verdadero toque de Dios, sino un ambiente meramente emocional y abierto a los espíritus de los aires) Dicen: Ha dicho Jehová y Jehová no los envió; con todo, esperan que él confirme la palabra de ellos (o sea, están autoengañados con sus propias profecías) ¿No habéis visto visión vana, y no habéis dicho adivinación mentirosa, pues qué decís: Dijo Yahveh, no habiendo yo hablado? (atribuyéndole a Dios cosas, sin que Dios haya dicho nada) Por tanto, así ha dicho Yahveh Adonai: Por cuanto vosotros habéis hablado vanidad, y habéis visto mentira (no que no vieron, pero era mentira lo que vieron, entonces de que fuente viene?) Por tanto, he aquí yo estoy contra vosotros, dice Yahveh Adonai. Estará mi mano contra los profetas que ven vanidad y adivinan mentira; no estarán en la congregación de mi pueblo, (ahí está el muro) ni serán inscritos en el libro de la casa de Israel, ni a la tierra de Israel volverán; y sabréis que yo soy Yahveh Adonai” Aquí habla de Yahveh Adonai porque está hablando de su pueblo, Adonai es el marido, el Señor celoso, por eso habla de muro. Verso 10: “Sí, por cuanto engañaron a mi pueblo, diciendo: Paz, no habiendo paz y uno edificaba la pared (pero miren que clase de pared era) y he aquí que los otros la recubrían con lodo suelto, (eso no es el muro que tiene la misma anchura y la misma altura para que el carruaje del rey pase por el muro, la medida de la estatura del varón perfecto, una caña) di a los recubridores con lodo suelto, (hay que hablar esto) que caerá; vendrá lluvia torrencial, y enviaré piedras de granizo que la hagan caer, y viento tempestuoso la romperá (y hace poco hubo aquí en Bogotá y se están volviendo más común estas granizadas, ay hermanos! Para mi todo eso son advertencias y saben cuál fue la parte de Bogotá más afectada? Teusaquillo y Galerías, que es de Teusaquillo, todo eso, Dios tenga misericordia! Hay que buscar a Dios) Y he aquí cuando la pared haya caído, ¿no os dirán: ¿dónde esta la embarradura con que la recubristeis? (que diferencia esta embarradura con el muro de la casa de Dios, qué diferencia!). “Por tanto, así ha dicho Yahveh Adonai: Haré que la rompa viento tempestuoso con mi ira, y lluvia torrencial vendrá con mi furor, y piedras de granizo con enojo para consumir. Así desbarataré la pared que vosotros recubristeis con lodo suelto, (es decir, meramente lo humano, ese es el lodo, fuimos hechos de lodo, de carne, nuestra carne es el lodo, todo lo que nace sólo de nuestra carne) y la echaré a tierra, y será descubierto su cimiento, y caerá, y seréis consumidos en medio de ella; y sabréis que yo soy Yahveh. Cumpliré así mi furor en la pared (porque no es el muro qué Él planeó, es pura vana profecía, son emociones, son obsesiones) y en los que la recubrieron con lodo suelto; y os diré: No existe la pared, ni los que la recubrieron, los profetas de Israel que profetizan acerca de Jerusalén, y ven para ella visión de pez, no habiendo paz, dice Yahveh Adonai. Y tú, hijo de hombre, pon tu rostro contra las hijas de tu pueblo que profetizan de su propio corazón, y profetiza contra ellas, y di: Así ha dicho Yahveh Adonai (miren la magia aquí, qué cosas éstas que suceden en el mundo espiritual, pero no espiritual de Dios, existe hechicería para cazar las almas, para controlar a las personas, inclusive con fetiches, con cositas, con manillas, velos y cosas, existe ese mundo, mírenla acá) ¡Ay de aquellas que cosen vendas mágicas para todas las manos, y hacen velos mágicos para la cabeza de toda edad, para cazar las almas! (eso es brujería, hechicería) ¿Habéis de cazar las almas de mi pueblo, para mantener así vuestra propia vida? (Hermanos: si un muro firme, ese mundo de hechicería y de manipulación, de sugestiones y cosas con espíritus, es terrible, pero una embarradura no puede enfrentar estas cosas, tiene que ser Jesucristo, el muro con la caña de ancho) ¿Habéis de cazar las almas de mi pueblo, para mantener así vuestra propia vida?” porque mucha gente dice: venga acá y yo le traigo la persona que quiera, no es así? Y hacen sus ritos, sus pasos y cosas, y a veces lo cristiano se empieza a mezclar con eso, con piedritas, con florecitas, con granitos de sal como pasa, no voy a decir nombres propios, en muchos lugares. Sigue diciendo el verso 19: “¿Y habéis de profanarme entre mi pueblo por puñados de cebada y por pedazos de pan, matando a las personas que no deben morir, (porque cuando no se está en la luz, se matan los que no deben morir y se apoya a los que deben morir, cuando no se está en la luz, sino en la emoción, en la penumbra) y dando vida a las personas que no deben vivir, mintiendo a mi pueblo que escucha la mentira? Por tanto, así ha dicho Yahveh Adonai: He aquí yo estoy contra vuestras vendas mágicas, con que cazáis las almas al vuelo; (esas son brujas que salen en cuerpo astral, pasó cuando mataron a Lady Di allá en el túnel, había algunos ocultistas queriendo cazar el alma, como lo explican los mismos que estuvieron cerca del asunto. Hay tanta cosa que no sabemos, hay hasta vampiros síquicos que te absorben la energía, no vamos a hablar de esto, pero existe un mundo maligno que sólo es mantenido fuera por el muro de Dios que es Cristo) He aquí yo estoy contra vuestras vendas mágicas, con que cazáis las almas al vuelo (almas cazadas por gente en cuerpo astral volando como brujas) yo las libraré de vuestras manos, y soltaré para que vuelen como aves las almas que vosotras cazáis volando (la palabra de Dios nos revela que existe ese mundo). Verso 21: “Romperé asimismo vuestros velos mágicos, y libraré a mi pueblo de vuestra mano, (porque la gente está como obnubilada, manipulada) y no estarán más como presa en vuestra mano; y sabréis que soy Yahveh”. Aleluya! Cuando Él nos salve de esto. “Por cuanto entristecisteis con mentiras (porque eso es lo que caracteriza el salir de la verdad y entrar en la penumbra) el corazón del justo, al cual yo no entristecí, y fortalecisteis las manos del impío para que no se apartase de su mal camino, infundiéndole ánimo, (no hay que animar a quien está en malos caminos) por tanto, no veréis más visión vana, ni practicaréis más adivinación; y libraré mi pueblo de vuestra mano, y sabréis que yo soy Yahveh”. Luego sigue con muchas otras cosas, miren los títulos de los siguientes capítulos: Juicio contra los idólatras que consultan al profeta. Justicia del castigo de Jerusalén. Jerusalén es como una vid inútil. Infidelidad de Jerusalén, para que más seguimos leyendo, verdad? Volvamos entonces hermanos al capítulo 40, vamos a avanzar un poquito, quizá no podamos terminar todo el capítulo, pero vamos a llegar a un punto donde podamos dejar. Antes de comenzar a describir los detalles, vamos a ver la parte del muro. Estamos allí en el verso 5: “Y he aquí un muro fuera de la casa; y la caña de medir que aquel varón tenía en la mano era de seis codos de a codo y palmo menor; y midió el espesor del muro, de una caña, y la altura, de otra caña. Después vino a la puerta que mira hacia el oriente, y subió por sus gradas, y midió un poste de la puerta, de una caña de ancho, y el otro poste, de otra caña de ancho” Así que ahora nos toca la puerta, entonces vamos a quedarnos en el muro porque si no la puerta, nos va a llevar otra reunión. Vamos a parar aquí. Señor: tú eres santo, ten misericordia de nosotros, darnos corazón recto, puro, sencillo, guárdanos Señor para no hablar para otros, sino para nosotros mismos, para mi mismo, que tu palabra la quiero en mi corazón para mí, guárdanos Señor, Señor en estos días Bogotá ha conocido ciertas granizadas que han hecho daño y están justamente, en estas localidades por aquí alrededor; si esa es una señal, un llamado de atención a nosotros, Señor, abre nuestros ojos, concédenos entenderte a ti, concédenos arrepentirnos, ser limpios por tu sangre y caminar contigo. Señor, queremos estar protegidos por tus manos, no queremos Señor, estar fuera sino adentro, en el nombre de Jesús, amén! Transcripción: Marlene Alzamora Para revisión del autor 12

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